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Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte VIII)

Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI (Parte VIII)

Ya no hay vuelta atrás. La lista de los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI presenta sus antepenúltima entrega eligiendo los álbumes que ocuparán los puestos del 15 al 11 tras la pasada entrega que abría las 20 últimas posiciones.

Algunos querían a los de siempre, a los más asentados en la escena, otros al contrario, mientras una gran parte ni opina en la sombra. Al final estos son los cinco siguiente elegidos.

¿Alguna apuesta para el top final?

15. Jeff Mills – Medium (2003, Axis)

Jeff Mills, portada Medium

Algunos de los grandes genios de la electrónica han continuado en activo desde hace décadas, manteniendo un nivel que ya quisiera cualquier joven productor. Jeff Mills lleva presente en la escena desde los 80, cuando por aquel entonces se creó su reputación bajo el alias The Wizard en el mítico programa The Electrifying Mojo.

Treinta años de carrera dan para mucho, de ahí que sin él, el Techno no sería lo mismo. Padre, abuelo y maestro de muchos artistas, Mills fue dejando de lado la parte más veloz y dura de su sonido para adentrarse en las atmósferas del Ambient y aportar al campo del Minimal más material de calidad.

Medium (2003, Axis) supone esa continuación espacial que también plasmó en sus proyectos para bandas sonorsas como Metrópolis de Frizt Lang o The Three Ages de Buster Keaton. Cuatro capítulos en los que el de Detroit vuela y no hay quien le baje a la Tierra. Esperemos que siga en órbita muchos años más, al menos con The Sleeper Wakes (2009, Axis) las sensaciones se mantienen.

Una canción: ‘Chapter 2. Resonate: the seduction of decaying expectations‘: beats espaciales.

14. DJ Shadow – The Private Press (2002, MCA)

DJ Shadow, portada The Private Press

Dentro de los ritmos quebrados y en la revisión completa del Hip-Hop, hay un nombre que destaca frente al resto: DJ Shadow. En los 90 nos dejó boquiabiertos con su obra maestra, Endtroducing… (1996, Mo’ Wax) y años más tarde en vez de venirse abajo como pasó a todos aquellos a los que se les atribuyó la etiqueta Trip-Hop, seguía a un gran nivel.

2002, salto a una major (MCA), segundo álbum de estudio, The Private Press (2002, MCA) y la historia se repetía: discazo. La sombra de su debut es la misma que la de un rascacielos, pero menospreciar este trabajo comparándolo con la joya de la corona no tiene sentido.

Las bases siguen presentes, de nota. Jugando con los ritmos del Breakbeat más calmados y accesibles, logrando una propuesta que tiene en el Downtempo su parada general (’….Meets His Maker‘) y en el Nu Jazz ciertas aproximaciones al estilo de Guru (’Six Days‘ y ‘Unknown Track Name‘). Antes siguen estando ahí los sonidos de los bajos desnudos (’Fixed Income‘) y los recursos del Hip-Hop unidos en un solo tema (’Walkie Talkie‘).


Una canción: ‘Walkie Talkie‘ (YouTube): scratches y graves para levantar un tema.

13. Kode9 & The Spaceape – Memories Of The Future (2006, Hyperdub Records)

Kode9 and The Spaceape, portada Memories Of The Future

La pasada época hubo muchos estilos musicales. De todos los tipos y colores. Pero hubo uno nuevo que destacó por encima de todos: el Dubstep. Antes de que dicho género proclamase su dominio de una manera apabullante, la escena vivió una plácida época underground en proyectos como el de Steve Goodman.

El escocés es uno de los primeros que empezaron sumarse al tren de este sonido cuando aún la etiqueta creada por sellos como Soulja o Road, entre otros, estaba tan reciente que quedaba mucho por hacer. Kode9 es el nombre de guerra de este locutor de radio a través del programa Forward>>, en la emisora pirata Rinse FM.

Tras varias rodajas en 2004 inaugurando su sello, Hyperdub Records, el cual se convertiría en uno de los templos de la escena, junto al MC Stephen Samuel Gordon bajo el alias de Daddi Gee, llegó el largo titulado Memories Of The Future (2006, Hyperdub), esta vez con Gordon convertido en The Spaceape, y con ello la demostración de que al final el Dub es la base de gran parte de la electrónica.

Temas muy oscuros, lecciones aprendidas de los 90 con el Jungle, el Drum and Bass o el 2-Step Garage británico. La historia volvía a repetirse casi dos décadas más tarde. Gran Bretaña escarbaba en su superficie y seguía mirando a Jamaica como tantas veces ha hecho ya. Comenzaba el Dubstep en su versión más tétrica.


Una canción: ‘Kingstown‘ (YouTube): llamada a cobro revertido para King Tubby.

12. Moritz von Oswald & Carl Craig – ReComposed (2008, Deutsche Grammophon)

Moritz von Oswald and Carl Craig - ReComposed

Dos personajes de peso en sus respectivos momentos y escenas unidos bajo un proyecto amparado por la prestigiosa Deutsche Grammophon, discográfica especializada en música clásica y propiedad del macrogrupo Universal. Como poco, la aventura promete y más si ambos protagonistas son: Moritz von Oswald y Carl Craig.

El alemán con una carrera impoluta y el estadounidense de Detroit pensando que su mejor momento (los 90) ya pasó. Aún así, dos estilos muy diferentes de abordar el Techno que han creado escuela para generaciones futuras; Craig con dos grandes trabajos sobre todo: More Songs About Food And Revolutionary Art (1997, SSR Records) y The Sound Of Music (1995, R&S Records) bajo su alias 69. Y Von Oswald con proyectos como Basic Channel, 2MB, 3MB, Maurizio

En ReComposed (2008, Deutsche Grammophon) ambos artistas aportan su visión en seis movimientos, un interludio y una intro. Techno que sigue viajando, Minimal y Ambient sin barreras. Coartada clásica, producción grandilocuente y un compendio de buena música para disfrutar durante casi dos horas.


Una canción: ‘Recomposed‘ (YouTube): aterriza como puedas… o no.

11. Shackleton – Three EPs (2009, Perlon)

Shackleton, portada de Three EPs

Lo dicho más arriba: el Dubstep es uno de los sonidos estrella de esta década y entre las infinitas propuestas que han salido de debajo de las piedras, donde cada ciudad decía tener varios productores de Dubstep dispuestos a ser la nueva estrella, en Alemania, a priori, lejos de la escena británica, el sello Perlon publica a Shackleton su mejor obra, Three EPs (2009, Perlon).

Para mí fue el mejor disco de electrónica del año y lo fue gracias a la manera tan sexual con que abordó el Dub, lejos del punto de vista oscuro de Kode9, lejos de las fantasías de 8-Bits de Zomby y de algunos ritmos marcianos de Ikonika. Shackleton no sólo es Dubstep, lo suyo es una mezcolanza de sonidos en uno solo que alegra el sonido.

Hay Minimal Techno, hay Ambient, Abstract, cualquier derivación que tenga como objetivo desnudar las canciones para sólo plantear la base como el todo final. Ideales parecidos a los de Jeff Mills y compañía. Three EPs comparte sonidos con Burial y lo hace con elegancia, sin ser una copia calcada, pero el propietario de Skull Disco no nace de la nada, lleva ya años jugando con este sonido, de ahí que salgan joyas del estilo de ‘Let Go‘, tribales a más no poder, compartiendo sitio con ‘Asha In The Tabernacle‘, puro Dub jamaicano.


Una canción: ‘Mountains Of Ashes‘ (YouTube):

Los 50 mejores discos de electrónica del siglo XXI

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