Hipersónica

Nos hemos vuelto comerciales

Blur – 13 (I): la terapia post Justine Frischmann

“Blur 13 portada” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/blur-13-portada-especial.jpg” class=”centro” />

Battle, Battle, Battle, Battle, Battle
Battle Someone… oooh.

Cual perro castrado, cual chiguagua vestido de domingo con su diminuto camisón rosa, con encaje y transferencias, cual profundo de la vida cuya fortaleza sentimental se ha venido a bajo Damon Albarn gimotea en ‘Battle’ con una voz duplicada con falsete pidiendo que alguien le adopte. Mirad cuánto ha sufrido. El joven rey del Britpop rubito, con su cara de pícaro hooligan de clase media pero con ciertas inquietudes (ya si eso para mañana) llora, gimotea, pide guerra, pide un descanso ante una dura ruptura que le deja devastado. 13 (1999, Food) es su solución. Y de paso la de Blur.

1999, el vértigo a cerrar un siglo

“Blur Q” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/blur-q-portada-1999.jpg” class=”centro” /> Blur en la portada de Q, abril de 1999.

El vértigo inventado y traído a cuento para engrandecer relatos. A final de los 90 a unos meses escasos de otra de esas fiebres tan nuestras, como fue el efecto 2000, nos habíamos quedado sin grandes moda masivas que dominasen la escena musical como hace unos años lo había hecho el Britpop. Este no andaba de parranda sino que estaba sufriendo el regusto de aquel chicle barato mascado hasta por el apuntador tras saborearlo una rubia despampanante.

“En 1999 Blur será el grupo más importante en el mundo. Y también en la luna. Y quizá en Marte.” Albarn.

Suede (con Head Music; publicado en Nude), Stereophonics (con Performance and Cocktails; publicado en V2), Ocean Clour Scene (con One From the Modern; publicado en Island), Travis (con The Man Who; publicado en Independendiente) o Kula Shaker (con Peasants, Pigs & Astronauts; publicado en Columbia) seguían a su manera sin querer escupir ese chicle.

Mejor aún, en 1999 una banda desconocida llamada Coldplay lanza su segundo single, Brothers & Sisters en Fierce Panda, ya publicado un año antes como cara B en una cinta de casete. Un año más tarde lanzarían su álbum de debut: Parachutes (Parlophone) y empezaba otra historia de otro rubito melodramático y más coelhista de la vida. En ese mismo año 2000, Oasis debían estar sufriendo los cortocircuitos de la fiebre de los tres ceros porque se atrevieron a publicar uno de sus álbumes más graciosos, Standing on the Shoulder of Giants (Big Brother) tras tres años de Be Here Now (Creation). Oasis siempre han tenido mucho humor.

“Blur New Music” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/blur-newmusic-portada-1999.jpg” class=”centro” /> Blur en la portada de New Music, abril de 1999.
“El único momento en el cual yo me sentía seguro era encima de un escenario o cuando estaba realmente borracho. Beber se convirtió en un estilo de vida”. Albarn

De una forma u otra, el Britpop ya estaba acabado hace años, Blur se habían desecho de su peso con su anterior álbum, Blur (1997, Food) pese a que a su multinacional no dejaba de aprovechar cualquier excusa para hacer caja. Claro que diez años lo merecen, de ahí la caja 10 Year Anniversary Box Set (Food) con todos los singles hasta la fecha (con su edición “limitada” y numerada).

Pero vamos, el vértigo de la banda estaba más en sus 30 años cumplidos; salvo Dave Rowntree que ya se le había pasado la tontería de saltar de dígito en 1994, puesto que es el mayor, del 64. Mientras, Damon Albarn, Alex James, ambos del 68, y Graham Coxon, del 69, se acercaban a tal barrera psicológica que a Albarn le había hecho ir madurando, explorando tales inquietudes entre lagrimón y lagrimón por su Justine querida.

