Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Bloc Party – Four: mejor nos hubiéramos quedado en three

Bloc Party volvían hace unas semanas con Four, su cuarto trabajo tras cuatro años de silencio. Silencio en conjunto, claro, porque Kele ha aprovechado ¿bien? el tiempo lanzando The Boxer y The Hunter, álbum y EP respectivamente, en solitario y decantándose en ambos por el dance. Pero que no hayamos tenido música de la banda durante estos años no significa que no hayamos tenido noticias de ellos.

Durante este tiempo, sobre todo durante el último año, hemos sabido de las idas y venidas de la banda vs Kele, Kele que se hacía el tonto, etc, etc, etc… A lo buen culebrón venezolano, Bloc Party decían que se separaban, que no, que tenían a Kele como vocalista, ora sí, ora no, y al final nos dejaban tal y como estábamos al principio.

Bloc Party: a ver si llegamos al quinto

Eso sí, si pensaban que engañaban a alguien estaban muy equivocados: lo suyo ha sido una maniobra publicitaria para tratar de sacar a la banda del agujero negro en el que se encontraba… y en el que aún siguen, claro, porque, esto es lo que pasa por andarse con tonterías, te distraes y al final esto es lo que te sale; una ñorda de lo más mediocre.

Vale, Bloc Party sólo nos han dado un buen disco en toda su carrera, Silent Alarm, pero es que fue el primero, y claro, empezar con buen pié siempre crea expectativas. Aunque al llegar a la cuarta oportunidad, la mayoría ya, ni tenemos expectativas ni les damos muchas oportunidades más. Que no os engañen las declaraciones de Kele al respecto de Four, este disco ni se aproxima a lo mejor de la banda, aunque tampoco nos vamos a extrañar de que el chico diga que su nueva criatura es fantástica: ¡si es lo que hacen todos en cuanto acaban de parir nuevo material!

Four: ¿por dónde queda el norte?

Entrando en materia, Four son 12 nuevos temas que si dejan algo claro es que Bloc Party no lo tienen muy claro. Como si los pusiéramos ante una piñata, dan palos para todas partes a ver si con alguno aciertan. Baladas y medios tiempos, temas enérgicos en clave punk y casi heavy… Tanto parecen no tener las cosas claras que ya, desde el principio del disco, al comienzo de ‘So He Begins To Lie’, incluso se permiten escenificarlo con el manido recurso de la toma falsa, añadiendo incluso un pequeño “debate” entre los miembros de la banda.

Donde otros saben sacar provecho de echar la vista atrás, Bloc Party han hecho lo propio abandonando el camino de la evolución que ya habían emprendido por aquellos derroteros mucho más electrónicos de su segundo y tercer disco, para centrarse en dar más de lo que ya ofrecieron en su debut, dejándonos una línea evolutiva de la banda algo extraña y quebrada.

Porque si, hay temas que recuerdan a Silent Alarm, el primer single que se extrajo, ‘Octopus’, sin ir más lejos, o ‘Team A’, que por mucho que se den aires de Blur, siguen recordando al post punk con el que se hicieron famosos y que les ganó una buena cantidad de incondicionales. Pero luego tenemos temas como ‘3×3’ o el nuevo single ‘Kettling’ que parecen más deudores del nu-metal norteamericano que otra cosa y que son los que te hacen pensar que Kele y compañía no tienen muy claro dónde está el norte.

We Are Not Good People’, el tema que cierra el disco, nos enseña como Bloc Party pueden acercarse a los sonidos más metaleros mientras que ‘Coliseum’ viene a ser el intento de demostrar que se puede arrimar la sardina del folk al ascua del rock más pesado… otra cosa es salir airoso del intento.

Cuando bajan el ritmo, en temas como ‘Day Four‘ o ‘The Healing‘, nos encontramos la cara más melódica y llena de sensibilidad del grupo, y sobre todo de Kele, (se nota su sello personal, cercano en algunos momentos a ciertos temas de sus trabajos en solitario) con canciones que destacan en la parte melódica pero que fallan estrepitosamente en las letras.

Y es que las letras también salen perdiendo en este cuarto trabajo del cuarteto británico. Donde antes encontrábamos rebeldía e inconformismo ahora encontramos una chispa apagada en los temas más guitarreros, mientras que en las baladas y medios tiempos la cosa pasa al más puro estereotipo, causando desde el más mínimo rubor hasta momentos de verdadera vergüenza ajena, a no ser que el target de las mismas sean únicamente las veinteañeras histéricas que puedan acudir a sus conciertos.

De todas formas, mientras temas como ‘The Healing’ no tienen apenas provecho, ‘Day Four’, aunque flojea en su letra, es de los temas más destacables del disco, junto con ‘V.A.L.I.S.’, el que es sin duda el mejor corte de todo el listado y que bien se mercería tanto tener mejores compañías que los otros 11 temas que lo rodean, como haber sido elegido ya como single, sobre todo en lugar de ‘Kettling’.

4/10

En definitiva, aún habiendo abandonado la electrónica de los dos discos anteriores, por los que tanto fueron criticados, la amplitud de miras ha pasado factura al cuarteto londinense dejando una mala impresión, como si de estancamiento se tratara, que hace incluso añorar no sólo Silent Alarm, sino también A Week In The City e Intimacy.

Dicen ellos que Four, el título elegido para el álbum, más que por tratarse de su cuarto trabajo es porque representa las diferentes personalidades de los cuatro miembros del grupo. No seré yo quien se lo discuta, pero esta disparidad de opiniones que parecen mostrar, hace que me asalte la duda de cómo han conseguido llegar hasta el cuarto disco juntos sin que hayan llegado a volar los cuchillos.

Four, Tracklist:

  1. So He Begins To Lie
  2. 3X3
  3. Octopus
  4. Real Talk
  5. Kettling
  6. Day 4
  7. Coliseum
  8. V.A.L.I.S.
  9. Team A
  10. Truth
  11. The Healing
  12. We’re Not Good People

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