Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Saturnus – Saturn in Ascension: sucediendo a ‘Icon’ mucho mejor que ‘Draconian Times’

El doom metal es un estilo con el que tengo una relación bastante paradójica. A pesar de ser un género que no me atrae en demasía por el escaso dinamismo compositivo que permite, su monotonía sonora y la preponderancia de las voces guturales que siempre han tenido un efecto disuasorio para mí, varios de mis discos favoritos de siempre cuentan con sus constantes. Así, ‘Icon’ de Paradise Lost, ‘A Silent Enigma’ de Anathema y ‘The Light at the End of the World’ de My Dying Bride poseen un lugar dominante dentro de mi extensa discoteca a pesar de basarse en unos esquemas que en inicio no deberían de atraerme.

Sorprendentemente este año ha sucedido un hecho, podríamos decir que paralelo, a esto que os acabo de contar. Desde recién comenzado el año dos discos de este género se colaron entre mis candidatos a encabezar el TOP del año, ‘Tragic Idol’ de Paradise Lost y ‘The Giant’ de Ahab, siendo sobre todo este último una importante sorpresa para quien os escribe. Sin embargo, lo que en ningún momento llegué a plantearme es que este género me iba a regalar aún otro nuevo discazo a la altura de los dos anteriores. Mientras los #sincriterioalguno nos peleábamos por ver quién iba encabezar estos TOP de los que os he hablado antes, mientras troleábamos las propuestas de los demás y ensalzábamos las propias, llegaron Saturnus y me recordaron tres cosas: 1) El año no acaba hasta el 31 de Diciembre. 2) Por mucho que digas que no te guste el doom, al final siempre acabas colgado como un loco de algún disco de este género 3) ‘Icon‘ y ‘The Silent Enigma‘ son dos disco seminales, completamente fundamentales para entender qué fue y qué es y qué será el Doom Metal.

Saturnus, los alumnos aventajados del Triunvirato Doom

Litany of Rain by Saturnus on Grooveshark

Para los que no conozcáis a este combo danés os pongo un poco en situación. Saturnus provienen de la eternamente fría Copenhagen y han lanzado hasta la fecha 4 discos en 16 años de carrera, por lo que podéis ver que muy prolíficos no han sido. Su propuesta de Doom/Death Melódico apenas ha variado en estos 3 lustros, a pesar de que solo queda el vocaclista de la formación original, manteniendo doom claramente deudor del triunvirato inglés que dio los momentos más brillantes y creativos al género (Anathema, Paradise Lost y My Dying Bride). Su sonido cuenta con características propias de cada una de las tres bandas, aunque si tuviera que decantarme por una a la hora de hablaros de Saturnus, la referencia clara es la primera etapa de Paradise Lost, con los discos ‘Gothic’, ‘Shades of God’ y el imprescindible ‘Icon’ como senderos en los que transita el sonido de la banda danesa.

Tras 6 años de parón en los que muchos dábamos ya a Saturnus por olvidados o casi por muertos, y tras sobrevivir a una desbandada que nos deja solamente con el cantante como miembro presente en el anterior lanzamiento, los daneses nos han entregado un álbum que es un claro ‘Estamos vivos y venimos a hacernos inmortales’, utilizando para ello la misma fórmula, pero mejorada, que utilizaron en su momento Anathema o Paradise Lost, convirtiendo este disco en una especie de ‘Icon 2.0′.

Superando al album más famoso de sus maestros

8 Temas más un bonus track componen un lanzamiento en el que se cumplen todas las constantes que han convertido al Doom Metal en un género que suele despertar más rechazo que aprecio, pero que cuando es ejecutado con la maestría y el talento propio de los grandes estandartes del mismo, logra una magnitud tal que hace que hasta alguien como yo que lo suele denostar lo abrace con devoción como si fuese el mayor de sus fans.

Lo que Saturnus nos presentan en este digno heredero del ‘Icon’ de Paradise Lost, para un servidor la obra cumbre de los de Halifax, es un compendio de momentos, de sensaciones, en el que la melancolía y la pesadumbre lo impregnan todo, pero dejando espacio para momentos como el amor que sobrevive tras la muerte, la rabia y el odio más enconados, y la desolación que sirve de puente entre un sentimiento y otro.

Para plasmar todo esto Saturnus siempre han tenido muy claros cuáles son los ingredientes a utilizar, recurriendo a ellos con la maestría del que se sabe el mejor heredero de los creadores del cotarro, componiendo y ejecutando con solidez, brillantez y, sobre todo, con la soberbia necesaria para que nos creamos que son los mejores actualmente y que nadie puede igualarles, ni siquiera sus propios referentes.

Rabia, odio y lirismo con mayúsculas

A Lonely Passage by Saturnus on Grooveshark

Tempos lentos capaces de detener tu corazón, atmósferas oscuras y opresivas propias de la peor de tus pesadillas, coros fúnebres que te hielan la sangre, voces guturales que parecen sacadas del mismísimo averno y un sentimiento poético en las composiciones que aumentan aún más la epicididad del sonido del disco. Esta es la propuesta de Saturnus y por ella son conocidos y aclamados, y tras este ‘Saturn in Ascension’, lo serán aún más.

Mención especial requieren los interludios en los que los riffs machacones y la base rítmica se calma, espacios en los que Thomas Akim Grønbæk Jensen deja los guturales a un lado para pasar a la parte vocal evocando poesías propias del romanticismo de los eternos Lord Byron o Edgard Allan Poe. Son los únicos momentos de descanso en el desarrollo del álbum, pero, aparte de la maestría con la que aparecen intercalados, situados de una forma muy natural dentro del contexto de cada momento del disco, destilan un lirismo, una epicidad, una belleza que son sin duda el momento diferenciador, el punto que hace que este ‘Saturn in Ascension’ pase de ser un buen disco, a ser el gran disco que es.

8.1/10

No han descubierto la piedra filosofal ni han revolucionado nada, pero con su cuarto disco los daneses Saturnus nos acaban de demostrar que cuando eres el mejor en lo tuyo no necesitas que tu fórmula cambie radicalmente, tu fama te precede y solamente debes demostrar que eres acreedor de la misma. Hace casi 20 años Paradise Lost sacó el que para mi es el disco de Doom Metal perfecto. Este 2012 Saturnus contraatacan con la fuerza del que ya conoce la jugada de su rival pero usando sus mismas armas. ‘Draconian Times‘ siempre me ha parecido un disco sobrevalorado, tras escuchar al digno sucesor de “Icon‘, me lo parece aún más.