“Albarn Esquire” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/albarn-esquire-2000.jpg” class=”centro” /> Damon Albarn en la portada de Esquire, enero 2000.

Albarn a Esquire:

El único momento en el cual yo me sentía seguro era encima de un escenario o cuando estaba realmente borracho. Beber se convirtió en un estilo de vida. Era una forma más llevadera para estar. Suena ridículo pero no sentía que fuese a vivir mucho tiempo. Sentía que podía morir en cualquier instante…. Creo que fue una especie de menopausia de finales de los años 20 unida al estado jodido de la fama.

Por tirar de archivo, Damon Albarn en 1995, aún joven y exultante, corriendo tras de cerdos en granjas y justificando su Dan Abnormal, se sacaba una de sus perlas:

En 1991 dije que nuestro tercer álbum seríamos la banda más importante del país. Y ahora yo digo que en 1999 nosotros seremos el grupo más importante en el mundo. Y también en la luna. Y quizá en Marte.

En 2000 Dave Rowntree confesaba a Select:

Todo el mundo tiene su propia vida que vivir. Me ha llevado diez años conseguir un apellido. Durante una década he sido Dave el de Blur. Es bueno ser Dave Rowntree.

Blur después de Blur

“Blur” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/blur-b-portada.jpg” class=”centro” /> Portada de Blurb.

Blur (1997) como álbum levantaba el desliz generado por The Great Escape (1995, Food) y se iba a unos terrenos en los que Graham Coxon estaba más feliz tras sus gafas de pasta negras. Albarn volvía a saltar, tenía a su amigo feliz aporreando la guitarrita y habían logrado entrar en los Billboard 200 de los Estados Unidos con su mejor puesto hasta la fecha, en el 62 (el anterior mejor registro fue un 150 con The Great Escape). Vale, Oasis logró un 58 con su debut y un meritorio puesto 4 con (What’s the Story) Morning Glory? (1995, Creation) y un 2 con Be Here Now pero, coñe, que en 2000 sacaron su broma de hombros agigantados.

“Yo solo dejé de beber por completo. Iba al pub y tomaba dos vasos de Coca-Cola, después iba a casa y bebía un montón de café, veía la televisión y escribía pequeñas canciones que acabaron convirtiéndose en mi disco”. Coxon.

Como quien dice, Blur estaban en su mejor momento. En ventas contaban con ‘Song 2’ como estandarte gracias a Microsoft con su Pentium II, EA Sports con el Fifa 98 y del equipo estadounidense de hockey sobre hielo, entre otros, además de como himno ad eternum de DJ, realizadores y melómanos de sillas de playa. Lograron esa entrada que se les resistía en los Estados Unidos con un álbum de oro gracias a más de 500.000 copias vendidas y el apoyo de la MTV. Además, ¡seguían juntos! Esto último era su mayor logro.

Albarn declaraba a NY Rock:

En realidad estoy muy orgulloso de que Blur esté todavía en pie. Ya sabes que la cultura británica atravesó por un par de cambios extraños. Algunos sobrevivieron, otros no. Quizá esa es la razón por la que me gusta tanto Kurt Weill. Él es un superviviente, como nosotros.

Desde que publicasen Blur, el 10 de febrero de 1997, los británicos estuvieron de gira durante nueve meses por todo el mundo con resultados felices para ellos en grandes recintos, apoyo popular que también se tradujo en apoyo de la crítica.

Cuando Blur comenzó a grabar 13, desde junio a octubre de 1998, buena parte de los miembros habían experimentado por libre en nuevas aventuras sin Albarn como cabeza pensante. Graham Coxon parecía el más necesitado de ellas. En 1998 publicó su primer trabajo de estudio bajo su propio nombre. The Sky is Too High salió publicado en su propio sello Transcopic. Un trabajo de Lo-Fi donde su querido Hardcore estaba ausente entre temas lentos de Folk con guitarrita triste. También merece la pena destacar el estado de sobriedad de Coxon, que había dejado la bebida.

