Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Soen – Cognitive: bebiendo de la fuente oscura

Antes de comenzar a hablar del debut de la banda Soen, quisiera empezar con un offtopic para hablar de una banda: Tool. Sí, Tool. Ese conocido e idolatrado cuarteto californiano que causó una revolución en el terreno del metal progresivo con discos como Ænima y Lateralus. Su estilo, tan complejo como adictivo, bebe de diferentes influencias, pasando por Pink Floyd, Alice In Chains, King Crimson e, incluso, bandas tan atípicas como Jane’s Addiction o Deftones. Tomando diversas influencias y conseguir aunarlas de forma magistral para acabar adoptando un sonido propio.

El (solitario) reino de Tool

Por eso se habla del sonido Tool. Ese que genera diferencias en cuanto si se puede calificar de metal o no. Un estilo de compases atípicos, discos ordenados por la secuencia de Fibonacci, un guitarrista de exquisita técnica, muy versatil y contundente, y un cantante sobresaliente y conmovedor. Un sonido que mostró que no todo el metal progresivo tiene que sonar forzosamente como Dream Theater (un rumor totalmente infundado) y que ha generado una importante cantidad de fieles en todo el mundo.

Esos mismos fieles, adictos a ese sonido, a partir del 2013 habrán aguantado siete años sin haber escuchado nada nuevo de su banda predilecta. Lo peor de esa larga espera, causada en su mayor parte por el culo inquieto de Maynard James Keenan (fuertemente empeñado en seguir dando vida a su proyecto Puscifer), es no poder escuchar nada nuevo de ese sonido, ya no solo por la banda, sino por la falta de imitadores de ese estilo. Es así, pocas han sido las bandas que se hayan atrevido a intentar explorar las raíces de la particular banda californiana.

Es lo que tiene ser tan singular, que acabas quedándote solo en la formidable atalaya que tú mismo has construido. Le pasa a Tool y le pasó a Radiohead cuando lanzaron Kid A: crearon un estilo tan espectacular y singular que pocos se atreven a intentar emularlo por miedo al fracaso estrepitoso. Nadie hasta la fecha había conseguido representar la esencia Tool. No digo repetir su desbordante calidad, sino la esencia, la idiosincrasia de la banda. Por suerte, igual que Grizzly Bear sacaron este año Shields, el mejor disco de Radiohead desde Kid A, llega un grupo que saca el mejor disco de Tool desde 10,000 Days. Ese grupo son Soen.

Soen = Opeth + Tool

Soen nacieron como un supergrupo con varios artistas de renombre, sobre todo Martin López, antiguo batería de los sobresalientes Opeth. Este grupo no se esconde y no oculta sus influencias. Sí, hay mucho de Opeth en su sonido, y también de los propios Riverside, pero, sobre todo, beben mucho de la fuente de Tool. Su primer corte, ‘Fraktal‘, es un perfecto híbrido de las tres bandas citadas en este párrafo (y eso que solo es una introducción).

Pero a partir de ‘Fraccions‘ es donde se empieza a vislumbrar de forma clara esa influencia de Tool. Esa capa de guitarra que perfectamente podría haber firmado Adam Jones y un cantante, Joel Ekelöf, que recuerda a una mezcla entre el propio Keenan con el cantante de Riverside, Mariusz Duda. El corte es tan disfrutable y notable que, aunque tú mente piense en Tool, consiguen hipnotizarte para que acabes enganchado a ellos y sigas escuchando su disco.

Esta banda también destaca por su gran tendencia a experimentar con sonidos pocos convencionales para dar mayor frescura a su propuesta. Ahí lo muestra ‘Last Light‘, donde el ritmo viene marcado por el bajo de Steve DiGiorgio y la tribal batería de López, contando con la sinuosa guitarra de Joakim Platbarzdis para transportar la mente del oyente a un estado de relajación. También está el momento psicotrópico de ‘Ideate‘, un tema donde el grupo se pone bien de ácido para dejarse llevar y ofrecer descanso al oyente.

Cognitive, el disco que Tool podrían haber sacado este año

No faltan momentos de mayor contundencia sonora. En ‘Oscillation‘, el grupo saca un poco más de músculo en varios momentos. Igual con ‘Canvas‘, donde tras un momento inicial muy similar a la otra banda principal de Maynard James Keenan, A Perfect Circle, el grupo deja latir su vena más metalera. Y por supuesto ‘Purpose‘, con ese riff tan propio del Adam Jones más rocoso. Aunque el plato más fuerte se lo guardan para el final con ‘Savia‘, con esa estructura tan propia de A Pefect Circle, pero con tanta fuerza y tanta garra que consigue que esas reminiscencias queden en un segundo plano.

Hipersónica vota un 8Uno de los mayores triunfos de este trabajo reside en su sección rítmica. No le voy a quitar méritos a Ekelöf porque el chaval cumple de forma sobrada con su trabajo, pero el triunvirato de Platbarzdis, DiGiorgio y, sobre todo, Martín López trabaja tan bien en conjunto que es imposible no rendirse a su trabajo. Por esas razones, Cognitive es uno de los debuts más extraordinarios de este año que va a cerrar. Y también es el disco que mejor capta la esencia de Tool desde la propia banda californiana. Hasta su extraña portada cumple con los cánones marcados por la banda de Keenan. Espero que sigamos oyendo más de esta banda porque puede conseguir una progresión abismal en el futuro.

Tracklist de Cognitive

  1. Fraktal
  2. Fraccions
  3. Delenda
  4. Last Light
  5. Oscillation
  6. Canvas
  7. Ideate
  8. Purpose
  9. Slithering
  10. Savia

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