Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Cemeteries – The Wilderness: el folk que también era serie B

“Cemeteries” src=”http://img.hipersonica.com/2012/11/Cemeteries – The Wilderness.jpg” class=”centro” />Es cada vez más habitual que surjan de la nada —aunque esa nada se ubique en Brooklyn— proyectos de compositores en solitario que se valen de las nuevas herramientas tecnológicas para colgar su música en la red. El nuevo fenómeno permite que la producción musical del presente sea la más inabarcable de la historia, para lo bueno y para la malo. Y suele tener el mismo aspecto: compositor introspectivo, que refugia su nombre de pila tras el nombre de un proyecto —que no de un grupo— y discreto éxito para públicos minoritarios. En esas coordenadas se sitúa Cemeteries, cuyo primer disco ha sido editado por Lefse Records.

Cemteries: la vida en la oscuridad

Se trata del proyecto personal de Kyle J. Reigle, natural de Buffalo, estado de Nueva York. Cemeteries ha logrado cierto reconocimiento en los círculos más recónditos del indie norteamericano, gracias a su segundo disco, The Wilderness, continuación de un minúsculo debut. Bien, ¿qué podemos esperar de Reigle, un hombre que trufa su Tumblr personal/oficial con fotografías de naturalezas muertas, rincones apagados de los tiempos modernos y fotografías introspectivas? Obviamente, la construcción de un relato folk contemporáneo, plagado de referencias que miran hacia los ochenta y hacia los aspectos más oscuros del alma humana.

No hay nada del folk vivaz de los sesenta en la música de Reigle, y sí mucho más de propuestas más intrincadas como el Neofolk o el Martial Industrial. Aunque hay que construir un dique enorme entre géneros tan complejos y Cemeteries: el discurso de Reigle transita a mitad de camino entre el folk de cámara de Grizzly Bear y el tono suicida de Giles Corey, ex Have a Nice Life. O por qué no decirlo: en algunos momentos de The Wilderness no cuesta hallar los trazos menos soporíferos de Wild Nothing, pese a que éste no sea un disco divertido y, en más de una ocasión, Cemeteries caiga en la más anodina redundancia.

Pero son cuestiones asociadas a un debut, por lo demás, interesante. Hay en Cemeteries cierto gusto por los ambientes sonoros tenebrosos, algo que no se encuentra en ninguno de los trabajos de Jack Tatum, orientados hacia otro tipo de placeres hedonistas. Es aquí donde podemos establecer ciertos paralelismos entre Reigle y el muy talentoso Giles Corey, cuyo complejísimo mundo artístico suele chocar con un evidente sentido del éxito. Sólo así podemos explicar su último proyecto, un compendio de grabaciones emocionalmente viscerales que tienen más de experimentación literaria/existencialista que de música pop.

Experiencias en forma de monotonía

Dejemos a Corey y su desquiciada mente a un lado y centrémonos en Cemeteries. En los tonos ambientales y marciales de ‘What Did You See’ resplandece con especial brillo el talento de Reigle, porque es en esa clase de contextos donde él confiesa sentirse más cómodo:

He estado obsesionado con material de terror desde que tengo uso de memoria, desde la escucha de historias de fantasmas hasta cuando vi mi primera película de terror. Siempre tuve matices horripilantes en mis canciones pero intenté mantenerlas a raya. No fue hasta que escuché a bandas como Dead Man’s Bones y Dreamend cuando me dí cuenta de que debería abrazar todo lo extraño. Supongo que simplemente soy más creativo cuando veo algo malo, películas granosas de serie B de los ochenta.

Tan sólo hay que acercarse a ‘Summer Smoke’ para entender de qué está hablando Reigle, y para adivinar que su universo simbólico y referencial es mucho más estimulante que el de Wild Nothing. Si bien es cierto que Cemeteries a veces incurren en defectos demasiado elementales: ‘The Wilderness’ es una pieza orientada al pop totalmente insustancial, que no mantiene el nivel de las canciones más inspiradas del disco y que es prescindible. Cemeteries funciona mejor cuando se adentra en medios tiempos nebulosos que en composiciones algo más aceleradas y cristalinas. Ese no es su terreno.

Su terreno son los susurros fantasmagóricos de ‘In the Trees’ —que podría pasar por una de las piezas ambientales de Deathconsciousness— o la elegía eterna y ahogada de ‘A Real Gust of Wind’. Siguen siendo destellos que sobresalen por un disco, si bien no mediocre, sí previsible. ‘Roosting Towns’, ‘Leland’ y ‘Bright Colours’ son la misma canción interpretada de formas distintas, y el resultado final, por culpa de una segunda mitad decepcionante, es un disco algo monótono.

“6” src=”http://img.hipersonica.com/2012/11/6.jpg” class=”derecha” />Hay motivos, en todo caso, para seguir de cerca la evolución de Cemeteries. Es un proyecto inmensamente personal que, dentro del nuevo folk contemporáneo, puede aportar nuevas ideas a las ya establecidas. Hablamos de un espectro musical dominado por la autocomplacencia que, en muchas ocasiones, se arrastra al son de las modas. Y en la cabeza de Reigle parece haber un universo referencial lo suficientemente consistente como para esperar una positiva evolución futura. Sólo queda esperar.

Cemeteries – The Wilderness tracklist

  • 01. Young Blood
  • 02. The Wilderness
  • 03. What Did You See
  • 04. Summer Smoke
  • 05. In The Trees
  • 06. Roosting Towns
  • 07. Leland
  • 08. Bright Colours
  • 09. A Real Gust of Wind

Sitio oficial | Lefse Records