Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Lightning Bolt, la violencia amante de las subidas

“lightning bolt” src=”http://img.hipersonica.com/2012/11/lightning-bolt.jpg” class=”centro” /> Foto: Aj Cranford.

Lightning Bolt no han vuelto este año, sí Brian Chippendale con su proyecto en solitario Black Pus. Para matar la espera de un nuevo álbum con el que seguir rozando la locura y dar a nuestros oídos una buena dosis de violencia han publicado en su sello de siempre un EP rescatando temas perdidos de 2008. Si nadie nos dijese eso Oblivion Hunter podría pasar por su sexto álbum y nosotros tan felices. La trayectoria discográfica de este dúo es imparable, de ahí que aprovechemos su parón para recordar qué han hecho hasta ahora.

Lightning Bolt (1999, Load), el objetivo no era gustar a sus madres

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Desde el comienzo la banda tiene cosas raras. En 1994 los amigos Brian Chippendale (batería y voz) y Brian Gibson (bajo) comienzan con el grupo en Providence, Rhode Island, Estados Unidos; su primer concierto fue en diciembre. Al mes del directo dado se les une Hisham Bharoocha a la guitarra y voz que abandona la formación en 1997, momento en que les ficha la discográfica Load. Lo raro no es eso, tres años desde la formación hasta su primer lanzamiento serio es lógico, sino que no publicarían en breve. Hasta 1999 su álbum de debut homónimo no sale al mercado. La salida de Bharoocha trastoca los planes de la formación y tienen que comenzar casi de nuevo.

Los tres se conocieron en la Escuela de Diseño de Rhode Island claro que Black Dice llegó en ese momento de 1997 con una batería en blanco, Eric Copeland a los mandos y el japonés cambió de banda en lo que iba a ser de forma temporal y duró siete años (en 2004 dijo adiós). En 2007 forma su proyecto en solitario: Soft Circle más psicodélico y ambiental.

Después de unos primeros años en los que se dedicaban a hacer jams Lightning Bolt se meten al estudio y publican en edición limitada de 750 copias, grabado en Fort Thunder, un almacén de Providence en desuso que la pareja comenzó a dar vida (en 2001 lo demolieron para construir un parking para dos tiendas que al poco de abrir cerraron).

Lightning Bolt como debut buscaba de todo menos subirse a cualquier carro de moda por aquel entonces, o suavizar una propuesta en la que domina la violencia. Tiene momentos propios del Harsh Noise demasiado excesivo como ese final con ‘Mistake‘ donde la aguja del estudio tendría que estar a punto de estallar durante cuatro minutos.

Hipersónica vota un 4En este momento Lightning Bolt estaban más atados de lo que ahora suenan. Cierto que no se apuntan a una moda accesible pero el Math Rock llevaba unos años bastante prolíficos y el dueto bebe de algunas estructuras en las que no domina tanto el ruido y el caos, como en ‘Into the Valley‘ o ‘Fleeing the Valley of Whirling Knives‘. Aún así, el poso del Punk es claro, Punk en el cual Brian Chippendale había comenzado a tocar desde 1988 en distintas bandas del palo cuando estaba en el instituto y realizaban grabaciones caseras.

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Ride the Skies (2001, Load), el bajo comienza a soltarse

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En Rate Your Music hay gente muy sabia. Blacklizard define este álbum como:

Philip Glass incapsulato in un ovetto Kinder in viaggio attraverso octaver e distorsioni madornali.

Aunque el hecho de tirarse el pisto con un compositor minimalista suela funcionar, y se haya leído antes en una entrevista publicada en The Wire donde Brian Gibson confesaba “I was listening to a lot of Philip Glass stuff and when I was playing bass I was trying to do a lot of finger-tapping arpeggios that were really repetitive“, aquí más bien es un brick de Don Simón pero lo traigo a colación porque dos años más tarde del debut Lightning Bolt publican Ride the Skies, su segundo álbum. En él ya empieza a verse esa supuesta libertad cercana a géneros ambiguos en los que Glass se encuentra y el Free Jazz conoce. Ei, no te asustes que no hay ningún saxo aburrido. Solo las locuras de un bajo que suena como si fuesen dos guitarras y él mismo a la vez. ‘Forcefield‘ tiene unas subidas por el mástil de gato atropellado que nos valen y los punteos de bacile de ‘Wee Ones Parade‘ también.

