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Pop. 1280 – The Horror: hay cimientos solventes más allá de una (bienvenida) pose terrorífica

“P” src=”http://img.hipersonica.com/2012/10/Pop-1280.jpg” class=”centro” />Afrontar tan abiertamente una temática tan manoseada (para bien y para mal) como el horror, y hacer de ella el vehículo conceptual no ya sólo de un disco, sino de una forma de afrontar la música, no es una tarea sencilla de ejecutar. Los resultados pueden ser variados, pero siempre tenderán a caer, una vez el paso de los años ya ha producido músicos, directores y escritores que trataron con envidiable talento el horror en sus obras, en cierta presuntuosidad. Pop. 1280 se declaran abiertamente terroríficos. Y pese a todas las precauciones que debemos tomar, salen airosos de su disco debut.

Una máquina perfectamente engrasada

El horror ha estado presente en la música pop prácticamente desde sus inicios, y lejos de establecer un artista pionero, es más interesante acudir al post-punk y a los inicios del Industrial para explicar el sonido actual de Pop. 1280. Pensemos en Killing Joke o en Suicide como dos grupos capaces de impregnar a su música no sólo el concepto del horror, sino una inversión emocional lo suficientemente sincera como para que todos creamos aún hoy que sus obras son fruto de una auténtica enajenación y no de una pose artificial. Son grupos creíbles, en cuyas letras, sonidos y expresiones encontramos motivos para empatizar con sus taras.

Hay que tener mucho talento, en todo caso, para lograr algo así, y Pop. 1280 aún están varios peldaños por debajo de sus bandas pioneras y señeras. Sin embargo, ofrecen una propuesta interesante en tiempos de réplicas constantes de géneros mucho menos atractivos desde un punto de vista, digamos, psiquiátrico. The Horror es el resultado de centrifugar los sonidos industriales del disco debut de Killing Joke, el hardcore punk de Black Flag y la miríada de bandas que surgieron de Amphetamine Reptile Records. Semejantes cimientos sostienen una propuesta a ratos estimulante, a ratos repetitiva.

La propuesta es tan monolítica que termina resultando aburrida. Pop. 1280 son una abrumadora máquina hidráulica que arrolla con todo lo que encuentra a su paso. Es la versión aún más desquiciada de A Place to Bury Strangers, aunque también con menor versatilidad melódica. Los ritmos de Pop. 1280 recuerdan inevitablemente a los Joy Division más marciales (‘Cyclotron’), y las guitarras violentísimas invitan a repasar de nuevo las obras más significativas de The Jesus Lizard (‘Burn the Worn’). Es una mezcla de post-punk y post-hardcore que podríamos definir como post-todo.

En su post-todo particular, en tanto que obvian las corrientes actuales y deciden componer de forma autónoma, hay influencias del cine (“el horror, el horror”, Capitán Kurtz) y de la literatura negra (toman su nombre de la influyente novela homónima de Jim Thompson), además de bandas con las que, sin ser estrictamente parecidas, comparten espíritu y motivación, como Melvins o Today Is The Day. Porque lo realmente interesante de The Horror es su capacidad para incorporar la agresividad del post-hardcore a los terroríficos mundos de géneros más oscuros. Probablemente ahí resida su virtud.

Desde la portada hasta su estética

Si continuamos rebuscando en las distintas influencias de Pop. 1280 nos podemos encontrar también con el underground USA de la década de los ochenta, y a los Big Black de Songs About Fucking en modo grandilocuente y horripilante (‘Dogboy’). Todo esto está muy bien, pero Pop. 1280 no son capaces de captar enteramente las buenas referencias que manejan y que, mejor orientadas, les llevarán a muy buenos puertos en el futuro. Por el momento las canciones adolecen de ganchos o de una sensación de opresión, digamos, más honesta.

Porque la música de Pop. 1280 no puede residir en las melodías pop o en el virtuosismo de otros géneros mucho más pretenciosos, por lo que debe anclarse en la perfección de las atmósferas, del mensaje y, por qué no, de la propia estética. Es un todo. En ese sentido van por el buen camino: la portada es demasiado evidente, pero cumple su papel; su forma de vestir, las fotografías promocionales, son prácticamente iguales. Si a esto le sumamos canciones como ‘West World’, y su bajo punk, nos queda un disco resultón, en el que perderse un rato y anotar la banda de cara al futuro.

“6,90” src=”http://img.hipersonica.com/2012/10/6,90.jpg” class=”derecha” />No es fácil parecer auténtico en pleno siglo XXI, y Pop. 1280 están muy cerca de conseguirlo. Su música es lo suficientemente solvente y atrevida como para justificar su nombre, el del disco, su portada y su propio aspecto. Hay algo más además de buenas intenciones y una pose bastante premeditada. Además, les edita Sacred Bones Records, un sello en estado de gracia y que sabe cuidar a sus bandas. Hasta la siguiente entrega podremos disfrutar plenamente de la soberbia ‘Crime Time’, la mejor canción del disco y, quién sabe, los tiempos que están por llegar.

Pop. 1280 – The Horror tracklist

  • 1. Burn the Worm
  • 2. New Electronix
  • 3. Nature Boy
  • 4. Bodies in the Dunes
  • 5. Cyclotron
  • 6. Beg Like a Human
  • 7. Dogboy
  • 8. West World
  • 9. Hang Em’ High
  • 10. Crime Time

Sitio oficial | Pop. 1280 Tumblr