Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

A Certain Ratio – Mind Made Up: recuerdos de la época dorada

A Certain Ratio portada Mind Made Up

A Certain Ratio dijeron su última palabra en 1986, con Force (Factory Records). No, la dijeron con Good Together (1989, Factory). No, con Up In Downsville (1992, Robs Records). O mejor dicho. No la dijeron nunca. Tanto es así, que 11 años después de su último álbum de estudio, Change The Station (1997, Rob) los de Manchester vuelven a escena con nuevo trabajo de estudio.

Mind Made Up (2008, Le Son Du Maquis), dedicado a Tony Wilson, es la reconversión de aquella banda que ha tenido tantas etapas a lo largo de su carrera musical como escenas crecían y morían y como músicos entraban y salían de su seno. A Certain Ratio nunca tuvieron una formación ni un sonido fijo. De ahí que derivasen del Post-Punk al P-Funk con la entrada del batería Donald Johnson, que con Martha Tilson (cantante) fuera del grupo se hiciesen más experimentales y que la sustitución de Andy Connell por Pete Terrell, debido a su viaje a la India, impulsase con más ganas el Funk.

Sin límites. No existen. Para cada momento hay un álbum, deben pensar ACR, puesto que en 1979 publicaron esa joya del Post-Punk, The Graveyard and the Ballroom (1980, Factory) que junto a To Each… (1981, Factory) ya anticipaba Madchester, mucho antes de estuviesen Happy Mondays y Stone Roses. En 1982 se desligaron de la movida y abrazaron con fuerza al genio George Clinton con dos discos, el primero, Sextet (1982, Factory), el segundo I’d Like To See You Again (1982, Factory).


A Certain Ratio Primavera Sound (pt.1) (YouTube)

Ya en 1986, sin haber triunfado ni una mínima parte como algunos de su generación, ACR se van haciendo más herméticos, se habían quedado sin su voz, sin Martha Tilson y Funkadelic son el referente de lejos. Así hasta llegar a firmar con el sello de Rob Gretton, el mánager de New Order, con quienes habían girado en 1988, junto a Happy Mondays.

Todo esto es necesario para entender la vuelta con Mind Made Up a finales del año pasado. Hechos que definían a un grupo camaleónico pero con sentido. En 2008 se les vuelve a tener en formato físico cuando casualmente todos los nietos de esa generación (The Rapture, LCD Soundsystem…) copan los primeros puestos de las listas.


A Certain Ratio Primavera Sound (pt. 2) (YouTube)

Sí, ACR habían vuelto ¿pero cómo? Con su peor álbum hasta la fecha. El nivel que habían mantenido se encuentra en este trabajo debilitado. Los de Manchester vuelven por donde saben moverse, por el P-Funk gordo, el de esos bajos que parecen comerte al primer bocado y esas líneas marcianas de Parliament. Y vuelta a incorporar a una voz femenina que les defendiese y les hiciese más accesibles.


A Certain Ratio Primavera Sound (pt. 3) (YouTube)

Ingredientes demasiado evidentes para un grupo que había establecido su carrera en reinvenciones sonoras a cada paso. Si bien ‘Down, Down, Down’, ‘Way To Escape’ o ‘Which Is Reality?’ recuperan el P-Funk, ‘Starlight’ nos traslada directamente a los 70-80, ‘Rialto 2006’ se nutre de su querencia por Kraftwerk, otras como ‘Everything Is Good’ y ‘Bird To The Ground’ parecen sacadas de terceros grupos formados por James Murphy y compañía, jóvenes afrontando el revival del Post-Punk en ‘Teri’ y hasta un recuerdo a Joy Division en ‘I Feel Light’; con un inicio en el fraseo que me recuerda a ‘She Lost Control’ pero con coartada funkie y acelerada.

Hipersónica vota un 6,5Los buenos tiempos han pasado para la banda, que aún así, firman un álbum que más quisieran muchos grupos noveles por calidad y sonido. Pero falta empuje, falta ese ingrediente secreto y adictivo que tenían antes. Las miradas de reojo a Devo, a ellos mismos y a la música negra que luego salía mezclada en un nuevo sonido. Aquí hay groove del bueno pero como pasa con algunos soufflés, llegado a cierto momento, se desinfla.