Pearl Jam – Riot Act: los amigos desaparecidos, los enemigos encontrados

2 de agosto del año 2000, Virginia Beach. Pearl Jam descansan en un hotel cerca del Virginia Beach Amphitheatre, donde al día siguiente tienen que dar un concierto de la gira de Binaural, aparentemente uno

2 de agosto del año 2000, Virginia Beach. Pearl Jam descansan en un hotel cerca del Virginia Beach Amphitheatre, donde al día siguiente tienen que dar un concierto de la gira de Binaural, aparentemente uno más. No lo es y Eddie Vedder lo sabe e intenta quitarse todos los fantasmas de su mente de la única manera en que sabe: escribiendo canciones.

And the feeling it gets left behind / All the innocence lost at one time”, garabatea mientras recuerda a quienes han muerto. Llueve en la calle y en ese hotel está naciendo ‘I Am Mine‘, primer single del siguiente disco de estudio de Pearl Jam, Riot Act. Al día siguiente, varias canciones del repertorio habitual de Pearl Jam cambian su letra para adaptarse al sentimiento actual del grupo: el del 3 de agosto del año 2000 es el primer concierto de los de Seattle después de Roskilde, uno de los acontecimientos que marcarán su séptimo disco.

Roskilde y el 11-S

And the meaning
It gets left behind
All the innocents lost at one time
(‘I Am Mine‘)

30 de junio de 2000. Justo cuando Pearl Jam intepretan ‘Daughter‘ sobre el escenario grande del Roskilde Festival de Copenhague, una avalancha presiona las primeras filas y nueve personas mueren por asfixia. Tres semanas después, en el Parlamento danés se discute de manera oficial si “Pearl Jam son moralmente responsables” del accidente, como sostiene el informe de uno de los diputados, Bent Rungstrom.

Durante los siguientes dos meses, todo el grupo colabora en los interrogatorios para entender cómo ha ocurrido y cómo se podría haber evitado el suceso de Roskilde. El 2 de agosto de 2000, en un hotel de Virginia Beach, Eddie Vedder compone ‘I Am Mine’, justo el día antes de volver a los escenarios.

Hasta 2005, Pearl Jam no volverán a actuar en grandes eventos multitudinarios donde no controlan las medidas de seguridad. Hasta 2010 no hacen otra gran gira festivalera por Europa. Y, sin embargo, cuando Riot Act se edita, el mensaje de ‘I Am Mine’ se identifica con la otra gran tragedia que teñirá el disco: el 11-S y sus repercusiones políticas, acontecido en el periodo de grabación del álbum.

Riot Act es un disco que da vueltas sobre las ideas de morir y de vivir, una obra de carácter existencialista cuya posterior gira adoptará un marcado carácter político. Es la tragedia de Roskilde la que sobrevuela casi cada canción del disco: ‘Love Boat Captain‘, por ejemplo, incluye a esos nueve fallecidos en la letra, los amigos desaparecidos; ‘Arc‘ construye nueve loops vocales de Vedder cantando en memoria de los fallecidos. Del mismo modo que el grupo va y viene para encontrarse con las familias de los fans que murieron en Dinamarca, sus canciones también van buscando la manera de salir al encuentro de aquellos a los que dijeron adiós.

De una vigilia en Hawaii…

2001, Eddie Vedder ha vuelto a huir de su día a día y se ha refugiado en una recóndita isla hawaiana con la única intención de desconectar de todo, incluso de hacer música, durante todo un año. Nunca puede hacerlo del todo. Y esta vez menos: en el periodo sabático ha conocido a Kenneth Gaspar, al que muchos llaman “Boom”. Lo escucha tocar música y no puede evitar sentir la necesidad de unirse a él. Hay conexión inmediata, como cuenta Vedder en Twenty:

“Iba a donde no había casi gente. En este caso, a un sitio sin semáforos, un lugar realmente pequeño. Allí conocí a un tipo a lo “gran Kahuna”, que tenía a un amigo músico y a otro chico que se ocupaba de grabar a la gente local. Era un tío joven, pero acababa de morir, dejando mujer y un niño. No fui a su funeral, pero sí que fui a la vigilia que le hicieron en un gran porche. Los músicos, todos aquellos a los que el fallecido había grabado, se pasaron toda la noche tocando.

Fue todo muy intenso, muy triste. Y ahí vi a ese tío, tocando (un Hammond) B3, con una clase espectacular. Me topé con él un par de veces más y le espeté que deberíamos tocar juntos alguna vez. Yo me había hecho un pequeño estudio casero por si me apetecía desconectar y componer. Y él (Boom) se pasó por allí y empezamos a tocar. Esa noche escribimos lo que se convertiría en ‘Love Boat Captain’. En menos de una hora, ya la teníamos grabada y la pusimos en la cadena de música, sonando bien alto. Por entonces, era una versión de once minutos”

Del nacimiento de ‘Love Boat Captain‘, el segundo single de Riot Act, surge además una colaboración que marcará el futuro no sólo del disco, sino también del grupo. La llegada de Boom Gaspar permite, por ejemplo, que Pearl Jam interpreten en vivo cualquier canción de su historia por primera vez desde que son un grupo. La versatilidad de sus teclados llega para hacer más interesantes y variados los directos de la banda… y a los discos les añade.

