Belle and Sebastian: The Life Pursuit

Hace ya unos meses, en concreto en el mes de febrero, que se ha editado el nuevo disco de uno de las grandes bandas del indie-pop de los últimos años: los escoceses Belle & Sebastian.
Y he esperado todo este tiempo para escribir sobre él por varias razones. La más importante es que, tras unas primeras escuchas, la decepción era total. Pero ocurre muy a menudo que hay discos que, bajo esa apariencia de sencillez y clasicismo, esconden una complejidad que hace difícil un análisis apresurado de los mismos. Por eso es necesario dar nuevas oportunidades, sobre todo a un grupo que se lo merece tanto. Y eso es lo que a un servidor le ha ocurrido con The Life Pursuit (Rough Trade, 2006).
Sus anteriores entregas, Fold Your Hand Childs, You Walk Like a Peasant (Jeepster, 2000) y Dear Catastrophe Waitress (Rouge Trade, 2003), eran magníficos discos, que, sin embargo, no conseguían que olvidáramos sus grandísimos precedentes: los extraordinarios If You’re Feeling Sinister (Jeepster, 1996) y The Boy Whit the Arab Strap (Jeepster, 1998). Quizás se acercaba más a la excelencia de estos últimos la banda sonora que compusieron para la película de Todd Solondz Storytelling (Jeepster, 2002).
En su anterior disco, Dear Catastrophe Waitress, la banda que lidera Stuart Murdoch parecía querer alejarse, aunque solo fuera un poco, de ese estilo tan peculiar y reconocible que les había caracterizado hasta entonces – inscribible dentro de lo que los anglosajones denominan Twee Pop –, contando como productor a un personaje tan, en principio, alejado de sus coordenadas estéticas como Trevor Horn. El resultado, en mi opinión, fue bastante notable y muy curioso, pero no dejaba de ser el trabajo menos logrado de su discografía.
Resulta significativo que las canciones que más me recuerdan a su anterior disco son las menos convincentes – aunque, con todo, bastante aceptables – , como White Collar Boy (muy en la onda de los discos setenteros de The Kinks, por cierto), Sukie In The Graveyard, y Song For Sunshine. Las que estarían, estilísticamente hablando, a medio camino entre su estilo de siempre y el “innovador”, como The Blues Are Still Blue, We Are The Sleepyheads, Funny Little Frog, y For The Price Of A Cup Of Tea, habría que situarlas en la “zona media” si hiciésemos una tabla de puntuaciones de cada canción. Y las mejores piezas del disco son las que más se acercan al estilo más característico de sus primeros discos, como las dos partes de Act Of The Apostle, Another Sunny Day, To Be Myself Completely, Morning Crescent y Dress Up In You, con esa encantadora cadencia y sus reminiscencias de Moon River, de Henry Mancini.
En definitiva, otro espléndido disco de Murdoch y compañía, y que confirma algo que siempre he pensado. Los cambios no necesariamente son para bien, y Belle & Sebastian son mejores cuanto más se parecen a sí mismos.
Sitio Oficial | Belle and Sebastian
Comentarios
Deja tu comentarioWSL Weblogs SL
Tecnología
Entretenimiento
Motor y deportes
Economía
WSL Empresas
Destacado
Top 10
Lo+leído
- Slipknot muestran sus nuevas máscaras y un nuevo tema
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por Probertoj
- Las mejores canciones de 2008 (primer semestre), por Andrés Milleiro
- Las mejores canciones de 2008 (primer semestre), por Víctor Rodríguez
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por koala
- Las mejores canciones de 2008 (primer semestre), por Jaime Valero
- Las mejores canciones de 2008 (primer semestre), por Gallego
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por Natxo Sobrado
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por Kaoru
- Larga vida al CD. Los días contados del compact-disc
Lo+votado
Lo+votado
- Canciones Influyentes III: Alone Again Or, por Love
- Tres canciones para un jueves a lo Muse
- Kobetasonik (Viernes, 20-06-07)
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por Probertoj
- Curioso movimiento de RTVE con Rock in Río
- Top Hipersónica: Coldplay siguen viviendo la vida
- Olvidados de la Movida (I): Polanski y el Ardor
- Klimt 1918 - Just in Case we'll Never Meet Again
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por koala
- Zack de la Rocha vuelve como One Day as a Lion
Lo+comentado
- Slipknot muestran sus nuevas máscaras y un nuevo tema
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por Probertoj
- Larga vida al CD. Los días contados del compact-disc
- Los mejores discos de 2008 (primer semestre), por koala
- Vargas Blues Band- Flamenco Blues Experience
- Soulfly, videoclip de Unleash
- 'Dig Out Your Soul', el nuevo disco de Oasis, llegará en octubre
- Motionless Battle - The Fortress of Discord
- The Cabriolets: ¿el penúltimo hype del pop estatal?
- Adelanto de 'The Hawk Is Howling', lo nuevo de Mogwai
Autores / Comentaristas
Comentaristas
- Jarkendia

- Ivanzho Pepper

- tool

- SandMan

- gustarbox

- kurtcos

- vetalpeo

- israelillo

- Kedume

- JaeT32

Secciones
- Cantautores
- Country
- Dance
- Electrónica
- Flamenco
- Folk
- Hip Hop
- Indie
- Jazz
- Metal
- Pop
- Punk
- R&B / Soul
- Reggae
- Rock
- Conciertos
- Críticas
- Crónicas
- Derechos y autores
- Discográficas
- Entrevistas
- Festivales
- HiperSónica
- Listas
- Música libre
- Personajes
- Premios
- Recursos
- Selección Sónica
- Tecnología
- Tendencias
- Top Hipersónico
- Versiones
- Vídeos




a mi éste último me pareció un disco de aupa desde el comienzo, super clásico, ¡rollete thin lizzy algún tema y todo!
y el verde no me gusta nada de nada....
Con este disco pasa algo curioso, que ya he comentado y contrastado con otras personas: a los fans de toda la vida de Belle and Sebastian les ha producido una cierta decepción porque no acaba de convencerles el nuevo rumbo que han tomado, pero, al mismo tiempo, les está haciendo ganar nuevos adeptos.
Al menos en mí caso en concreto ha sido así: nunca he sido muy aficionado a ellos, siempre me han parecido (y lo siento por el recurrentísimo tópico) un grupo bastante ñoño, y sólo había unas cuantas canciones de ellos que me gustaban realmente.
Pero, como digo, eso ha cambiado, y The Life Pursuit me parece una fascinante obra maestra, lo mejor que he escuchado de Belle and Sebastian y, de momento, mi disco favorito del año.