El poso del Math Rock va cayendo poco a poco pero ahí sigue, en algunas ideas, claro que es un Math Rock con anfetas e hipervitaminado para lucir una piel morena apta para sacar de la parrilla al punto como ‘Ride the Sky‘.

Hay Drone, ‘Into the Mist 2‘, hay marcianadas en ‘Rotator‘ jugando con el timbre pero también hay demasiada repetición en la que no van a nada como ‘13 Monsters‘ en la que muestran una versión propia demasiado centrada en la percusión y se echa de menos el bajo maravilla, en ‘Into the Mist 2‘ también parecen perder esa chispa de subidas sin fin.

Hipersónica vota un 6Por más que se los una con Ruins, proyecto del batera Yoshida Tatsuya que va cambiando de bajistas con el tiempo, o con Boredoms (de quienes también reconocen estar influenciados, pero sobre todo por su estilo al vestir…) , Lightning Bolt están más cercanos al Power Violence del Punk y del Metal donde también hay influencia del Jazz y del Noise; no obstante Dropdead es uno de los grupos favoritos de Brian Chippendale según él afirmó. El dúo reconoce haber escuchado a grupos como Neurosis o los industriales Crash Worship, con quienes sí comparten la locura y la suciedad propia de este género.

Ride the Skies es la continuación de un proyecto que en 1999 estaba roto puesto que Brian Gibson se marchó durante un año más o menos a Nueva York según cuenta Chippendale a About:

Él estaba arruinado y frustrado, así que dejó la banda y se cambió de ciudad, pero después de haber conseguido un montón de dinero en Nueva York regresó. Compramos todo este nuevo equipo y volvíamos a estar de vuelta.

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Wonderful Rainbow (2003, Load), tralla, qué bueno que viniste

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Hasta la llegada de Wonderful Rainbow Lightning Bolt no habían encontrado su sonido actual. Estaban bien, sonaban con contundencia, eran entretenidos, con buenos momentos puntuales pero faltaba el paso final. Con su tercer álbum logran crear su muro de sonido que no tira nadie abajo.

El Noise Rock de este trabajo se presenta como una auténtica bola sin necesidad de grúa de demolición porque ya está el bajo de Brian Gibson. El acercamiento anterior al Jazz y a vías experimentales se deja de lado para que temas como ‘Two Towers‘ muestren la pegada de la falsa guitarra durante un riff continúo junto al delay para crear la masa de la atmósfera.

El sonido de grupos como Slipknot (mencionaría a otros pero mi idea del Metal es mínima) está más próximo a esta entrega de Lightning Bolt que a cualquier grupo de Math Rock aunque en ‘Crown of Storms‘ permanezca ese poso por encima del ruido. El álbum podría dividirse en dos partes. La primera, hasta ‘On Fire‘ aporta la versión chunga, la tralla, el músculo y la violencia del bajo extremo y la segunda es la que se muestra más controlada, con sonidos más agudos, riffs eternos y hasta momentos de calma con ‘Wonderful Rainbow‘, una parada necesaria para coger aliento. Claro que ‘Duel in the Deep‘ se encarga de quitarnos esa sensación con un cierre duro a base de Noise y Drone.

Hipersónica vota un 7Hay un tema con el que sí aparecen los Lightning Bolt de ahora: ‘30.000 Monkeys‘. Es el caos. El momento donde mezclan cualquier influencia, cualquier ganas de romper lo que sea. Con un inicio progresivo hacia arriba de más de dos minutos en los que Gibson demuestra la rapidez de sus dedos en una carrera cuyo único destino es tirarse a la bola de ruido que luego sitúan al final en forma de explosión.

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Hypermagic Mountain (2005, Load), no tienen techo

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La relevancia de Lightning Bolt aumenta y con su cuarto álbum se puede hablar de un proyecto más que confirmado y maduro, ellos hace tiempo que lo tienen como un trabajo al que dedican su tiempo de forma regular, por lo que no es extraño que tras el buen funcionamiento de Wonderful Rainbow a los dos años salga Hypermagic Mountain.

