Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Tomatito en el Teatro de la Laboral: ha tenido tardes mejores

Tomatitolive

Cada vez estoy más seguro que Tomatito es más un tocaor que saca lo mejor de sí en compañía de otros artistas, sean Michel Camilo, con quien compartió los discos Spain y Spain Again, Enrique Morente, con quien formó tándem hace años, o Diego El Cigala, con el que compartió bolos el verano pasado.

Su último disco en solitario es de 2004, Aguadulce, y ha venido paseándolo desde entonces por diversos escenarios en compañía de un grupo que nunca ha estado a su altura. Aquel año ya lo presentó en Oviedo dentro de la programación festiva de San Mateo y en 2008 repitió la misma experiencia.

Quizás hubiera sido un puntazo que al Teatro de la Laboral hubiera traído el espectáculo Sonata Suite que hace dos años y pico presentó en Madrid acompañado por la Orquesta Nacional de España dirigida por Joaquín Pons.

Ahí incluía temas propios y arreglos del director que bien hubieran merecido un DVD para inmortalizarlo para el resto de los que no pudimos asistir al evento. Tomatito en Gijón, con un teatro que colgó una buenísima entrada, nos hizo un recital al estilo del que hubiera ofrecido en la Venta de Vargas.

No vino con su hija Mari Ángeles, que de vez en cuando le suele acompañar, y que participó en Aguadulce, y fue una pena porque es una cantaora que puede llegar a triunfar. Pero su grupo creo que no estuvo a la altura de su prodigioso toque.

Tomatito no vive de las rentas de su pasado glorioso al lado de Camarón y, tras asistir a varios de sus recitales, me ha quedado claro que en solitario su carrera tiene tardes buenas y tardes menos buenas, algo así como sucede con los toreros.

Espantoso fue el cante del marbellí Simón Román, vociferando sin lograr estar entonado, y discreto Morenito de Illora, sustituto de Antonio Zúñiga. Joselito Maya bailó al principio soleá por bulerías, y luego al final bulerías, y fue mas gimnasta que bailaor, demasiado impostado para mi gusto. Quizás el mejor fue el percusionista Lucky Losada.

Su impetuoso baile fue agradecido por un público volcado en todo momento con el espectáculo, que sin embargo no dio alas a un guitarrista que no transmitió la mucha alegría que había tanto en el patio de butacas como en la platea.

El talento de Tomatito quedó fuera de duda pero ejerciendo de concertista de guitarra flamenco pareció demasiado metido en sí mismo, casi haciendo ostentación de una técnica de la que está sobrado. Su soleá ‘Porque tú lo vales’ rematada por bulerías, fue de lo mejor de una velada en la que hubo tangos, tarantas, alegrías y rondeña, y algunos devaneos por bolero o tango argentino.

Y el final por bulerías no fue más que una concesión a la galería que me pareció pobre, sobre todo por el poco fuste de los cantaores, que devaluaron el ‘Soy fragüero’ de Camarón.

Sitio oficial | Tomatito
Vídeo | YouTube
Foto | Eputigna en Flickr