Coxon en el libro 3862 Days:

Yo solo dejé de beber por completo. Iba al pub y tomaba dos vasos de Coca-Cola, después iba a casa y bebía un montón de café, veía la televisión y escribía pequeñas canciones que acabaron convirtiéndose en mi disco. Fue parte de mi rutina terapéutica como comprar o hacer puré de patatas. Casi todo lo escribí completamente aburrido a las dos de la mañana cuando no estaba mentalmente muy contento entonces los temas surgieron demasiado folk.

“Es difícil ser tomado en serio cuando tú eres un chico guapo.” Albarn.

Alex James había probado a lanzarse a la boutade de Fat Les con sus queridos amigos el artista Damien Hirst y el actor Keith Allen en una aventura que él considera como “graciosa” al tiempo que reconoce a Facemag que “los álbumes son una mierda. Pero tú no pondrías a Radiohead haciendo un álbum de Navidad, ¿no? Si yo quiero hacer discos estúpidos con una panda de idiotas del Groucho pues vete a la mierda porque lo haré”. En 1998 se marcaron un tanto al lograr convertir su single ‘Vindaloo’ en el tema de la selección inglesa. Además de lograr un número dos en las listas de dicho país. Gracias al apoyo del Fifa 1998 y de una letra humorística futbolera firmada por Keith Allen. El vídeo parodiando a ‘Bitter Sweet Symphony’ de The Verve fue un buen punto. Lo que comenzó como broma se ha convertido en un clásico del fútbol inglés.

El propio bajista había madurado. En declaraciones a Facemag:

Siempre quise pasar mi veintena borracho y haciendo el ridículo, siendo un genio alcohólico idiota que vivía en el Soho (Londres). Pero no es tan elegante cuando envejeces y empiezas a parecer una patata. La vanidad es mi gracia salvadora, definitivamente.

Por su parte, Dave Rowntree es el baterista tímido, vergonzoso, el que no rompe un plato y se saca la licencia de piloto, además de perfeccionar su dominio con los ordenadores de cara al trabajo con animación, entre otras cosas (la política llegaría más tarde). Había dejado la bebida, se había casado y vivía de forma tranquila en Hampstead, Londres; una de las zonas más caras de la capital. Es el hombre tranquilo, de pareja e inquietudes más por hobby que por oficio musical. Él mismo dice a Facemag: “La mejor cosa de estar en Blur ahora es darnos a nosotros mismos la libertad de no tener que estar solo en Blur”.

Rowntree declaraba a The Star el 9 de febrero de 1999:

Los días de intentar ser más luminosos se han ido. Estamos intentando sonar un poco más serios, en realidad no en el sentido estricto de la palabra, sino algo que podamos relacionar con ello, porque este es un negocio serio.

Albarn decía en 1999:

Es difícil ser tomado en serio cuando tú eres un chico guapo.

Rowntree aclaraba que no eran un grupo de Pop.

Pop es una palabra divertida. Tiene diferentes significados en según qué países. Si tú le preguntas a alguien en Francia ellos pensarán en algún tipo de música electrónica arty procedente de Estados Unidos, Pop es un grupo como New Kids On The Block. Si es a lo que tú te refieres, entonces no, no somos un grupo de Pop.

Mientras, el propio líder seguía a su ritmo. Empieza a colaborar con terceros, una faceta que luego se volverá algo habitual en su carrera, en especial con él como centro de las miradas. Albarn se une con Michael Nyman para Twentieth Century Blues donde rinden tributo a Noel Coward. También en la banda sonora de la película ‘Ravenous’ (1999) de Antonia Bird.

Sobre Nyman Albarn declara a Music365:

Él fue el que me enseñó a “nunca desaproveches una nota”. Tengo ese mensaje clavado en la habitación. Trabajo todo los días y tengo muchas cosas que van saliendo. No es de nueve a cinco, pero trabajo todo los días haciendo música de cualquier forma, y he empezado a entender qué significa no desaprovechar una nota.

