Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

La gilipollez del indie

Arcade Fire

El domingo le dieron el Grammy 2011 al mejor disco del año a Arcade Fire por su The Suburbs (2010, Merge). Hasta aquí todo correcto. Un premio que disputaba con Eminem, Lady Antebellum, Lady Gaga y Katy Perry. Una competencia ridícula para un disco que pese a no ser mi debilidad gana de calle en calidad a sus rivales de pop de fórmula fácil centrados en el formato single. Lo que pasa es que hablamos de los Grammy, unos premios que se suelen repartir entre los más conocidos de la industria musical del entretenimiento y cuyo valor artístico es más que cuestionable; el económico es el que importa.

Al otorgar el premio a Arcade Fire se abrieron dos frentes, a cuál más absurdo. De entrada nos encontramos con el público habitual de los artistas anteriormente mencionados, que se preguntaban incluso quién eran estos canadienses de los que no habían oído hablar nunca, y mucho menos de su disco. En el tumblr Who Is Arcade Fire hay varios ejemplos de ello. Un público informado e interesado en las últimas novedades musicales, por lo que vemos (Arcade Fire ha salido hasta en RTVE, no será por cobertura mediática). Y en el otro frente el público indie integrista, término que le cojo prestado a mi compañero Roberto. Éste es el que más gracia me hace y el que me lleva a titular la entrada con “La gilipollez del indie“.

Desde hace un buen tiempo, cuando un grupo no habitual de las grandes masas recibe un premio o un reconocimiento popular por su obra se habla de que el indie es el nuevo mainstream. Que son éxito de ventas: mainstream. Que ya no van a verlos cuatro gatos y sus madres en un bareto de mala muerte sino que ahora llenan estadios: mainstream. Que ya sus temas son conocidos por un mayor número de personas cada vez más grande: mainstream. Etcétera hasta la saciedad. Esto es una gilipollez.


Arcade Fire Grammy (YouTube)

Mainstream según la Wikipedia

Usemos algo popular y recurrente para tener un punto en común y partir de algo que no sean más palabrería mía. La Wikipedia (blablabla, qué mala es, blablabla). Alguien en su día puso en la edición en español:

Cultura principal o mainstream (anglicismo que literalmente significa corriente principal), que se utiliza para designar los pensamientos, gustos o preferencias aceptados mayoritariamente en una sociedad. Toma relevancia en los estudios mediáticos actuales al reflejar los efectos de los medios de comunicación de masas del siglo XX sobre la sociedad actual.

Partiendo de esa base estamos asumiendo que Arcade Fire son “aceptados mayoritariamente“. El ejemplo del tumblr anterior demuestra lo lejos que está este planteamiento de la realidad. Una buena parte del público interesado en los Grammy ni siquiera los conoce. Este público es masivo, comparte unos rasgos comunes y se interesa por la música. Si ni siquiera este target con un mínimo de especialización asumible en el tema puede decir quiénes son Arcade Fire, entonces no estamos hablando de mainstream.

La música de Arcade Fire, por mucho que vayamos de snob o de gafapastas, no entra con facilidad al gran público. Quizá sí a un público más habituado a según qué sonidos, pero no al GRANBLICO. Rihanna, Lady Gaga o Katy Perry sí entran gracias a sus sonidos accesibles de bases pop bien producidas y una imagen espectacular. Pero tú le ves el careto a Win Butler y lo último que piensas: me voy a forrar la carpeta con su imagen. Mucho menos con Régine Chassagne. Pese a que los canadienses están mejorando esta faceta a pasos agigantados siguen sin ser el prototipo de banda rock de gran público.

Por suerte para quien firma esto, el sonido de Arcade Fire no es una tendencia generalizada como sí lo son otros sonidos considerados como mainstream. No hablamos de corriente principal. Por mucho que el pop barroco haya tenido un auge en los últimos años, el GRANBLICO no se chuta un tema de estos cuando se levanta o se lo baja para ponerlo en el móvil a todo gas mientras va en el metro sonriendo al resto de los pasajeros.

Después ya estaría la acepción de mainstream como algo consolidado y aceptado, pero como a su vez tiene que ser consumido de forma masiva por un gran público volvemos a errar el tiro.

The Suburbs: un éxito comercial y de gran producción

Uno de los puntos más conflictivos es la vinculación entre el término mainstream con Arcade Fire al hablar de la producción y la comercialización. Los canadienses están bajo el paraguas de un sello independiente, Merge Records, que comercializa sus discos en Estados Unidos bajo la distribuidora ADA (The Alternative Distribution Alliance), propiedad de la todopoderosa Warner en un 95% y el otro escaso 5% en manos de Sub Pop. En Gran Bretaña el grupo distribuye su obra bajo Mercury Records, propiedad de Universal Music Group.

Con esos datos estaríamos hablando de un grupo mainstream. Tiene los medios y el soporte a su alcance. Correcto. Entonces, bajo esta premisa hablamos que Sonic Youth han sido mainstream durante casi toda su carrera al pasar por DGC Records y por Geffen. Ambas empresas propiedad de Universal ahora mismo, en su día en manos distribuidas por Warner. Si Sonic Youth son mainstream por esto mismo, apaga y vámonos.

Entonces descartamos el aspecto de contar con grandes medios a su alcance para justificar que Arcade Fire son mainstream ya que al final esos medios y posterior venta no repercuten en una facilidad mayor. El grupo sigue sonando igual. Con una producción más o menos elaborada, pero en esencia ellos no son un sonido fácil para todos.

