Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

‘Somewhere’ es el primer adelanto del nuevo álbum de Jimi Hendrix: tres discos póstumos que sí molan

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Cuando crees que ya no se puede saquear más el cadaver de una persona, van y lanzan un nuevo disco de Jimi Hendrix. EL guitarrista dejó un magnífico legado gracias a los tres magníficos discos firmados bajo el nombre de The Jimi Hendrix Experience, pero se ve que no es suficiente para sus herederos ya que este año tendremos entre nuestras manos el nuevo disco póstumo de Hendrix.

Lejos ya de la necesidad de escuchar nuevo material del guitarrista de Seattle, ya podemos oír un primer corte de los doce que componen este People, Hell and Angels. Esta desconocida jam de blues psicodélico tiene por título ‘Somewhere‘ y junto a Hendrix se encuentra el batería Buddy Miles y el bajo es tocado por un icónico compositor como Stephen Stills.

No podemos hablar de un magnífico tema que acabe por impactarnos tanto como muchas de las inolvidables piezas de Jimi, pero la canción cumple muy bien su cometido como adelanto de este disco. No hace que me entren excesivas esperanzas ante este disco póstumo, porque Hendrix ya ha tenido varios discos de este tipo. ¿Son los discos póstumos únicamente una forma de sacar pasta del cadaver de una banda/artista difunto? No necesariamente. Hay discos póstumos que son muy dignos y no empañan la memoria de un artista, sino que les engrandece aun más. Hay diversos ejemplos como son los siguientes:

Joy Division – Closer

El 18 de mayo se suicidó uno de los artistas más brillantes y fundamentales de la escena Post-Punk británica. Con solo 23 años, Ian Curtis puso freno a su vida y a la trayectoria de su banda, Joy División (y dio origen a New Order, pero no hablemos ahora de cosas que murieron en los noventa). Con él se fueron miles de ideas creativas, pero antes de quitarse la vida dejó las suficientes para que dos meses después de su fallecimiento se diera luz al segundo disco de la banda y uno de los mejores discos del género.

Closer contiene una buena parte de los ingredientes que hicieron grande su debut Unknow Pleasures, pero mejor empleados, además de contener las bases que heredarían New Order. Temas grandes nacidos de las adictivas líneas de bajo de Peter Hook, las sinuosas y viscerales guitarras de Bernard Summer (quien además comenzó sus primeros contactos con los sintetizadores) y, sobre todo, la portentosa y prominente voz de Ian. El canto final de un artista grande que marcó una época.

Sleep – Dopesmoker

Sleep decidieron separarse, así que podría decirse que la banda estaba muerta. Pero los componentes seguían teniendo compromisos contractuales para un último disco. ¿Cómo salir del atolladero? Pues lanzar una canción que anteriormente fue descartada por tu otro sello por ser poco comercial. Aunque esta canción ya fuera lanzada en seis partes bajo el nombre de Jerusalem, la versión definitiva de ‘Dopesmoker‘ vio la luz en 2003 condensada en un tema de más de una hora de duración. El resultado fue, como poco, bestial y apabullante.

Dopesmoker no es de fácil digestión, ni mucho menos. El riff pesado y sucio que se repite hasta el infinito, machacando una y otra vez con mucha fuerza. Si no eres capaz de aguantar esa basta guitarra de Matt Pike, la voz de Cisneros gritando de forma feroz y una atmósfera Doom con su propio campo gravitacional, este disco no es para ti. Pero te perderás una de las piezas más brillantes del Stoner Doom que consiguió algo muy difícil: coger una pieza ya magnífica de por sí como fue Jerusalem y amplificar todas sus virtudes.

Johnny Cash – American VI: Ain’t No Grave

Una de las figuras inimitables y más grandes de la música nos abandonó un 12 de septiembre del año 2003, y ese fue el hombre de negro. Antes de perecer bajo una complicación de su diabetes, Johnny Cash estaba teniendo un importante resurgir en su carrera musical gracias a sus grabaciones en American Recordings (también conocidos como los discos de la saga American). Consiguio publicar cuatro discos de esta saga antes de fallecer, pero grabo tantas canciones que ha servido para que el mismo sello publicara dos discos póstumos de la misma saga.

Esos discos, lejos de ser un mero intento de rebuscar en su ataúd para engordar varias cuentas bancarias, muestran una buena calidad digna del resto de lanzamientos recientes de JR, sobre todo el más reciente, Ain’t No Grave, que realmente muestra que “no hay tumba que pueda contenerlo”. La magia de Cash consigue que las versiones que hace de canciones de otra gente parezcan suyas. Si todos tuvieran el mismo legado que Cash, probablemente no habría tanta queja contra los discos póstumos.

Vía | Rolling Stone
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