Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Soundgarden – King Animal: el grunge en el siglo XXI

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Este King Animal de Soundgarden es el disco que pensaba que no me iba a gustar por muchas veces que lo escuchara y que, finalmente, ha conseguido que mi opinión sobre él sea mucho mejor de lo que inicialmente creía. Ya lo decía mi compañero P. Roberto en la crítica del disco de Titus Andronicus: eso de que “la primera impresión es la que cuenta” es una mierda.

En ocasiones nos damos mucha prisa a la hora de destrozar vilmente un álbum, sobre todo cuando cumple los siguientes requisitos:

1. Supone el retorno, un buen puñado de años después, de una banda que ya habíamos dado por muerta.
2. Supone el retorno, un buen puñado de años después, de una banda INMENSA que ya habíamos dado por muerta.
(Esto lo hacen por dinero, seguro)

Y si esa banda es Soundgarden y los años que han pasado, entre discos en solitario, hijos y otros proyectos, se cuentan casi con la suma total de los dedos de las manos y los pies, con más razón. Dieciséis largos años y medio han transcurrido desde que se pusiera en circulación ‘Down on the Upside’ (mayo de 1996). ¿Cómo no vamos a recibir un retorno discográfico como este llenos de miedo e ilusión a partes iguales? ¿Cómo no le vamos a dar palos tras una primera escucha cuando lo que hay ahí no es ‘Black Hole Sun’, ni ‘Rusty Cage’, ni ‘Jesus Christ Pose’?

Le echaremos la culpa de algunas cosas a la tecnología

King Animal suena demasiado limpio. En sus temas se echa en falta un mayor grado de suciedad en las guitarras, ese sonido tirando a cerdo y macarra que destilaban las guitarras de Kim Thayil en Badmotorfinger. No importaba si el tipo estaba haciendo un riff la mar de complejo, aquello sonaba guarro. Ah, el apasionante mundo de la producción y la ingeniería de sonido. Quizás vuelva a sacar el tema más tarde, pero vayamos a por los temas.

El disco arranca muy bien gracias a ‘Been Away Too Long’, que además de ser el tema más rápido de los trece que forman King Animal es también el primer single. Funciona como tal, pero ha sido una elección de lo más conservadora. El videoclip oficial fue lanzado hace pocos días y tiene esta pinta tan inesperada:


Vídeo | YouTube

El riff de guitarra principal de ‘Non-State Actor’, el segundo corte, podría estar firmado por Mike Einziger de Incubus. Es un buen tema, de esos que caminan bien a medio tiempo, pero no es de los mejores. El que sí resulta ser un auténtico temazo es ‘By Crooked Steps’. Tiene un inicio a lo Tool delicioso, un estribillo impresionante y todos los números para haberse convertido en el primer single si la decisión hubiera estado en mis manos. Lo tiene todo. ¿Que no es comercial? ¿Y a quién le importa? Estamos hablando de Soundgarden, no de Maroon 5, joder.


Soundgarden – By Crooked Steps (YouTube)

Soundgarden en el siglo XXI

A estas alturas del disco lo que ya hemos notado es que la banda ha optado por un sonido muy pulido y por unas composiciones que, si bien siguen sonando a Soundgarden, no son exactamente como las que hubiéramos escuchado si King Animal hubiese sido lanzado a finales de los 90 (¿redoble y aplausos?). Han pasado muchas cosas en las vidas de todos los integrantes de la banda, han crecido, han cambiado (¿quién no lo hace tras dieciséis años?) y, en definitiva, han sacado un disco de Soundgarden en el siglo XXI (para lo bueno y para lo malo).

Sigamos con ‘A Thousand Days Before’, otro temazo marca de la casa con un marcado espíritu positivo (hay mucho rock de los setenta por ahí). Diría incluso que goza de un aura curiosa difícil de encontrar en el resto de temas, lo que lo convierte en algo bastante especial. Y justo después nos topamos con algo más rocoso, más stoner, más Black Sabbath, en ‘Blood on the Valley Floor’. No he dicho nada de Cornell hasta ahora, pero en general se encuentra a un nivel espectacular en todo el disco. Buenas melodías de voz y muchos registros. Ni sus problemas con el alcohol ni la consiguiente rehabilitación han podido con él. Al contrario.

Si ‘By Crooked Steps’ debería de haber sido el primer single, creo que ‘Bones of Birds’ bien podría ser el siguiente. Se trata de un tema a medio tiempo, oscuro y triste, repleto de detalles y arreglos perfectos. El estribillo lo acaba por subir todo bien arriba. Sin duda el tipo de temas que esperamos encontrar en un disco de Soundgarden.


Soundgarden – Bones of Birds (Soundcloud)

‘Taree’ no está mal, tirando más hacia el rock clásico, pero no acaba de cuajar del todo. La que sí quitaría del disco sin pensarlo es ‘Attrition’. Es sosa, no tiene nada. Veamos, el disco tiene en total trece temas, pero si lo hubieran dejado en diez u once habría quedado mucho más redondo. No entiendo la manía de elevar la duración y aumentar el número de cortes de un disco metiendo temas que no están ni por asomo a la altura del resto.

‘Black Saturday’ empieza bien, pero es de esos que a los pocos segundos se estropea. Es muy irregular y cuenta con una sección de vientos que es de lo más horrible que vamos a escuchar en todo el álbum. Una pena, porque allá por el minuto 2:06 hay una parte muy buena sobre la que, en mi opinión, deberían haber construido el tema. El resto no se sujeta por ningún sitio.

‘Halfway There’ podría ser otro single si buscáramos la cara más comercial del disco. De hecho llega a sonar más a Chris Cornell en solitario que a Soundgarden. Es un tema principalmente acústico y agradable, aunque quizás demasiado amable. Eso sí, el estribillo es de los mejores.

Vamos a por otro de los grandes cortes de King Animal: ‘Worse Dreams’. Esto, ESTO es lo que quizás estábamos esperando antes de darle al play al disco. Los Soundgarden que disfrutamos hace veinte años, cuando el grunge lo petaba por todo lo alto. Ahí tenéis los riffs demoníacos de Thayil, los ritmos chalados de Matt Cameron y los grandes estribillos. Por cierto, me gustaría ir dejando claro que junto a Cornell quien más destaca es Cameron. No sé si será algo personal, porque siempre me ha gustado mucho la forma que tiene el tipo de entender y tocar la batería, pero ha hecho un gran trabajo aquí.


Soundgarden – Worse Dreams (Soundcloud)

Y vamos acabando ya con ‘Eyelid’s Mouth’ y ‘Rowing’. La primera de ellas es un corte a medio tiempo que vuelve a acercarnos al rock clásico. Cuenta con una buena estrofa, pero el estribillo es regulero además de repetitivo en exceso. Como anécdota cabe decir que Mike McCready colabora tocando la guitarra en este tema.

Por último tenemos ‘Rowing’, un tema con el que la banda decide mandarlo todo a tomar por saco y darse un capricho en forma de experimento. Es un tema con mucho protagonismo a nivel vocal, lento y con unas baterías procesadas de fondo. No acaba de cuajar.

Hipersonica vota un 6'90En definitiva King Animal me pareció totalmente olvidable tras la primera escucha, pero unas cuantas pasadas con algo más de cariño me han hecho ver que la banda, pese a haber incluido al menos dos o tres temas completamente prescindibles, ha vuelto con ganas y con una puesta a punto de su sonido. Hubiera agradecido algo más de chicha y suciedad, pero todo no puede ser y, en definitiva, el disco esconde cosas muy buenas.

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