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Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte VI)

Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte VI)

Nos acercamos al final de la lista de los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI. Hoy toca el turno de poner fin a la recta del número 20 e ir destapando nuevos candidatos tras la quinta, y hasta hoy, última parte publicada.

Ya sólo quedan 20 nombres de los mejores discos. Muy pocos para todos los que faltan. ¿Habrá que ir preparando las tiritas y el alcohol para curarse la heridas?

25. Jamie Lidell – Muddlin Gear (2000, Spymania / Warp Records)

Jamie Lidell, portada Muddlin Gear

Con el genio de Richard D. James en horas bajas a la hora de afrontar el formato largo (Drukqs tiene más relleno que las joyas a las que no tiene habituados), otros nuevos artistas muy jóvenes han sabido ganarse un sitio bebiendo de ese sonido. Jamie Lidell firmó con Warp Records y después llegó el éxito.

Con Multiply (2005, Warp) dio un salto en grande, en ese momento ya se anticipaba el Soul por el cual derivaría su carrera. Un Soul muy sexual y apoyado en bases de electrónica muy funky. Pero antes de que llegase ese momento, al inglés le gustaba experimentar con ruiditos, con sonidos con los que construir melodías sin un ritmo claro, más bien desvaríos mentales mientras la cabeza gira 360º.

De ahí surgió Muddlin Gear (2000, Sypmania / Warp), su debut en largo y con el que demostró que antes de la música negra sabía como interpretar también el papel de joven tocado por la buena IDM, donde, como es lógico, parte de la música negra posterior estaba presente (‘Daddy’s Car‘) pero oculta entre capas oscuras y densas de beats espesos; entre medias también podía hacer singles destinados a un baile epiléptico con coartada jazzística (‘Said Dram Scam‘).

Una canción: ‘Ill Shambata‘: el zumbido de una mosca.

24. Moderat – Moderat (2009, BPitch Control)

Moderat portada

La colaboración entre Modeselektor y Apparat se inició en 2003, el mismo año que puso fin con sólo un 12″ publicado, Auf Kosten der Gesundheit (BPitch Control). Una de las parejas más interesantes en la escena electrónica ponían fin de manera peculiar a una colaboración más que corta.

Para suerte de todos sus fans seis años después la pareja formada por Gernot Bronsert y Sebastian Szary decidieron volver a unirse con Sascha Ring para dar vida a un álbum homónimo a la altura de los grandes clásicos de la década. El Minimal Techno de Berlín estaba muy presente y cómo no, las dosis de Glitch e IDM acaban de configurar la fórmula final, ofreciendo un sonido adictivo.

Largos desarrollos instrumentales gracias a loops repetidos hasta la extenuación generando una sensación hipnótica al alcance de pocos. El inicio entre crescendos es brutal y después Modeselektor aportan su sonido en temas como ‘Slow Match‘ o ‘Sick With It‘, donde colaboran Paul St. Hilare y Dellé Aka Eased From Seeed respectivamente. Oscuro, sexual y con unos bajos dignos de enmarcarse.


Una canción: ‘Seamonkey‘ (YouTube): flotando en el cosmos

23. The Avalanches – Since I Left You (2000, Modular Recordings)

The Avalanches, portada Since I Left You

A comienzos de la década la moda por mezclar todo tipo de sonidos no era tan evidente. Si bien es cierto que DJ Shadow ya había roto una barrera de público con su joya Endtroducing… (1996, Mo’ Wax), los artistas que triunfaban no solían ser gracias a tener una batidora de ritmos. The Avalanches fueron una de esas primeras excepciones.

A Australia y más precisamente, a Modular Recordings, hay que agradecerle dos cosas por encima de todo: primero que diese a conocer este grupo a todo el mundo, que apostase por ellos y lo sacase fuera de su isla y segundo, que hiciese lo mismo años más tarde con Cut Copy, quienes en 2009 publicaron un segundo largo, In Ghost Colours, divertidísimo.

Since I Left You (2000, Modular) es la propuesta perfecta en una hora de juego donde los samples vuelan al mismo ritmo que la mezcla de estilos corte tras corte. Desde el Hip-Hop del cual se coge el Breakbeat como base al Jazz y los sonidos más calmados (el verdadero y decente Lounge). Una producción de lujo, unos ritmos que enganchan a cualquier persona, sea amante o no de la electrónica, y una propuesta que por desgracia The Avalanches no continuaron, por ahora, en un segundo álbum.

Esa segunda referencia aún sigue esperándose. Hasta ese momento, Since I Left You seguirá siendo uno de los disco más rayados de la pasada década.


Una canción: ‘Stay Another Season‘ (YouTube): hedonismo de principio a fin.

22. James Holden – The Idiots Are Winning (2006, Border Community)

James Holden, portada The Idiots Are Winning

Los avances de la tecnología han potenciado cada vez más las generaciones caseras y los más jóvenes de la casa, gracias al ordenador portátil, han establecido el estudio personal en su habitación. Entre las generaciones que destacaron con mejores referencias y supusieron un buen cambio hay un sitio especial para Border Community.

Los llamados enfants terribles aportaron entre principios y mediados de la década grandes joyas al género. Los principales protagonistas fueron dos: Nathan Fake y James Holden (propietario de Border). El primero con, entre otros hits, ‘The Sky Was Pink‘, y el segundo con este álbum en largo que es una auténtica bomba.

The Idiots Are Winning (2006, Border Community) es perfecto mezclando géneros asentados como el Trance o el Progressive House y aportando una vuelta de tuerca a un sonido que según quién lo aborde puede resultar insufrible. Holden logra el resultado contrario: una orgía para los sentidos. Hay sexo en cada tema.


Una canción: ‘Lump‘ (YouTube): llamando desde una galaxia desconocida.

21. Isolée – We Are Monster (2005, Playhouse Records)

Isolée, portada We Are Monster

House hay muchos. De todos los palos, estilos, colores y nacionalidades. Pero al final la lista y las diferencias se reducen a dos tipos: el House bueno y el malo. Ahí se acaba de contar. Isolée pertenece al primer tipo de House, el bueno, el que te hace mover la uña del dedo gordo del pie, el que no lo olvidas a la primera escucha y a la milésima sigues pensando: ¡qué grande es este disco!

Rajko Müller es el responsable de todo este tipo de elogios. Alemán, de Frankfurt. ¿Alguien se sorprende que luego se hable de la importancia que tiene y ha tenido Alemania para la música electrónica? Con Isolée no sólo hablamos de un gran trabajo, sino que lo hacemos de un nuevo estilo que tantas horas de música dio en la pasada década: el Microhouse.

We Are Monster (2005, Playhouse Records) fue su segundo trabajo y junto a algún otro del género, de los más importantes a la hora de afrontar el cuidado de los beats de manera calmada, con parte sensual, sin acelerar la máquina, pero guardando el gusto por las melodías propias de los hitazos (‘My Hi-Matic‘). Su propio nombre lo dice: un monstruo.

Una canción: ‘Enrico‘: bajos para no parar de pasar la fregona.

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