Los de Providence mantienen su pasión por los crescendos también en su carrera discográfica, puesto que este cuarto álbum es su mejor hasta la fecha, de nuevo grabado en su ciudad natal, esta vez en una casa con Dave Auchenbach como ingeniero de sonido, con quien llevan trabajando desde Ride the Skies, y como productor desde su debut – Rik Peltier fue el ingeniero de sonido.

Chippendale siempre ha jugado con su voz modulándola de las maneras más siniestras a través de su careta de payaso lunático. Para él las letras de las canciones son lo de menos, él dice intentar transcribir algunos de los sonidos que él hace a letras inteligibles, pero sin ponerlo demasiado interés. Sobre este punto él mismo afirmó a LA Weekly:

I think the one point is, when you’re a kid — I remember buying records and reading the lyrics and singing along, and also you’re singing along whether you actually understand the words. You’re singing along to the sounds. I like the idea of lyrics, and I would be kinda happy to have lyrics that would still be unintelligible, but once you learn them, you could make them out. But lyrics are a very hard thing to apply to Lightning Bolt, partially because the shows are so intense. I stick to the songs about 90 percent, but there are always little things that change within the songs, and I think lyrics — and it might just be my personal grasp of words — but lyrics are more rigid than the music, so then, therefore, if I attach those lyrics to it, it sort of stiffens the whole song, for our kind of music, at least. We’re not a band with a poet in the front. We’re making music where we like to have a human voice present.

En Hypermagic Mountain Chippendale reconocía a Pitchfork que las letras aparecen un poco más:

I actually write a lot, but mostly just daily gibberish. I am a documentation addict: “I just peed. I walked down the hallway. I dropped my pencil. I just aged a minute.” I write crap like that all the time, occasionally sliding off into more abstract thought. I would rather concentrate on vocals as sound for Lightning Bolt. That’s why i started amplifying my voice at all, to capture the little sounds I make when I am pushing my body physically, drumming away. Lyrics always fall short with the amount of energy thrown into the playing. Lyrics to some extent are just the product of a singer’s insecurity with singing.

Grabaron el álbum en 12 ó 13 días, en el último momento incluyeron ‘Birdy‘ y ‘Riffwraith‘ situadas al comienzo del mismo, y sin tanto acierto, la primera es más Punk-Noise Rock con un Chippendale sorprendentemente claro para lo que nos tiene acostumbrados, y ‘Riffwraith’ aburre con el riff.

El mejor momento de esta entrega llega con la enorme ‘Dead Cowboy‘, uno de los temas más destacados que han hecho hasta el momento. Por lo general sorprende que solo sean dos pero en esta ocasión más aún. Qué fuerza tienen. ‘Magic Mountain‘ había sonado antes volviendo a repetir su gusto por el ascenso y la caída en picado una vez llegado arriba tras intentar explotar la bombilla.

Hipersónica vota un 7En Hypermagic Mountain el dúo se muestra más duro que en anteriores lanzamientos, hay más Metal e intensidad en las guitarras y la batera cruda (como en ‘Mohawkwindmill’). Vuelven a situar su purgatorio al final, con ‘Infinity Farm’ para decir adiós a base de distorsión. Me entra la duda de si el tema ‘Captain Caveman’ estará dedicado al querido personaje animado de Hanna-Barbera Productions.

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Earthly Delights (2009, Load), súbete al tren de la bruja

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Lightning Bolt no se han mantenido como grupo clásico de tocar-estudio-gira-descanso-y vuelta a empezar. Brian Chippendale, además de mantener vivo su proyecto personal Black Pus, y de colaborar junto a Matt Brinkman en Mindflayer, también se dedica a los cómics y la pintura – las portadas las firma él – entre otras variedades artísticas, con las correspondientes exposiciones, lanzamientos y demás. Brian Gibson no solo se dedica a jugar con los múltiples pedales de efectos que tiene en Lightning Bolt sino que también ha ido probando suerte con otros proyectos como Wizardzz, junto a Rich Porter, también está los metaleros Megasus, probó suerte en solitario, además de trabajar para la compañía de videojuegos Harmonix ayudando a desarrollar los videojuegos Guitar Hero y Rock Band.

2006 fue un año muy activo para ambos miembros de Lightning Bolt con varios proyectos en solitario y entre giras y demás, Earthly Delights no llega hasta 2009. Estuvieron grabando durante año y medio con Dave Auchenbach a los mandos, de nuevo.

