Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Iceage, You’re Nothing y el nuevo runrún del post-post-post-post-punk

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Con Iceage podríamos parafrasear a Astrud:

“le pasa a todo el mundo y todos los veranos”

Sólo que tendríamos que cambiar “todos los veranos” por todos los años: siempre hay un grupo no debutante que cae en gracia a la maquinaria promocional y, de repente, se ganan los espacios que hasta entonces se les habían negado. El segundo disco de Iceage, You’re Nothing, es el de esta temporada, que ya no sé si dura un año o sólo tres o cuatro meses; o quizás sólo hasta las listas de lo mejor de la primera mitad de 2013. Luego, tabula rasa.

¿Hay motivos para la excitación? De la crítica del disco en sí nos ocuparemos más adelante, pero sí que parece que esta recién llegada pasión por Iceage entronca con ese amor por el post-punk rabioso con el que año tras año la intelligentsia renueva sus votos. Afortunadamente, dejamos atrás la etapa de clónicos bailables de los primeros 80 y hemos pasado al “más punk que post” que el año pasado ejemplificaron gente como Holograms.

Digo afortunadamente no porque del post-post-punk bailable no saliesen cosas buenas, sino porque los clones habían agotado la fórmula. Y ésa es otra de las rutinas: cuando empiezan a llegar los chungos, los grupos malos, es hora de saltar del barco.

No son Iceage quienes nos vayan a hacer comportarnos como ratas que huyen. También es cierto que You’re Nothing no es suficiente para cimentar alguna escena inventada (por ejemplo, yo qué sé, el post-post-post-post-punk danés), pero al menos lleva con gracia eso de ser seco y duro como un porrazo. También, posiblemente, igual de placentero.

Se lleva ser hosco y huraño, pero a Iceage les queda demasiado cuadriculado y sólo cuando se hacen requiebros a sí mismos (que, por cierto, ocurre bastante) es cuando brillan sus canciones. También cuando acentúan lo hooliganesco y minimizan lo simplemente estético.

A estas alturas de escucha (aún no suficientes para sacar conclusiones definitivas por mi parte), Holograms mejor. Ahora, ‘Ecstasy’ muy bien: como obligar a Casiotone for The Painfully Alone a sacar una versión punk de sí mismo.