Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Big Star – Keep An Eye On The Sky: hora de acabar con el culto y hacer justicia

Big Star Box Set

98 canciones para poner en el pedestal correspondiente a una banda de pop imprescindible. Eso es lo que supone Keep An Eye On The Sky, un festín pantagruélico para fans y una hoja de ruta ineludible para aquellos solamente interesados en Big Star, la banda que en los 70 formaron Alex Chilton, Chris Bell junto al bajista Andy Hummel y el batería Jody Stephens.

Big Star cayeron, por culpa de su mala suerte, de sus decisiones discográficas y de un negocio ingrato como pocos, en el paquete de las “bandas de culto”, eufemismo de esos grupos que se merecieron mucho más, pero que pasaron de puntillas. Suya es casi la responsabilidad de que el powerpop exista como subgénero. Suyas también canciones como ‘Holocaust‘, ‘Thank You Friends‘, ‘September Gurls‘, ‘Feel‘, ‘Don´t Lie To me‘ y tantas otras, recomendadas por sus seguidores con tanta pasión como si fueran evangelios apócrifos de una secta musical.

La carrera de Big Star llena de razones a quienes defienden que el mejor rock es el que se hace en los cuartos pequeños de la industria discográfica. Y Keep An Eye On The Sky tiene casi un centenar de ejemplos de esto, de canciones que nombrar junto a las de la Velvet Undergound como muestra de que, a veces, hay que insistir aunque casi nadie te haga caso: el tiempo, dicen, pone las cosas en su sitio.

En el caso de Big Star, ha costado que llegase la merecida justicia. Keep An Eye On The Sky tiene más valor porque encontrar una buena edición de todos sus discos era casi una quimera. Ya no sólo eso: encontrar una ordenada era simplemente difícil.

En este sentido, el box-set propuesto por Rhino es casi impecable: pone orden en el caos que siempre ha sido la discografía de Big Star, viene acompañado de un libreto muy interesante para el fan, con datos semi-desconocidos sobre cómo y cuándo se grabaron las canciones, y se trae demos y tomas alternativas que no parecen simples ganchos comerciales, además de vídeo inédito de Chris Bell y el resto del grupo y de un cuarto cd en directo.

Se le podría pedir al box-set que hubiese contenido los discos oficiales tal y como se editaron y que luego se hubieran añadido las tomas alternativas y otros extras, porque al que llegue primerizo no le quedará nada claro cómo eran 1# Record, Radio City o Third en su origen.

9 Pero éste y otros pequeños detalles no empañan la sensación de que éste era el disco que siempre había faltado para que predicar la palabra de Big Star fuese realmente efectivo. A ver, ¿cuánto vamos a tardar en ver alguno de sus discos encabezando listas de lo mejor de los 70? Ese día, se habrá hecho justicia a tantos años de oscurantismo y despropósito. Si sois amantes del pop de guitarras y sólo tenéis que comprar o descargar un disco este año, que sea éste.