“Estamos intentando sonar un poco más serios”. Rowntree.

También colaboraría un año más tarde con 3D de Massive Attack en el tema ‘One Day At A Time’, de la película Ordinary Decent Criminal de Thaddeus O’Sullivan. Una unión esperada por influencias (y por compartir sello).

El interés de hacer música para películas surge desde niño en Albarn, según cuenta a Music365.

El Libro de la Selva, por ejemplo: qué mezcla tan increíble de música, personajes y cine… En el colegio, me dio mucho por los musicales. Estuve muy metido en todo eso y, al final acabé en Kurt Weill. Siempre he tendido a ser melodramático y cinematográfico. Aunque eso de melodramático suena poco convincente, ‘cinematográfico’ funciona mejor, más como Massive Attack.

Damon Albarn estaba a mil. También hizo de gangster en la película ‘Face’ (1997) de Antonia Bird y se metió en el papel de George Harrison en el guión ‘Up Against It’ de Joe Orton (rechazado en su día por Brian Epstein) que dieron vida en septiembre de 1997 en BBC Radio 3.

Justine, de Sade a Albarn

“Justine Frischmann” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/justine-frischmann.jpg” class=”centro” /> Justine Frischmann.

Justine Frischmann no es la Justine ou les Malheurs de la vertu (Justine o los infortunios de la virtud) del marques de Sade , título en el cual plasma el vicio de una sociedad que busca pervertir a una joven cuya virtud anda en juego, recreándose en el acto sexual más sucio y violento. La líder de Elastica más bien es ese vicio personalizado y tiene en Damon Albarn su doble personalizado hasta cierta época, en la cual, como toda experiencia extrema, uno de los dos dice basta.

“La relación nunca iba a funcionar… ella es una pija”. Albarn.

La relación entre Damon Albarn y Justine Frischmann duró ocho años. De 1991 hasta 1998. Una relación que vivió toda la época dorada de Blur y que hemos visto reflejada a cuenta gotas entre momentos álgidos de Pop de estribillo y canciones depresivas con un Albarn cansado de tanta relación abierta, de tantos rumores por una prensa sensacionalista que necesitaba carnaza, cansado de llámalo Brett Anderson, llámalo Loz Hardy (Kingmaker); por no hablar de los múltiples rumores de consumo de droga. Una relación que le dejó a Albarn con un regalo: “una maleta de viaje”, según el cantante decía entre risas por aquella época. Una relación que también coincidió con la veintena de Albarn. Un fin de etapa por todo lo alto al que antes no se había referido de forma más explícita porque, según él, “estaba en una relación”. Después, sin esa relación, se limita a recordar los sentimientos ya ausentes.

Albarn a NY Rock:

Estuvimos juntos durante ocho años. Ocho años es mucho tiempo, demasiado tiempo. Sobre todo si la relación es tan pública como era la nuestra. Pasé por una fase en la cual pensaba que tenía que justificar mis sentimientos, con todo lo que yo había invertido en esa relación. Como músico, la salida habitual es la música.

En Esquire se desquitaba: “La relación nunca iba a funcionar… ella es una pija”.

El propio Albarn habla que fue el que más luchó por la relación, el que siempre estuvo ahí para Justine Frischmann en los momentos más duros sin encontrar la misma respuesta por la parte de ella cuando lo necesitó. Él decía a 3862 Days:

Fue poco realista e ingenuo pensar que podíamos atravesar aquella fama y no quedarnos en el centro. Estaba en una mala relación. Mi vida no estaba bien. No estaba en armonía. Islandia ayudó. Fue una gran experiencia pero la verdad es que la cosa se jodió más y empeoró al volver a casa.

“Albarn Frischmann” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/albarn-frischmann.jpg” class=”centro” /> Girls & Boys.

