Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

The xx – xx: generación xx

The xxLa primera vez que escuchas xx te da muy mal rollo. Has llegado a ellos porque todo el mundo coincide en alabar a un nuevo grupo llamado The xx y te sorprende encontrarte con todo lo contrario a lo que se podía esperar del último hype británico. A los medios les encantan estas cosas y como por el momento nadie ha tenido el valor de lanzar el termino ‘generación xx’ yo voy a fantasear con la idea.

Son jóvenes veinteañeros que han mamado internet casi desde la cuna, están preparadísimos musicalmente y en otras muchas cuestiones, tienen muy claro por donde quieren tirar en esta vida y sin embargo les invade un halo de tristeza y de descontento con la sociedad. Son los raros de la clase, los solitarios, misteriosos, odian el afan de protagonismo, cuesta acercarse a ellos pero cuando se abren descubres que algo muy importante te estabas perdiendo dándoles la espalda.

No tengo ni idea de como Romy Madley Croft, Baria Qureshi, Oliver Sim y Jamie Smith serán en sus vidas privadas, ni me importa. Sólo sé que pueden estar orgullosos de saludarnos de esta manera. Desde la ‘Intro‘ (Imeem) instrumental te das cuenta que el encuentro con ellos va a ser muy íntimo, pausado y un tanto peligroso, pero si has llegado hasta aquí no es el momento de echarse atrás sin escuchar todo lo que nos tienen que contar y sin descubrir su misterio.

Nos encontramos con Oliver y Romy tras las notas iniciales de xilófono de ‘VCR‘ (Imeem). Ellos son los encargados de relatarnos sus vivencias (amores, desamores y mucha desilusión) alternando hábilmente sus voces, susurrando, sin levantar la voz en ningún momento, sería una falta de educación y rompería el climax de esta agradable velada. Sus compañeros les acompañan con un tratamiento minimalista de los instrumentos, en el momento adecuado y con la duración precisa, no olvidemos que con los silencios también se pueden decir muchas cosas.

Un paisaje muy oscuro, ni un rayo de luz. Vale que sea shoegaze pero es que estos no levantan la mirada de sus zapatos ni una sola vez en todo el disco. ¿Aburridos? al menos a mi el disco se me hace cortísimo, terminas como cuando vuelves a casa tras una de esas conversaciones intensas con un amigo, que no te puedes quitar de la cabeza y con quien ya estás deseando volver a quedar.

Por el momento han lanzado dos singles, muy acertados, casi al mismo tiempo, ‘Basic Spaces‘ y ‘Crystalized‘ que han sido los culpables de que todos nos interesásemos por ellos. No me extraña, cualquiera de ellas debería estar entre las canciones más señaladas de este año. Pero al contrario que ocurre en otras ocasiones, aquí el disco funciona perfectamente en su conjunto, más que de una colección de once canciones estamos ante 40 minutos de intensa emotividad.

Es sorprendente como se puede conseguir transmitir tantas sensaciones con una sencillez absoluta. Parece una contradicción, pero también lo es que un grupo tan joven sea capaz de lanzar un primer disco tan adulto, aparentemente espontaneo y sin embargo calculado al milímetro.

Igual de extraño resulta que en algunos momentos nos recuerde a las hipnóticas atmósferas de las que hace uso Burial (en ‘Fantasy‘ (Imeem) están muy presentes) y en otros a The Cure o a ese ambiente cinematográfico de los años 50 que tan bien han sabido explotar The Raveonettes o el mismísimo Chris Isaak que ya teníamos prácticamente olvidado y que parece reaparecer en la preciosa balada ‘Infinity‘ (Imeem) como si fuera una nueva banda sonora de David Lynch.

Un consejo, olvídate de todo lo que has oído hasta el momento sobre The xx, olvida incluso este post. Así, sin ningún tipo de prejuicio ni valoración previa, apaga la luz y acércate a xx dejando salir ese nota 950voyeur que todos llevamos dentro y que nos hace poner la antena en conversaciones que no nos pertenecen. Espero que disfrutes tanto como yo de una de las grandes sorpresas de este 2009. No podían haber empezado mejor. Para que te fíes de los que nunca dicen nada.

Web Oficial| The xx