Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Cadence Collective: un grupo de jóvenes emprendedores electrónicos

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Supongo que a veces los propios artistas necesitan salirse por la tangente de la industria discográfica y dedicarse a lo verdaderamente importante, disfrutar de la música. Esa es básicamente la premisa de Cadence Collective, un grupo de jóvenes artistas que se han juntado para producir música electrónica y publicarla gratuitamente en su bandcamp. Esta iniciativa nació 2011, pero hasta marzo del pasado año no debutaron con el primer trabajo colectivo.

Cadence Collective es una respuesta a esa necesidad de evitar complicar el mundo más aún, reduciendo los habituales vaivenes de la industria musical con los artistas, simplificándolos a la autoedición y el ‘yo me lo guiso yo me lo como’. Son jóvenes productores de diferentes partes del mundo (Estados Unidos, Inglaterra, Francia…) que producen su future garage, dubstep o wonky para compartirlo en la red, apelando al más puro hedonismo. Disfrutar sin necesidad de complicar las cosas. Así lo ejemplifican con el lema que encontramos en sus sitios oficiales:

Cadence Collective es un grupo de artistas y amigos que se esfuerzan por crear y difundir la energía positiva, la comunidad prima sobre la competencia.

Vivamos la música sin que importe lo que pase ahí fuera

La crisis lo está acelerando todo, también la industria musical, como no podía ser de otra forma. El hecho de que nuevos productores se organicen para dar una respuesta concreta a sus necesidades determinadas, en este caso artísticas y de forma independiente, no es algo nuevo. Pero siempre es interesante encontrarse con propuestas honestas que sólo buscan compartir arte. El talento tiene que salir por alguna parte e Internet es la solución a algunos de nuestros problemas. También los de estos jóvenes productores, que sin tener ningún contrato discográfico en grandes sellos, tienen aquí la opción de compartir su talento, del que en absoluto están exentos.

Los contratos con grandes discográficas pueden ser auténticos suplicios y una sutil forma de esclavitud artística, que se lo cuenten sino a Mike Oldfield, que tituló de forma sutil su último trabajo con Virgin: Heaven’s Open. Una buena forma de evitar estos marrones es mantenerse al margen, con todo lo que ello implique, para lo bueno y para lo malo. Es lo que hacen en Cadence; componer sin más objetivo que compartir sus obras. Sin competición, sin presión, sin preocuparse por el billete.

Obviamente esta forma de trabajar independientemente, al margen de la gran industria, permite ciertas ventajas, como lanzar material cuando al colectivo le da la gana, cuando quienes lo integran están totalmente satisfechos con el trabajo elaborado. No es de extrañar que en prácticamente un año, apenas se hayan lanzado cuatro EPs, y uno de ellos, el primero, es una presentación de los artistas que integran el colectivo. Los trabajos individuales están llegando poco a poco, sin prisas.

Future garage, dubstep y wonky para el paladar

Una de las características que encontramos en estos jóvenes productores electrónicos son sus tendencias a elaborar producciones muy cercanas a esos nuevos clásicos o tótems, que han abierto la puerta masiva del future garage o el dubstep. No es de extrañar tener la sensación de estar revoloteando proyectos que han crecido con la semilla de Burial, Flying Lotus o Shlohmo, con texturas sonoras delicadas, vocales llamativos o en otros casos, con ritmos pegadizos y bajos aceptablmente intensos.

De algunos sorprende la solidez de su música, mostrando maneras que pueden apuntar alto. Si hace relativamente poco tiempo hemos asistido al nacimiento de trabajos interesantes, diversos y bien acogidos en general como puedan ser Holy Other, SBTRKT o Rustie, propuestas como la de estos jóvenes podrían tener bastante eco en un sello internacional. Por eso también es llamativo que teniendo unas maneras que apuntan alto, decidan editar su música de forma independiente y compartiéndola con los oyentes, con la única premisa de disfrutar.

Desde la clave funky y semi wonky que nos muestran Kruisermode o Theo Bass, el toque downtempo de Moon o la esquizofrenia productiva de E+E, podemos encontrar un amplio espectro de subgéneros electrónicos que cada vez vienen pegando más fuerte. Una muestra del talento que se puede encontrar por Cadence Collective está en el primer álbum, denominado Cadence Sampler, donde cada uno de los artistas que de momento o integran, aportan dos canciones.

Hasta ahora, sólo han sido tres EPs los que se han editado oficialmente desde el sello. El primero fue el de Cube Face con su future garage para desmayarse del relax, a pesar de los modestos toques dubstep; más tarde llegaría el Smile EP de E+E donde pone en boga su versatilidad creativa y el último EP que se conoce es el de Bearcubs, Honest.

Bearcubs, el miembro más talentoso

Aún es pronto para lanzar juicios sobre estos artistas, ya que conocemos poco material de ellos. De hecho, hay algunos que aún no han lanzado su EP en Cadence, como ya han hecho otros miembros del colectivo. Pero hasta la fecha y por lo que podemos escuchar, el londinense Bearcubs es uno de los más aventajados del sello. Aunque es cierto que tiene puntos en común con Cube Face y hay que tener en cuenta a E+E, con una aceptable diversidad compositiva.

Ya en la carta de presentación Cadence Sampler, Bearcubs sorprende. Y no porque haya hecho algo nuevo, sino simplemente por la solidez de su propuesta, que en absoluto suena a trabajo mochilero de un principiante. La profundidad de los bajos, los destellos luminosos y esos samples vocales, se funden en buenos elementos de future garage de los que se disfrutan pegado a la ventana y mirando al vacío ensimismado.

En Honest, donde podemos captarle en las distancias cortas. Perfecto para esas tardes de future garage, en las que tienes tanto trabajo que necesitas ordenar tus ideas y currar tranquilamente, con música que te estimule de fondo. Las canciones del EP tienen básicamente la misma estructura, con un Bearcubs que primero teje la red instrumental con una capa sonora de texturas suaves para después introducir aguijonazos de sonidos nítidos y cristalinos.

Aunque la estructura de sus canciones es la misma, es bastante efectivo. Si te gusta el future garage, a poco que tenga un mínimo de calidad, lo que hace el londinense es de fácil digestión. Aun así, seguiremos su trayectoria, igual que la del resto de compañeros de Cadence, para ver si va cambiando la arquitectura sonora de sus piezas, de forma que pueda llegar a más registros.

En líneas generales, esto es Cadence Collective, una estupenda iniciativa con jóvenes productores que tienen buena trayectoria y madera para llegar lejos. Además, el colectivo puede servir como cantera para que algún sello se acerque para darles una oportunidad. Hasta que venga esta parte de la historia, si es que viene, les seguiremos la pista a estos prometedores chavales, siguiendo de cerca su trayectoria.

Bandcamp oficial | Cadence Collective
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