La prensa no ayudó en absoluto, menos aún los paparazzi, como decía Albarn a NME en 2000:

Es algo horrible, todavía sufro las cicatrices de ello. Cuando tengo que salir con mi hija, cinco de diez veces hay alguien que me sigue con una cámara y al menos una vez al mes hay una fotografía mía en The Sun o The Mirror mostrándome como un padre. Es algo tan malo que la gente no se lo puede imaginar.

“Islandia ayudó. Fue una gran experiencia pero la verdad es que la cosa se jodió más y empeoró al volver a casa.” Albarn.

No obstante, 13 es conocido como el Justine LP. Fue el álbum que surgió de esta ruptura y con el cual Albarn sale de este pozo emocional en el que se había ido metiendo cual espiral de autodestrucción. El británico empieza una nueva vida a partir de aquí e irónicamente al poco de estar con 13 como álbum encuentra una nueva persona con la que empezar una nueva etapa desde cero, nada que ver con la ya cerrada. Es la artista Suzi Winstanley con quien tiene una hija a finales de 1999, Missy, por Missy Elliott.

La ruptura con Justine Frischmann no solo es clave para Blur – con sus compañeros sabiendo lo justo de la vida personal de un hermético Albarn, según él mismo- por el cambio que supone 13 para su carrera, sino que también es crucial para un proyecto posterior de Albarn donde comienza a experimentar con nuevas facetas ahora ya comunes al pensar en su nombre.

“Hewlett Albarn” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/Damon-Albarn-jamie-hewlett.jpg” class=”centro” /> Jamie Hewlett y Damon Albarn, “románticos en recuperación”.

En estas aparece Gorillaz, que surge en dicha época. Con Damon Albarn llorando por las esquinas de repente se encuentra con otro amigo que está pasando por la misma situación. Este no es otro que Jamie Hewlett. Para más inri, Albarn y Hewlett compartían grupo de amores. Sí, Elastica. Esta vez es Jane Olliver quien ya conocía bien a los de Blur, puesto que también había sido novia de Graham Coxon.

El piso de Albarn y Hewlett era “The Danger Zone”. El caos de los solteros.

Aunque es mejor retroceder un poco. Jamie Hewlett aparece aquí con Graham Coxon como primer nexo, puesto que tanto Hewlett como Alan Martin eran compañeros suyos. La relación se rompió cuando Hewlett acabó con la ex de Coxon, momento en el que Albarn empieza a odiar al dibujante por estar con la ex de su amigo. De ese odio acabaron queriéndose (Albarn decía: pasamos de competir muchísimo en el pasado a ser grandes amigos, ambos somos Aries golfos), tanto tanto que lloraron las penas en un mismo piso alquilado cuando Justine Frischmann y Jane Olliver se convirtieron en un capítulo pasado de sus vidas. Aquí es cuando la relación entre músico y dibujante se fortalece y en la que tenemos tras el culebrón parte de lo que Gorillaz sería un año más tarde de que comenzasen a compartir piso y ver demasiada MTV. ‘Ghost Train’ fue su primer tema, pero esta ya es otra historia.

Según Albarn a Facemag:

Ambos [Hewlett y él] somos románticos en recuperación. Ha sido fantástico vivir un montón de fiestas y risas con él. Estoy seguro que ya tiene su propia mitología lista. Hemos tenido a mucha gente alrededor.

Albarn dijo a Esquire que compró un piso que compartió con Hewlett aunque en verdad parece que lo alquiló durante un año. Un piso de una sola habitación situado en Golborne Road, al oeste de Londres en Notting Hill, una zona con un alto porcentaje de inmigración marroquí (conocida como ‘Little Morocco’). Tal piso era conocido por Alex James como “The Danger Zone”. El caos de los solteros.

“En ocasiones 13 es un poco pesado, pero no hay nada dentro de él que sea hipócrita, cualquier cosa que saliese de allí era bueno para mí. No me arrepiento en absoluto.” Albarn.

