Low – C’Mon: el batallón de contienda regresa a casa

Ay, Low. En 1942, Stalin emitió la orden 227, por la que obligaba a los soldados con graves problemas de disciplina formar parte en cada choque militar de un "batallón de contienda", carne de cañón

cmon

Ay, Low. En 1942, Stalin emitió la orden 227, por la que obligaba a los soldados con graves problemas de disciplina formar parte en cada choque militar de un “batallón de contienda”, carne de cañón al burocrático estilo soviético. La 227 también obligaba a que los compañeros que iban en segunda fila, detrás del Batallón Penal, disparasen a los cobardes. Todo ello, vestido con la propaganda adecuada, acabó por hacerse eslogan apetecible: “¡Ni un paso atrás!”.

Todos sabíamos que C’Mon, nuevo disco de Low, no podría ser igual que Drums & Guns. Por mas que ése fuera el pasó más excitante de la carrera de los de Duluth desde Things We Lost In Fire, era puro camino cortado. Sobre todo, conociendo los mimbres con los que se teje la carrera de Alan, Mimi y compañía, porque eso implicaría poner al grupo en un continuo estado de inestabilidad emocional, y ya vimos que no estaban preparados para aquello.

C’Mon: Low jugando al mainstream

La cuestión era hacia dónde volver: regresar a Secret Name o Songs For The Dead Pilot tampoco parecía cuestión, puesto que, desde una perspectiva distinta, por allí Low también se asomaban al abismo y quien sabe si esperaba el “destacamento de bloqueo”, listo para disparar. Sólo el atípico The Great Destroyer y el suave, sin apenas aristas, Trust, parecían asideros suficientes para volver a impulsarse. Y justo así ha sido: Low han continuado su carrera en un disco que no suena a la cabeza de un asesino en serie y que tampoco se aísla del mundo.

Los Low de C’Mon son dulces, como en ‘Try To Sleep’, y ésta vez lo son de verdad: no vas a encontrar letras con giros extraños, que dejen mal cuerpo, ni tampoco la producción va a acentuar aristas que antes estaban mucho más presentes.

Como ya ocurriera en Trust, y como se observa en ‘Majesty/Magic‘, el trabajo en el estudio ha conseguido extraer la violencia sonora que muchas veces había en los silencios de Low para convertirlos en caricia. Las guitarras, tal y como las ha grabado Matt Beckley, alguien acostumbrado a disfrazar el mainstream de música alternativa, suenan justo a eso, a Alt-Rock. A Billy Corgan le encantarán, seguro.

C’Mon: “algunas de esas cosas no estarían mal, etc…”

¿Se están dejando algo por el camino? En realidad, no: nos cedieron a nosotros aquel trocito de gloria y ahora juegan con ella, a probar si Mimi podría sonar a cantante de banda sonora de Dawson Crece o a esconderse de su pasado en varias de las canciones.

Impresiona ver a Alan entonar al cielo y levantar como nunca una canción que comienza tan a ras de suelo como ‘Nightingale‘. Y, en última instancia, la sensación vuelve a ser que Low siempre son capaces de sacar algo en claro, que aún dan más canciones necesarias que fáciles de olvidar.

Low – Nightingale by Sky-Tinted Sound

7,7/10

Sin embargo, queda algo a lo largo de C’Mon que me preocupa como oyente fiel del grupo: la sensación de que ya no dar paso atrás no es obligación vital y que Low están en retirada, incluso aunque aún sea difícil de percibir. Si Drums & Guns podría ser el castigo estalinista por haber roto la disciplina, su disciplina musical, con The Great Destroyer, y el grupo salió airoso de batirse en lo más peligroso del frente, C’Mon es el regreso a casa de ese batallón disciplinar justo para darse cuenta de que ya no queda guerra que luchar y que el descanso tampoco es lo más excitante del mundo.

Low – C’Mon Tracklist

<ul>
    <li>01. Try to Sleep</li>
    <li>02. You See Everything</li>
    <li>03. Witches</li>
    <li>04. Done</li>
    <li>05. Especially Me</li>
    <li>06. $20</li>
    <li>07. Majesty/Magic</li>
    <li>08. Nightingale</li>
    <li>09. Nothing but Heart</li>
</ul>
<ul>
    <li>10. Something’s Turning Over</li>
</ul>
POST TAGS: