Chucho Valdés en concierto en los Veranos de la Villa 2010 (Madrid, 05-07-2010): el Jazz latino de un galáctico

Tras un paseo por el Flamenco, el Jazz se dio cita en la noche de ayer en los Veranos de la Villa 2010 en un escenario único, de los mejores que hay en Madrid: los

Chucho Valdés en concierto en los Veranos de la Villa 2010

Tras un paseo por el Flamenco, el Jazz se dio cita en la noche de ayer en los Veranos de la Villa 2010 en un escenario único, de los mejores que hay en Madrid: los Jardines de Sabatini, donde tocó Chucho Valdés con su banda mientras que el escenario Puerta del Ángel pertenecía por unas horas a Muchachito Bombo Infierno.

Las condiciones eran inmejorables: el Palacio de Real de Madrid de fondo, los propios jardines a los lados y el escenario al aíre libre, con una noche en las que corría el viento evitando tanto calor. Vamos, el contexto ideal para cualquier buen músico, con un lleno de nuevo casi completo pese a los altos precios de las entradas.

El músico cubano salió a escena con su fuerte presencia y un físico que recuerda a un jugador de baloncesto ya jubilado. A sus 68 años Valdés ganó en vitalidad a otro pianista emblemático como es Jerry Lee Lewis, el cual hace un año ya nos mostró cómo los 73 años no eran nada. El cubano azuzaba a la banda, ejercía de maestro de ceremonias, se levantaba, bailaba al compás y transmitía la vitalidad de un jazzmen de la vieja escuela.

El último disco del artista, Chucho’s Steps (guiño a Coltrane), fue uno de los ejes de la noche, del cual presentaron un buen número de temas, entre los que destacaron ‘Yansá’, haciendo un homenaje a África, con la sobresaliente actuación de Dreiser Durruthy. Después sonó ‘Obatalá’ donde Mayra Caridad Valdés (hija de Bebo) estuvo inmensa, mostrando el dominio de un timbre privilegiado, momento que se repetiría ya al final con ‘La Fiesta de San José’, el culmen de la noche con la cubana logrando poner en pie a todo el público, haciéndonos bailar y aplaudir al ritmo de la música.

9Pero no todo fue material nuevo. También hubo momento para recordar a los emblemáticos Irakere, antigua formación de Chucho Valdés, con ‘Misa Negra’. ‘Danzón’ fue el momento de lucidez para el saxofonista Carlos Miyares exhibiendo la pegada de los ritmos latinos o más tarde el maravilloso guiño a Nueva Orleans con un tema del mismo nombre, mezclando los sonidos del Ragtime, el Blues y las orquestas típicas con la música cubana. De lo mejor de la noche.

Casi dos horas de ritmos latinos a base de piano, bajo o contrabajo, percusiones, batería, trompetas y saxos que moldearon una vez más el Jazz con los ritmos más latinos y sabrosos. Grande, el señor Chucho Valdés.

Veranos de la Villa 2010: