Cinco grupos que deberías probar si te gustan… Sleater-Kinney

Un repaso al movimiento riot grrrl a partir de uno de sus mayores exponentes.

Sleater-Kinney-1

Las Sleater-Kinney fueron una de las mejores formaciones que dieron las riot grrrls, ese movimiento que se aprovechó a principios de los noventa del rebufo imperialista del indie rock americano y de las puertas que abrió el grunge a los medios de comunicación, para reivindicar que el rock y el punk no era sólo cosa de testosterona. En este sentido, Sleater-Kinney fue una banda diferente, gracias a la solidez de su propuesta. Su evolución musical y coherente, alejándose de estructuras punks más básicas y simples en las que a veces caían sus compañeras de batallón, estuvo por encima del resto de las riot grrrls. Eran capaces de rajarte con un cuchillo de arriba abajo, con canciones salidas directamente de las tripas. En sintonía con artículos recientes como el de los Smiths o Aphex Twin, hoy en Hipersónica traemos cinco grupos, de los muchos que hay, que deberías probar si te gustan Sleater-Kinney.

Bikini Kill

El grupo encabezado por Kathleen Hanna fue uno de los hitos del movimiento riot grrrl, acercándose a un punk orientado políticamente hacia el empoderamiento de la mujer, y siempre con una actitud kamikaze. Aunque tiempo después la propia vocalista admitiría que a veces su dicotomía entre hombres y mujeres era por aquél entonces algo simplista; su militancia feminista, implicación en fanzines subversivos y sus declaraciones polémicas, hicieron que la prensa la aupara como la voz representante de la escena riot grrrl. Su vehículo de expresión fue uno de los grupos más emblemáticos del movimiento: las Bikini Kill. Las letras no eran especialmente brillantes, pero reflejaban a la perfección lo que representaba la escena, con la necesidad de tratar asuntos como el rol de la mujer en la sociedad, su liberación sexual o la necesidad de hablar de las inseguridades de su teen angst. Lo mismo se ponían en modo armas tomar que daban rienda suelta a su corazoncito rebelde. Fue uno de los grupos clave del movimiento y con clara influencia en los primeros pasos de Sleater-Kinney.

Le Tigre

Junto a algunos coletazos de L7, Babes in Toyland o Bratmobile, Le Tigre fue el último de los grupos riot grrrls destacables. También es cierto que es uno de los proyectos más jóvenes, fundado por Kathleen Hanna después de su paso por Bikini Kill. Ellas son una de las formaciones más a tener en cuenta dentro del movimiento, puesto que no se quedaron encasilladas en el sendero punk, gracias a la introducción del teclado. La conjugación de guitarras furiosas y ritmos pegadizos patrocinados por el teclado dieron como resultado algunas canciones histéricas y arrolladoras. Tienen su máxima representación en su disco debut, Le Tigre, manteniendo la actitud y el hedonismo que definió a la mayoría de estos grupos con mujeres al frente, y entrando a formar parte del círculo electroclash. Se caracterizan por sus letras políticas, sin olvidar la mala leche y letras muy lascivamente disfrutables. Eso sí, las buenas ideas se les agotaron en sus trabajos posteriores, impidiendo cualquier atisbo de resucitar una escena que llevaba años prácticamente desintegrada.

Team Dresch

La de Team Dresch es una de tantas historias de grupos que existieron en la órbita de las riot grrrls pero que no llegaron a cruzar la barrera definitiva de los medios de comunicación, al contrario que las principales y más conocidas bandas de la escena. Cómo no, se formaron en Olympia, cuna del movimiento y de tantos otros capítulos decisivos en la historia del indie rock americano. A pesar de que se reunieron hace casi diez años para seguir girando y sacar alguna canción, su vida artística tuvo su época prolífica en 1995 y 1996, cuando se editan Personal Best y Captain My Captain, respectivamente. Como la segunda ola de bandas femeninas de la riot grrrl a la que pertenecen Sleater-Kinney, su música estaba más elaborada y su debut, Personal Best, merece una especial mención. Es un trabajo con poso, que discurre entre un punk agresivo y cierta vena hardcore que no tiene en absoluto desperdicio. También es cierto que no era un grupo primerizo, pues sus integrantes ya habían estado en otros grupos. Incluso su líder, la vociferadora Donna Dresch, estuvo grabando previamente con Dinosaur Jr. y Screaming Trees, entre otros.

Tiger Trap

Se dice que las riot grrrls nacieron como movimiento en 1991, cuando el sello K Records de Calvin Johnson organizó en verano la International Pop Convention, un festival que empezó con un día en el que tocaron exclusivamente grupos de chicas. Entre las formaciones que tocaron, se encontraban algunas de las que más tarde serían nombradas referencia de dicha escena, como las propias Bikini Kill, Bratmobile o 7 Year Bitch. En cambio, otras quedarían relegadas a grupos de culto, como es el caso de Tiger Trap. Aun así, fue una de esas bandas que estuvo en la órbita de las riot grrrl, acompañándolas en giras y dándose a conocer como grupos de mujeres. Pero no sólo eso, sino que además fue una pieza trascendental para los grupos de twee pop que vendrían después, gracias a sus melodías que paseaban por los fueros del indie pop y un tenue noise que se encontraba cómodamente camuflado.

Nü Sensae

Nü Sensae no es un grupo de riot grrrls, de hecho es un simple dúo chico-chica, pero es la muestra de que las riot grrrls no lograron conquistar el mundo, pero esparcieron sus influencias (de forma tangencial o más explícita) por diversas abadías, como la del indie rock, el punk, el grunge o la electrónica. Al hecho de que la encargada de cantar en esta formación canadiense sea ella, Andrea Lukic, y que resuciten esa actitud ofensiva de armas tomar, recuerdan y mucho a la escena y al grupo de los hoy estamos hablando. Canciones frenéticas, directas y gritos con mucha rabia; Nü Sensae tiene la madera necesaria para recoger el digno testigo de las revolucionarias mujeres que un día decidieron plantarse contra las camisas de cuadros que sí conquistaron el mundo.

Me gusta el chunda-chunda.