Estamos ante un disco de Hardcore o de como se quiera llamar. La rapidez con la que Chippendale aporrea su batería aumenta y mientras Gibson sigue en su bola cada vez más grande y densa. La banda juega con lo progresivo dejándose de canciones de menos de cuatro minutos; a excepción de dos. Ahora transmiten otra violencia en la que te van metiendo con los bucles y los delays superpuestos que se generan y una vez estás respirando al final de ‘Nation of Boar‘, el segundo tema, te das cuenta de ese hechizo.

Todo parece una jam eterna, a buen seguro que podrían haber metido los 51 minutos que dura el álbum en un único tema del tirón. Su forma de dar con los temas se mantiene en formato jam, algo que practican de forma diaria. El propio Chippendale habla sobre ello a Undertheradar:

We record everything we do on cassette tape and go back and listen/take notes on as much as we can, which isn’t nearly even half of what we record. We have probably have forgotten 90 percent of what we have played and worked on 10 percent. If even that. Most of the music we create goes the way of the wind. And some of it is probably the best stuff we have ever played. I think the freshness comes from taking time to do other things, to have experiences outside of music. So we have something to say.

A Chippendale se le sigue percibiendo por momentos más arriba. En ‘The Sublime Freak‘ encuentro la cara más tribal de Lightning Bolt con un llamamiento al pogo claro, pero sobre todo es el cambio de sonido en la batería tras la capa de distorsión de arriba lo que me atrae.

Hipersónica vota un 8Flooded Chamber‘ muestra otra versión progresiva de la mano de la psicodelia – en ‘Rain On Lake I’m Swimming In’, de nuevo el purgatorio final, también le dan a este sonido – y hasta el Western podría verse parodiado en ‘Funny Farm’. Me imagino al dúo en las viejas cantinas perdidas del sur de Estados Unidos ante un público de adorables señores mayores con sus sombreros de cowboys.

Cada vez más confusos, con el llamado sonido propio y divertidos. La montaña rusa que tiene Earthly Delights es una gozada.

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Oblivion Hunter (2012, Load), grabamos cada segundo

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El hecho de que graben cada segundo de las jams que hacen a diario acaba generando una gran cantidad de material inédito de horas y horas. Tres años más tarde Lightning Bolt no vuelven con un nuevo álbum de estudio sino con un denominado EP que llega casi a los 40 minutos, lo que para otros sería un disco con todas las condiciones.

Oblivion Hunter es el producto de todas esas horas que se han ido quedando en el limbo. Al menos un mínimo ejemplo de qué guarda el dúo sin publicar. Vuelven a 2008 para sacar a la luz parte de este material previo a la publicación de su mejor álbum y que proviene de dichas sesiones y mantiene, como es lógico, la línea con este trabajo.

La liberación de la batería hacia sonidos más tribales está en temas como ‘Salamander‘, a la que veo como banda sonora a la hora de recibir a los turistas hospedados en cualquier resort de Hawaii; aquí la voz de Chippendale está más libre. ‘Fly Fucker Fly‘ también va por esta vía. Igual que el omnipresente respiro en ‘The Soft Spoken Spectre’.

Hipersónica vota un 8La demencia que podría revolucionar a cualquier amante del Krautrock está en ‘Oblivion Balloon‘ y en ‘World Wobbly Wide‘ solo que ellos siguen añadiendo capas y capas de distorsión por encima para inventarse su propia cortina de humo. Con ‘King Candy‘ ya tienen su ariete de ruido para romper el muro.

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Tras todo esto, para la música; eso que sigue haciendo vibrar tus tímpanos es Lightning Bolt.

Lightning Bolt: discografía

Álbumes:

* Lightning Bolt (1999, Load)
* Zone 50-minute companion cassette (1999, Load)
* Ride the Skies (2001, Load)
* Wonderful Rainbow (2003, Load)
* Hypermagic Mountain (2005. Load)
* Earthly Delights (2009, Load)
* Oblivion Hunter (2012, Load)

EP:

* Zone (1999)
* Conan (2000, Load)
* I Found a Ring in My Ear (2012)
* 20 (2012)

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Lightning Bolt en imágenes

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