Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Global Communication en concierto en Madrid (Teatro Infanta Isabel, 24-10-2011): la revisión sentada del 76:14

Global Communication

A quienes nos gusta la música electrónica sentados en el sofá de casa el concierto de Global Communication en el Teatro Infanta Isabel de Madrid nos supo a gloria. La hora de duración en la que adaptan su álbum 76:14 (1994, Dedicated) es una delicia pese a que decidan romper todo tipo de clima al final.

Comparando la actuación del Sónar 2011 con la incluida en el impresionante cartel que se han montado los de Red Bull Music Academy (menudo mes nos espera por la capital) me quedo con la segunda por el contexto. Una hora entera con la mezcla de Ambient y Downtempo se disfruta más sentado en una cómoda butaca, alejado del escenario y viendo unos visuales medidos al milímetro con cada beat de la música.

Tom Middleton y Mark Pritchard pararon su carrera bajo este alias con su mejor álbum, uno de los indispensables del género en los 90, puesto que luego en solitario no han parado de publicar nuevas referencias bajo varios alias de todo tipo. 7 años más tarde el 76:14 vuelve a revivir de una forma curiosa puesto que solo se quedan con la versión más calmada, evitando sonidos que les llevasen a la IDM o al Drum and Bass más calmado y evocador. ‘7 39‘ la omiten por completo, al igual que ‘9 25‘.

El disco se lleva al directo de forma curiosa puesto que varían el orden de los temas, para, al final, lograr la misma sensación que en el original con ‘8 07‘ como centro de la subida. Para mí, el momento más emotivo cuando se comienza a oír el crescendo de bajos junto a una línea más aguda después de una buena adaptación al entorno.

Hipersónica vota un 8Para suplir ese material, y como bien me apunta @Risingson, que yo lo que es identificar títulos de las canciones voy muy mal, Global Communication incluyen ‘The Way (Secret Ingredients Mix)‘ como cierre de fiesta, echando por tierra toda la atmósfera que había creado antes. Un tema de House bailable y machacón que nada tiene que ver con lo que hasta ese momento nos habían ofrecido sobre el escenario.

Foto | Risingson