Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Benjamin Biolay – Vengeance: las múltiples personalidades de quien te hizo vibrar

“Portada de Vengeance” src=”http://img.hipersonica.com/2012/11/vengeance-hs-2012.jpg” class=”centro” />
Podría pasar días y días escuchando la discografía de Benjamin Biolay sin cansarme. Sus inspiraciones han servido en varias ocasiones para reinventar la música del otro lado de la frontera, estableciéndose como baluarte de una nueva hornada de autores geniales. En la Francia musical ocurre con Gainsbourg como en la Argentina futbolística con Maradona; es imposible que alguien destaque sin que le cuelguen la etiqueta de “hijo de”. Biolay, –puede que sí, puede que no– lleva años luchando por crearse un nombre propio. Y parece estar obsesionado con ello.

Tribulaciones de un artista superlativo


Existe un antes y un después en la carrera de Benjamin Biolay después de Trash Yeyé y La Superbe. Es casi indiscutible las cotas de supremacía musical que llegó a alcanzar con dos obras tan eclécticas como necesarias. Con Vengeance, no digo que se equivoque, pero quizás sí que se repita en la lucha constante por hacer algo distinto en cada momento.

No debe ser fácil oscilar de la chanson al hip-hop girando alrededor de sí mismo. Porque no es posible definir del todo su trabajo, seguramente sea eso lo que le ha llevado a ser figura. Se ha sabido juntar de los nombres adecuados para dotar a su nuevo disco del glamour necesario para un triunfo rápido. Como si para él todo sea así de sencillo.

Pero Vengeance sí puede resumirse pronto y fácil: son canciones no brillantes envueltas en papel de regalo. Puesto así, en bandeja dispuesta para el consumo rápido y para todos los públicos, es una golosina apetecible. Con la personalidad propia del autor que no deja nada al azar, melodías y arreglos que permiten no abandonarse al hastío en lo que dura el disco, destacan las colaboraciones con Vanessa Paradis (‘Profite‘) y Carl Barât (‘Vengeance‘) en los dos extremos.

Vengarse de la persona que te hizo más daño: tú mismo

De esta manera, Biolay nunca aburre. Juega con las producciones casi con la necesidad de ir dosificando perlas; aparte de las ya mencionadas, ‘Confettis‘, ‘La fin de la fin‘, ‘Ne regrette rien‘… Independientemente de la vida propia que tiene cada tema por separado, todo en su conjunto funciona como una obra pop donde todo cabe, llegando a alcanzar el todo a través de la unión de unas partes que poco tienen que ver.

Entonces, puede ocurrir que: a) te marees con tanto ritmo, esto no va contigo y venías buscando otra cosa. (Benjamin, date cuenta de que ya vas por los 40…) b) te diviertas porque la música siempre está para pasarlo bien y Bejamin Biolay sabe cómo entretener. Sea lo que sea, estamos ante otro intento de “disco total”.

Hipersónica vota un 7 Particularmente, puede que, siendo sinceros, estemos hablando de un disco de notable bajo. Eso, viniendo de quien viene, me ha dejado un poco frío. Siempre esperas mucho más de quien una vez te hizo vibrar.

Benjamin Biolay – Vengeance

Web oficial | Benjamin Biolay