Pearl Jam – Vitalogy: toda la rabia

Todo iba bien, demasiado bien, Pearl Jam eran los amos del cotarro una vez que Kurt Cobain había decidido quitarse de en medio. Y en vez de dejarse llevar, vivir de rentas y convertirse en

Todo iba bien, demasiado bien, Pearl Jam eran los amos del cotarro una vez que Kurt Cobain había decidido quitarse de en medio. Y en vez de dejarse llevar, vivir de rentas y convertirse en el reverso grunge de Guns N’ Roses, a los de Seattle les dio por preocuparse por el precio de las entradas de sus conciertos. Vetaron a Ticketmaster por intentar poner unos precios elevadísimos y monopolizar la venta de tickets y comenzó una controversia legal que duraría varios años. En ese ambiente llegó Vitalogy el 22 de noviembre de 1994.

Toda la rabia: jóvenes rockeros enfadados como Pearl Jam dan voz a la pasión y los miedos de una generación.

Éste era el titular del número de la revista Time con una foto de Eddie Vedder ocupando toda la portada publicado en octubre de 1993. Aquél fue su año, Vs., su segundo álbum había vendido 950.000 copias en una sola semana, y la gira se convirtió en un sold out continuo. Y entre concierto y concierto se dedicaron a componer las canciones de un nuevo trabajo que, al menos en España, fue recibido con cierta tibieza.

Vitalogy o como los de Seattle estaban peleando a la contra

Pearl Jam peleaban a la contra y por sus narices impusieron una primera edición en vinilo que duró lo mismo que una caja de chupa-chups en una clase de primaria. Fueron treinta y cinco mil copias en una semana y una pequeña joya en la colección personal de quien lo tenga, pues éste sí que merecía tenerlo en ese formato.

Publicado en carpeta de cartón imitando un libro de los años veinte del siglo pasado que el cantante había localizado en una tienda de segunda mano. Se trataba de una enciclopedia para la vida ilustrada con textos insólitos como el que leemos en la página 18 del libreto:

Por qué los hombres fuertes mueren jóvenes. Los científicos nos dicen que la causa de las muertes prematuras de estos hombres fuertes es la masturbación.

Las tensiones en el seno del grupo ya habían aparecido en la gira de Vs., y que Dave Abruzzese fuera despedido en medio de la grabación de Vitalogy es una evidencia indiscutible. Jack Irons, ex batería de Red Hot Chili Peppers, fue el sustituto y tuvo tiempo todavía a grabar la betería de ‘Hey Foxymophandlemama, That’s me’.

La convulsión fue tal que incluso hay quien dice que Pearl Jam estuvo a punto de desintegrarse y Vitalogy refleja esa convulsión. No es un disco fácil de digerir, Eddie Vedder tomó las riendas de la formación y por primera vez tocó la guitarra en todo el disco y compuso varias canciones.

Muy ecléctico y mostrando varias caras, algunas previsibles y otras totalmente esquizofrénicas, Vitalogy ha conseguido envejecer bastante bien. Sobre todo algunas canciones que el propio grupo se ha encargado de mantener en el repertorio de directo.

Eddie Vedder toma las riendas de la formación

El guitarrista Stone Gossard comentó en su momento de manera bastante airada que una gran parte de este cancionero fue compuesto en el estudio, y salieron de jam sessions coordinadas por Brendan O’Brien, que volvió a hacerse cargo junto al propio grupo de dar forma a ese caos.

Esa pátina de jam la encontramos en el inicio de ‘Last Exit’, y mucha mala leche. La misma que encontramos en ‘Spin The Black Circle’, que fue el primer single. Un tema mucho más sucio de lo que cabría esperar de ellos, con las guitarras afiladas y una columna vertebral bastante punk y una rítmica abrasadora.

Y esa mala uva vuelve a aparecer en ‘Not For You’, otro corte anti-comercial que por ir a la contra fue segundo sencillo. Se trata de un tema con un crescendo brutal, en el que Eddie Vedder acaba desgañitado.

Después de ese descarnamiento llega ‘Tremor Christ’, un medio tiempo con cierto tono pesimista y una frases demoledora: los más que pequeños océanos generan grandes olas. Para mí uno de los grandes momentos de Vitalogy junto a ‘Nothingman’, tremendo baladón, de esos que te dejan sin palabras, con un Eddie Vedder mostrando la cara más amable de todo el disco y quizás de la carrera hasta entonces de Pearl Jam.

Y sin darnos tiempo a relajarnos, salen con ‘Whipping’, pura energía, un tema cien por cien para el escenario y ejemplo de que estamos antes un grupo genial. Y llega ‘Corduroy’ y Pearl Jam está claro que están en plenitud. Tema redondo, gran letra, un himno atemporal y un imprescindible en sus set lists.

‘Bugs’ como antes ‘Pry, to’, y luego ‘Aye Davanita’ y Hey Foxymophadlemama, That’s me’, son sorpresas que te encuentras en el listado de temas. Aquí Vedder toca un acordeón y en la última se muestran en modo repeat grabaciones de un manicomio.

9/10

‘Satan’s bed’ tiene se punch punkie y/o esquizoide de otros momentos del álbum vuelve a aparecer. Mientras que ‘Better Man’ es otra de las favoritas del público que según la leyenda el cantante la compuso siendo un adolescente. Vuelve a ser otro himno de directo, una power-balada que pide mechero a mano alzada. Y queda para el final ‘Immortality’, tercer sencillo de Vitalogy. La cruzada pro vinilo de Pearl Jam les llevó a incluir la frase Viva la Vinyl en la contraportada del single. Para mí éste es el gran tema del álbum y una de las muchas razones que el grupo nos dio para seguir confiando en él.

Discografía de Pearl Jam