M83 – Hurry Up, We’re Dreaming: licencia para soñar

Mezclad en una batidora sonidos pop dance de los 80, con algo de MGMT y Empire Of The Sun, especiadlo con muchos synths y algunas guitarras y dadle un tono lo más épico posible a

hurry up

Mezclad en una batidora sonidos pop dance de los 80, con algo de MGMT y Empire Of The Sun, especiadlo con muchos synths y algunas guitarras y dadle un tono lo más épico posible a lo largo de 22 temas divididos en 2 discos y tendréis Hurry Up, We’re Dreaming. Fácil de decir pero algo más complicado de llevar a cabo: probablemente sea una tarea únicamente al alcance de Anthony Gonzalez.

Esa podría ser básicamente la descripción del nuevo trabajo de M83, aunque la cosa se puede desmenuzar algo más y se pueden sacar conclusiones algo más profundas.

Empecemos por ese tono épico del que tanto hemos leído en los últimos meses. Gonzalez ya anticipaba en alguna entrevista que este disco iba a ser muy, muy épico, y razón no le faltaba, aunque esta palabra en boca de este chico no se debe tomar muy en serio, porque es lo que viene a decir casi en cada uno de sus lanzamientos (y, con este, lleva ya 6 álbumes).

Hurry Up We’re Dreaming: el título mejor escogido del año

Esa épica llega ya desde el tamaño del disco, porque hacer un doble álbum en los tiempos de “consumos rápidos” que corren debe suponer un esfuerzo enorme, pero Gonzalez no se acobarda y lo acomete sin problema alguno: desde hace mucho tiempo tenía ganas de lanzar un doble disco, y este era el momento.

Muchos lo agradecerán, no lo dudo, pero para mí es quizás uno de los defectos de Hurry Up, We’re Dreaming: se me hace demasiado largo. Porque, si bien es cierto que en cuanto a duración me parece bastante correcto, más teniendo en cuenta su condición de doble, también es cierto que he encontrado demasiada homogeneidad; demasiada monotonía, en esta colección de 22 temas en total. Ello no evita que te propongas una escucha y el disco te parezca haber acabado en un santiamén, aunque en realidad habrán pasado más de 70 minutos.

Probablemente algo tenga que ver el hecho de que Anthony Gonzalez sea un apasionado de las bandas sonoras y que esté deseando que le encarguen alguna. Ya sabemos como suele ser la música para películas; como una línea musical que está ahí, pero que se coloca tras una línea visual de la que no debe distraernos en exceso, y en ese sentido, este Hurry Up, We’re Dreaming trabaja de forma parecida: como una línea homogénea, sin apenas rupturas.

El álbum parece casi concebido como un soundtrack, con su intro, sus interludios instrumentales, y su outro y siguiendo punto por punto esa línea de la que hablaba. No llega a contar una historia, pero gracias a las imágenes que evoca, es fácil imaginársela. Hay ciertos temas, que se concentran especialmente en un segundo disco de tono mucho más shoegaze, que son especialmente cinematográficos como ‘Splendor’, ‘Fountains’ o ‘Echoes Of Mine’, que bien podrían haber sido incluidos en alguna película.

Una historia contada en 2 discos, 22 temas y 72 minutos

Pero aunque no abunden, si que hay momentos de ruptura en esa línea. A base de temas acelerados, potentes, apresurados, como ‘This Bright Flash’ o ‘Year One, One UFO’, se rompen esa monotonía de la que os hablaba, temas que nos sacan del ensoñamiento (onírico, ojo, que no digo que el disco produzca sueño) en que nos introduce la obra de M83 en esta ocasión.

A ese ensoñamiento, (nunca el título de un disco estuvo mejor traído) contribuyen otros temas como ‘Wait’, ‘Train To Pluton’ o ‘When Will You Come Home?’ mientras que en la otra cara de la moneda encontramos temas mucho más bailables y sobre todo susceptibles de ser singles, como ya ha ocurrido con ‘Midnight City’ que ya nos sorprendió en su momento por la sección de viento hacia el final del mismo, de lo más retro, o ‘Reunion’, ‘Claudia Lewis’ o ‘OK Pal’ que con su sonido dream pop ochentero son además, las que más recuerdan a Saturdays = Youth.

Otro de los aspectos comentados por Gonzalez antes de que pudiéramos degustar plenamente Hurry Up, We’re Dreaming era la luminosidad del álbum. En un primer momento afirmó que este sería el disco más oscuro que había concebido, aunque finalmente ha acabado siendo todo lo contrario, con el consecuente cambio de opinión del artista conforme iba tomando forma: ahora cree que es el más luminoso de cuantos trabajos ha creado, y le debemos dar la razón.

Cada tema evoca sensaciones diferentes, hay momentos para la melancolía, la pasión, la apatía, la alegría, incluso para la tristeza… M83 consiguen aquí toda una colección de sentimientos que sólo están reservados a temas como estos, llenos de vida, tras cuya escucha te dejan una sensación general de optimismo. Y eso no es poco en los tiempos que corren.

7.5/10

Así que, una vez más (y van…) estamos ante otro gran disco para acabar un mal año (en cuanto a otros aspectos de la vida, en el musical no nos podemos quejar). Otro de esos álbumes que merece la pena tener y atesorar, que nos hará pasar muy buenos momentos y que muchos psicólogos deberían recomendar en sus consultas como solución a los problemas de algunos pacientes.

No en vano, estamos ante el trabajo más ambicioso hasta la fecha de Anthony Gonzalez, y probablemente ante el mejor disco de la discografía de M83. Más que recomendable para nosotros; sólo queda recomendárselo a los productores de Hollywood, para que se fijen en él y terminen de darle esa oportunidad en el mundo de las bandas sonoras con la que sueña.

Hurry, Up We’re Dreaming, tracklist

CD1
01. Intro (feat. Zola Jesus)
02. Midnight City
03. Reunion
04. Where the Boats Go
05. Wait
06. Raconte-Moi Histoire
07. Train to Pluton
08. Claudia Lewis
09. This Bright Flash
10. When Will You Come Home?
11. Soon, My Friend

CD2
01. My Tears Are Becoming a Sea
02. New Map
03. OK Pal
04. Another Wave From You
05. Splendor
06. Year One, One UFO
07. Fountains
08. Steve McQueen
09. Echoes of Mine
10. Klaus I Love You
11. Outro

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