Si vemos las ventas estamos ante grandes cifras. The Suburbs ha obtenido dos increíbles números 1 en Gran Bretaña y en la Billboard 200 de Estados Unidos, los dos mercados más difíciles de conquistar (en España llegaron al puesto número 2). ¿Esto quiere decir que ya son mainstream? ¡No!

Además de por todos los puntos anteriores expuestos, que sea un éxito en las listas de ventas de muchos países no significa que sea mainstream, entendiendo el término como se usa. Desde mi punto de vista el público potencial en estos sonidos va aumentando gracias a distintos fenómenos para comentar otro día, pero sigue siendo minoritario, algo que no representa la esencia del mainstream. Hablamos de una gran población, masiva, no de un colectivo amplio que han comprado un mismo producto y que por tanto ha alcanzado altas cifras de ventas. Ese colectivo tiene más fuerza que antes porque es más numeroso y se nota su peso en los datos pero no llega a ser generalista.

Me gustaría extenderme más aquí pero bastante largo y aburrido me está quedando como para ampliarlo. Perdón por no saber sintetizar mejor.

El mainstream usado de forma peyorativa

Este es el punto que más me cabrea y que con frecuencia usamos al referirnos al mainstream. Este calificativo suele tener connotaciones peyorativas, mientras que el indie suele ser sinónimo de todo lo contrario; por no hablar del underground que eso ya es algo intocable (valiente estupidez). No es algo que yo me invente. Incluso en la Wikipedia, por hacer alusión al punto en común y no irme del tema, viene reflejado este sentido.

Si alguien asume que la música de Arcade Fire es “excesivamente comercial” que me lo explique porque entonces habría mil clones como ellos en la escena mundial vendiendo lo mismo y llenando las radios, platós de televisión e Internet de forma masiva. Por ahora no he visto que sea una tendencia generalizada, es probable que de aquí a un tiempo si siguen en pie surjan más grupos clones para el gran público pero por el momento no.

Nos guste mucho o poco la música de Arcade Fire hay que reconocer su valor artístico. No es una música que se hace de la noche a la mañana poniendo una base prefabricada de David Ghetta.


Country music triumphs at Grammys (YouTube)

¿Qué mierda es el indie?

La eterna pregunta del millón. Todos los foros que se precien tienen su hilo con este debate. El resultado siempre es el mismo: marketing, venta, beneficios, táctica comercial, etc. Francisco Nixon lo dejó claro en varias entradas en su blog (había una más concreta pero no la encontré): “el indie es un fenómeno editorial“.

Entonces de lo que estamos hablando es de un cambio de venta en el producto. Ya no interesa convertir al grupo en un nuevo ídolo masivo sino en conservar su estatus de artista querido por unos pocos. No hablamos ni de indie ni de leches en vinagre. Hablamos de marketing. De cómo una industria busca convertir a Arcade Fire y demás grupos del estilo en éxitos internacionales para un público que es igual que el del mainstream sólo que tiene otros referentes y se cree alternativo (a qué da igual, eso es demasiado pensar). Su vinculación con esos referentes suele sentir la misma que el consumidor de mainstream: pasión por su grupo, defensa ante un tercero, fiel seguidor, comprador de sus discos, asistente a los conciertos, etc. No es cuestión de simplificar tanto, ya que yo aquí añado un mínimo de punto de vista crítico en este público, pero cada vez lo pongo más en duda.

Para mí el Indie es sólo una etiqueta musical establecida que sirve de contexto para ciertos grupos, como decir música electrónica, que en sí engloba mucho pero nada concreto. Dentro tiene los subgéneros de pop, rock y demás historias. Ahí se acaba lo que yo entiendo por indie. Esto hace que un grupo siga siendo “Indie Rock” si mantiene su estilo, por mucho público que congregue.

¿Y todo esto para qué?

Me van los tochos. Dudo que alguien lo haya leído entero con la magnífica lectura en diagonal que las negritas facilitan. Si es así, gracias. Todo viene por lo absurdo de pensar desde un punto de vista negativo que porque ese grupo sea masivo se convierta en malo. Los Rolling Stones son de los grupos más idolatrados de la historia y no por eso dejan de ser de los mejores. Que Arcade Fire ganan un grammy, enhorabuena. Eso significa que un artista de un mínimo de calidad (claro está, bajo mi baremo) ha superado a otros que no lo son tanto y van al negocio más puro, algo a lo que aspira todo grupo pero presentando algo que defender, buena música.

¿Que un grupo como Love of Lesbian llenen durante cuatro días la sala Joy Eslava en Madrid? ¡Alegría! Nos guste más o menos es un grupo que logra algo impensable para muchos hoy en día. ¿Que Julieta Venegas va al FIB? ¡Disfrutadla! Es mejor artista que muchos de los que aparecen en el cartel. ¿Que Arcade Fire arrasan en todo el mundo? ¡Magnífico! ¿Eso significa que se van al meistrim (sic) de la forma más negativa como decía Erik de Los Planetas? Para nada. Lo único que significa es que un mayor grupo de personas tendrán la oportunidad de descubrir a Arcade Fire gracias a la concesión de un premio y quién sabe si esas personas que dicen quién coño son estos tíos acaban interesándose por su música y por ende por otros tantos grupos al tirar de la manta.

Al final indie o mainstream son etiquetas comerciales que sirven de contexto y que tendrían que dar igual. Si el grupo es bueno y tiene grandes temas, pues ya está: ¡a disfrutar de la música! Sea Rihanna o The Residents.

PD necesaria: sí, a mí el último disco no me convence y en directo los puse mal, pero Arcade Fire me gustan. Sean indies, mainstream o canadienses.