En este piso alquilado Damon Albarn escribió 13. Él quería buscar algo con lo que romper de forma clara con su anterior etapa y para ello necesitaba salir de su casa, de los recuerdos y dejar atrás todo nexo que recordase el pasado. Todo salvo a sus compañeros. A Stephen Street también, pero a esto llegamos después.

El momento sentimental le hacía escribir solo canciones tristes y oscuras. Con 13 se termina cualquier resquicio de volver a la época de la trilogía donde reflejar la vida británica. El (des)amor centraba toda su idea creativa por aquellos días:

Albarn a Facemag:

Las personas nunca habrían imaginado que fuese capaz de escribir una canción sobre la fe. Es otro aspecto de la clase media inglesa, es difícil estar en contacto con tus propias emociones. Tienes todo tipo de expresiones que tu educación y formación te dieron pero a menos que puedas aprovecharlas para otra cosa, son algo realmente inútil.

El cantante pasa de letras hedonistas y puntuales tintes políticos (de los cuales por este momento está bastante incrédulo como decía a NY Rock al hilo de temas como ‘Charmless Man’: “Fui ingenuo al creer que sería suficiente con reemplazar el Gobierno. Me reía de los gobernantes y después me di cuenta que incluso al librarnos de ellos fueron reemplazados por otros iguales”) a letras en las que se sincera más que nunca. En 13 él recoge sus dos últimos años de vida.

Albarn a Select sobre 13:

En ocasiones es un poco pesado, pero no hay nada dentro de él que sea hipócrita, cualquier cosa que saliese de allí era bueno para mí. No me arrepiento en absoluto.

Albarn a Facemag:

Tienes que ser precavido cuando tu escribes álbumes tan personales. He visto muchas personas decididas a ser completamente abiertas y lo que queda es una verdadera confusión sobre quiénes son porque ellos no tienen nada que guardar para sí mismos. Realmente puede joderte.

Tender’ y ‘No Distance Left To Run’ se convierten en dos de las canciones que más concentran los recuerdos personales. Dardos como “Estoy arruinando mi vida”, “Oh Dios, necesito encontrar alguien que pueda curar mi mente”, “el amor es la mejor sensación que tenemos”, “no quiero matarme a mí mismo tratando de mantenerme en tu vida”… son algunos ejemplos de las perlas que Albarn va dejando sueltas.

Y es que si antes el cantante era un émulo de un vacuo Orwell, o seguía de lejos el rollo de papel de baño tirado por su querido Ray Davies, en 13 Albarn se convierte en un Coelhista de la vida que llora más que un emo tras una adaptación de Bambi en forma de emopony con banda sonora de Tokio Hotel. La capacidad de letrista de Albarn ha sido bastante escasa desde siempre, con letras banales y fáciles, pegadizas, de buena cualidad sonora pero no más allá. Pedirle más cuando recurre a espantar sus fantasmas amorosos sería ilógico.

(Continuación de la segunda parte).

Tracklist de 13 de Blur

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Fuentes | 3862 Days, Bit of Blur, No Distance Left To Run, Blur Page, Esquire, NME, Mojo, The Star, Face Mag, Select, Music365, Blur talk (cerrado), NY Rock, Wikipedia

Discografía de Blur en Hipersónica

* Blur – 13 (I): la terapia post Justine Frischmann
* Blur – 13 (y II): la jam de William Orbit
* Blur – Blur (1997): Coxon y el mercado del Rock Lo-Fi estadounidense
* Blur – The Great Escape (1995): convertidos en propiedad pública
* Blur – Parklife (1994): uno de los mejores discos de Pop de la década
* Blur – Modern Life Is Rubbish (1993): la búsqueda de un nuevo Pop
* Blur – Leisure (1991): unos jóvenes británicos dispuestos a comerse el mundo