Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

¿Feliz? San Valentín: Diez canciones para una ruptura anunciada

“San Valentín” src=”http://img.hipersonica.com/2013/02/elton-john-and-ru-paul-dont-go-breaking-my-heart-the-rocket-record-company.jpg” class=”centro” />

Ah, el amor, ¡ese gran desconocido! Si eres de los que piensan que San Valentín es una broma macabra que no merece ni un minuto de tu tiempo pero aún así te regodeas en tu colección de fracasos. Si estás harto de que te recuerden de que la vida sin alguien a tu lado no tiene ningún significado. Si eres de los que se repiten en bucle el 69 love songs de The Magnetic Fields en una fecha tan señalada, bienvenido a mi club. Porque no hay nada más romántico como negar el amor pero creer profundamente en él. Y a pesar de todo, aquí no paramos de repetirnos lo que decía Tonino Carotone: me cago en el amor.

1. Bonnie ‘Prince’ Billy – I see a darkness

Siempre que suena Oldham, el mundo se para. El polifacético artista es uno de los especímenes más certeros para definir la tristeza que supone vivir al otro lado de la frontera: al fondo de barras solitarias intentando ligar con la camarera búlgara. Dicen que vio la oscuridad y nosotros cada vez que le escuchamos.

And did you know how much I love you
Is a hope that somehow you, you
Can save me from this darkness

2. Girls – Saying I love you

Aunque ya no te sirva de nada… ¿se puede decir más claro? Christopher Owens llegó un buen día a nuestras vidas con un gran puñado de canciones. Todos le hemos amado en algún punto de nuestras vidas, incluso nos dolió más su ruptura con Girls. Pastel de crema hasta rozar los límites de lo aceptable.

Now that you’ve said I want you,
Now that you’ve said
Everything I said to you
To somebody new

3. Herman Dune – Not on top

Recuerdo cuando me enviaste la canción y mi miedo a preguntar cuál era su significado. Aún hoy resuenan en mi cabeza sus acordes aniñados, extraña mezcla de alegría y destrozo. Creer que nada ha cambiado, pero 27 and I’m fucked.

I think I’m getting old
and I thought I’d never say
that I bought Nevermind
and it changed my life

4. Julio de la Rosa – El monstruo nunca duerme

No es necesario que siga defendiendo a Julio de la Rosa como el gran autor de canciones de amor de nuestra generación. Si el insomnio significa no verte por las noches, soy un gran experto. Meses sin dormir buscando el significado de una ciudad que ya no guarda más que recuerdos. Ese monstruo que nos impide mirar al frente: llámalo amor o llámalo miedo.

Cada vez que veo que no estás
las sirenas, los demonios y el ruido del mar
no me dejan dormir en paz,
no dejan en paz.

5. Mark Kozelek/Red House Painters – Katy Song

Alabado sea Mark Kozelek. Pocas cosas más duras que vivir en bucle dentro de una canción del chico maravilla. Ohio debe ser la tierra predilecta por los abandonados y los perdidos. Recordadme que saque un billete “solo ida” para mis próximas vacaciones.

A chance for calm, a hope for freedom
Outlet from my cold solitary kingdom
By the forest of our spring stay
Where you walked away

6. La Buena vida – Pensando en volver

¿En serio? ¿A estas alturas y pensando en volver? Si eres de los que opinan que las canciones de desamor no son más que inviernos fríos tras el cristal de un café, La Buena Vida tiene un repertorio repleto. Alguna vez definí la melancolía como un presente en el que ya no existe más que pasado. Mejor ni lo intentes, pensar en volver es la peor de las torturas: la practico todas las noches.

No renuncio a saber
qué es ahora de ti,
si te va mal o bien
es aún la pregunta que yo me hago.

7. Nick Cave – Into my arms

El hombre no podía fallar. La canción de los que nunca pierden la esperanza. Abandonad toda posibilidad de que una mujer os mire si Nick Cave está cantando, mucho menos ella. Pero él es THE MAN y ha venido para salvarnos. Yo también quiero abandonarme en sus brazos una noche más.

And I believe in Love
And I know that you do too
And I believe in some kind of path
That we can walk down, me and you
So keep your candles burning
And make her journey bright and pure
That she will keep returning
Always and evermore

8. The National – About today

No puedo dormir sin escuchar The National. Aunque considere que ‘Karen’ sea la mejor canción de discoteca de la historia y ‘Terrible love’ sería el paso obvio para una lista de sanvalentines y desamores, me quedo con ‘About today’. The National son, en sí mismos, una ruptura. Es la letra de tus últimos días de relación: estás perdiendo y no sabes por qué. De aquí puede salir una gran película de Ryan Gosling y Fassbender.

Today you were far away
and I didn’t ask you why
What could I say
I was far away
You just walked away
and I just watched you
What could I say

9. McEnroe – El alce

Mi hermano siempre me recuerda que McEnroe es la BSO perfecta para un suicidio anunciado. Medio en serio medio en broma, no le falta razón. ‘El alce’ es uno de los temas más tristes y bellos de la historia. Solo escuchar las voces de Ricardo provocan que uno quiera correr a abrazarle y no soltarle nunca. Escribir canciones de amor en las servilletas de cafeterías desiertas. Just like me.

Dicen los indios que el alce
nunca aprendió a llorar,
por eso embiste a los árboles
para descargar
toda la furia y la rabia
que no le deja vivir,
toda la furia y la pena
que no me deja olvidar.

10. Nacho Vegas – Ocho y medio

El día que me tatúe la letra de ‘Ocho y medio’ en el pecho, muy fuerte hasta que duela, mi vida cambiará. El guaje es uno de nuestros malditos favoritos, uno de los autores que más conocen las profundidades de las “irrelaciones” tormentosas. Te extraño (mucho) y esto duele. No imagináis cuánto.

Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anastesiar y me limito a subir el volumen del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,

Bonus track. Blind Guardian – Mirror mirror

Porque escuchar tu canción favorita siempre supone una tortura. Un poco más fuerte. Aunque nunca lo celebráramos, feliz San Valentín. Menuda gracia.