Repaso a la carrera discográfica de Haken: de promesa a realidad en solo dos pasos (y medio)

Así les fue a Haken hasta que lanzaron el increíble The Mountain

haken

Precisamente ayer los londineses Haken anunciaban vía twitter que hoy tendríamos novedades al respecto de su esperadísimo tercer larga duración. A la espera de que se liberen los detalles, y con el objetivo de calentar motores ante el que para mí es uno de los lanzamientos más importantes de lo que resta de este fantástico 2013, hoy os traigo un repaso a su breve aunque exitosa andadura, la cual debe su origen a una a la prolífica creatividad del guitarrista Richard Henshall.

Enter the 5th Dimension: la demo que los llevó a girar con Riverside

Sintiendo que su banda madre, To-Mera, se le quedaba pequeña (o siendo consciente de que la presencia de Julie Kiss era un lastre insalvable en lo cualitativo y lo creativo) Hendshall, quien jugaba el papel de guitarrista y teclista de la banda de Avantgarde, decidió que, tras el ‘fiasco’ de Delusions, había llegado el momento de poner en marcha el proyecto que llevaba meses desarrollando en su mente.

Para ello se unió a sus amigos de la infancia Ross Jennings y Matthew Marshall y el trío comenzó a trabajar en la que sería la primera demo de la banda (compuesta por los temas ‘Souls‘ y ‘Snow‘). Posteriormente Marshall abandonaría el barco uniéndose al conjunto el otro guitarrista de To-Mera, Thomas MacLean, para ocupar el lugar de bajista, el batería Raymond Hearne y el teclista de origen mexicano Diego Tejeida.

Con el grupo ya con su formación definitiva completaron la demo anterior con otros cuatro temas más, conocida como Enter the 5th Dimension, entre los que destacan las iniciales ‘Blind‘ y ‘Black Seed‘, en las que se apreciaba claramente el pretendido distanciamiento con To-Mera (no existente en las anteriores) y una apuesta por un progresivo bastante menos enrevesado pero mucho más estimulante, habiendo espacio para influencias tan obvias como la de Porcupine Tree y otras menos obvias como las secciones acústicas de Opeth.

Fruto del buen trabajo desarrollado en su demo, a pesar de las perceptibles limitaciones técnicas en el proceso de grabación, fue el fichaje con la discográfica norteamericana Sensory y que Haken fuesen llamados para acompañar primero a Riverside y luego a King’s X y Bigelf en sus giras por tierras inglesas mientras vendían todo el papel en sus conciertos en el histórico barrio de Camden. El fichaje por Sensory cristalizaría en su primer larga duración, lanzado bajo el nombre de Aquarius.

Aquarius: un debut que los puso sobre el mapa

A pesar de todo el trabajo bien realizado y de un nombre que no dejaba de circular de boca en boca en Londres como epicentro musical del Reino Unido, a Haken les quedaba dar el paso más complicado: cruzar el mar que separa a Inglaterra del continente europeo y darse a conocer así en el resto del mundo.

Todo esto sería posible gracias a su impactante disco de debut, Aquarius, el cual generó un revuelo en la prensa especializada solamente igualado en este siglo por el generado por el debut de los también progresivos Leprous. En dicho larga duración Haken se separarían definitivamente del halo de To-Mera que aún desprendían los temas mostrados en su demo anterior y apostaron por un disco de Metal Progresivo a la usanza de lo que cualquier aficionado podría esperarse de una banda anglosajona: potencia en la base rítmica, duelos instrumentales entre guitarras y teclado y una apuesta por la melodía y atmósferas evocadoras siguiendo los pasos de mitos como Marillion, IQ o Pendragon.

Así, unificando el espíritu metálico de discos del nuevo milenio de los titanes Dream Theater y rescatando lo mejor que nos dejó el neo-prog de finales de los 80 e inicios de los 90, Haken sorprendieron a medio mundo convirtiéndose en el grupo revelación de 2010 gracias a un disco de debut que contó con muchos aciertos y algún que otro debe basado en cierta dispersión e irregularidad en los temas presentados y el eterno problema de no ser capaces de sonar a sí mismos y acabar recordando a bandas ya consagradas.

Eso sí, indudablemente Aquarius fue un álbum impecable en el aspecto técnico y contó con temas redondos como la inicial ‘The Point of No Return‘ o mi favorita ‘Streams‘, montaña rusa que parte desde el Rock clásico para transitar por terrenos Jazz y desembocar en un Metal Progresivo con guturales incluídos que personalmente me recuerda a unos de mis suecos favoritos, Beardfish.

Visions: confirmando que Haken no eran producto de la casualidad

Solo un año después de su debut discográfico y tras 4 años de una corta pero intensísima andadura, Haken lanzaron Visions, disco que no solo confirmó todos los aciertos reflejados por Aquarius, sino que mostró una mejora tal que nos dejó a muchos anonadados ante el avance que estos ingleses habían dado sólo en un año partiendo de un punto tan alto como es el que marcaron en su debut.

Y es que Visions es bastante más que una versión mejorada de Aquarius. Partiendo de unas premisas similares, Haken lograron lo más importante, y lo más impactante tratándose sólo de un segundo disco: despejar de un solo golpe todas las suspicacias al respecto de la originalidad de su propuesta. Moviéndose por terrenos similares a lo mostrado en 2010, los ingleses lograron con Visions sonar a sí mismos, disimulando muchísimo más sus referencias o influencias gracias a una personalidad que en este caso se acabaría volviendo aplastante y convertiría a los londineses en una banda única en la escena internacional.

Para muchos el factor sorpresa se había diluído (también hay hype en el mundo prog) y el entusiasmo bajó considerablemente, pero aquellos que perseveramos y nos tomamos con calma un album como Visions fuimos capaces de descubrir un disco sin los altibajos del anterior lanzamiento, quizás con menos dosis de virtuosismo (la comparación con Dream Theater dejó de sostenerse), pero con unas composiciones más redondas y, sobre todo, más impactantes y emotivas, siendo su segundo álbum un disco de esos de ojo húmedo y nudo en el estómago.

Unos desarrollos en los que la técnica se pone al servicio de la emotividad y la épica y no al contrario, momentos de desenfreno jazzero pero más comedidos que en la anterior ocasión y guiños al friky que muchos llevamos dentro (impagable el momento de las monedicas del Super Mario) increíblemente bien encajados, convirtieron a Visions en el mejor álbum de Metal Progresivo del año 2011 (para mí por encima de Bilateral de Leprous).

A pesar de la homogeneidad en cuanto a calidad de todos los temas y del espíritu conceptual del álbum, me es imposible no destacar determinados momentos por lo que para mí significan dentro del desarrollo del álbum. ‘Nocturnal Conspiracy‘ como apertura y presentación de lo que nos encontraremos en el minutaje, ‘Shapeshifter‘ como el momento de atmósfera mejor conseguida y el tema homónimo como la suite más brillante de las grabadas a nivel internacional en lo que llevamos de década, constituyen los momentos que, si alguien me amenazase con un arma contundente, me vería obligado a destacar.

Difícil, muy difícil lo van a tener Haken para mejorar lo presentado en Visions, el disco que significó su consagración definitiva a pesar de tratarse solamente de su segundo ejercicio. Los superdotados son muy de acortar procesos dando pasos agigantados. Veremos a dónde nos llevan esta vez. Yo, por una vez en la vida, tengo el hype por las nubes.

Discografía de Haken

POST TAGS:

Esas bombas nucleares están cogiendo polvo.