Máscaras políticas y una placa de bombero como arma arrojadiza

A confidence man but why so beleaguered?
He’s not a Leader,
He’s a Texas Leaguer

Riot Act se edita el 12 de noviembre de 2002. Apenas un mes después, Pearl Jam dan sus primeros conciertos en más de un año, en Seattle. Cuando llega el momento de tocar ‘Bu$hleaguer‘, Vedder se pone una máscara de George W. Bush. Días después, en los siguientes conciertos de presentación del disco, demuestra que no es una boutade temporal, sino que va a ser uno de los distintivos de esta gira, donde además el cantante aprovecha los espacios entre canciones para hablar de política.

Por fin Vedder se considera alguien con algo interesante que decir, informado y con una óptica propia

¿Implica eso que Riot Act sea un disco político? En realidad, no, incluso a pesar del título. A lo largo de los 51 minutos que dura el disco, los temas que en él habitan son más generales que una crítica directa a lo que EEUU vive tras el 11-S, con un George Bush desatado. La necesidad de marcar la diferencia y la pérdida son los dos grandes temas de un álbum cuyo título llegó de mano de Eddie Vedder después de varias semanas de que todo el grupo le estuviese dando vueltas pero no encontraran nada adecuado. A pesar de que Mike McCready quiso dejar claro que tras ese título no había nada concreto, sí que encaja con la actitud del grupo en vivo en esas fechas. La revuelta es casi contra sí mismos: por fin Vedder se considera alguien con algo interesante que decir, informado y con una óptica propia.

Y a eso es a lo que se dedican durante toda la gira de presentación del disco. No es casualidad tampoco que fuera entonces cuando decidieran incoporar a su repertorio en vivo la versión del ‘Know Your Rights‘ de The Clash. Ni tampoco es raro que el 1 de abril de 2003, en la inauguración de la gira oficial en EEUU, Vedder también se pusiese la máscara de Bush e hiciese el moonwalk con ella puesta. A partir de ahí, el grano se hace montaña: la ultraderecha mediática de EEUU les acusa de antipatriotas, se señala lo anecdótico (que algunas personas abandonan sus conciertos cuando ven aquello) como si fuese lo fundamental… y a partir de entonces la gira siempre tendrá ese tono polémico.

Aquellos son momentos difíciles para el grupo: el 30 de abril de 2003, por ejemplo, Vedder corta una actuación en Uniondale 3 canciones antes de lo previsto, justo después de tocar ‘Know Your Rights‘ y ‘Rockin’ In The Free World‘. Es el inicio del segundo bis, que ha inaugurado ‘Bu$hleaguer‘: los abucheos de parte del público no paran cuando ésta acaba y Vedder expone su visión mientras parte de la audiencia le responde con gritos de “USA, USA”. Podéis ver aquella actuación aquí, a partir del segundo 28:

“Recuerdo que había un bombero en primera fila y que estaba allí plantado, enseñándome su placa. Nos miraba como si estuviera diciendo “nos habéis traicionado”. Pero creo que como estadounidenses, deberíamos tener el derecho a decir lo que pensamos. Y ‘Bu$hleaguer’ es un ejemplo. Mucha gente no estaba de acuerdo y les sentó fatal. Y seguro que perdimos a muchos fans aquella noche. Fue uno de nuestros momentos más oscuros”.- Mike McCready

“Me han abucheado muchas veces, en muchas bandas (…) Pero nada como lo que ocurrió aquella noche en el Nassau Coliseum. De hecho, yo me fui del escenario sientiéndome bien. (…) Nos abuchearon por algo en lo que creíamos de verdad, por lo que estábamos orgullosos”.- Jeff Ament

¿Pero qué tiene, qué tuvo, ‘Bu$hleaguer‘ para dividir tanto a los fans, para que Pearl Jam estuviesen un mes sin tocarla en vivo y para que Vedder dejase de hacer el número de la careta de George Bush? En realidad, poca cosa: Vedder da un spoken word sobre un colchón sonoro escrito por Stone Gossard, que en su estribillo suena tétrico (“blackout weaves its way through the city“) pero cuya letra es claramente satírica. Es una canción que encaja plenamente en el sonido de Riot Act y que, de hecho, mejora la parte final del disco.

La canción fue recibida muy friamente por la crítica (Pitchfork, por ejemplo, la usó como ariete contra Vedder) y sólo la combinación con las máscaras sobre el escenario (y con un entorno sin grises, maniqueo, en el que la único opción era “o estás con Bush o estás contra nosotros) la hicieron tan incendiaria.

Al final, la anécdota sí que acabó por convertirse en uno de los ejes centrales de la carrera de Pearl Jam de aquella época.

Riot Act, las canciones

Pero volvamos al disco. ‘Can’t Keep‘ no es sólo una de las aperturas más sugerentes de la discografía de Pearl Jam, sino que reincide en el lado más arty del grupo. Como ésa es también una de las líneas estilísticas de Riot Act, desequilibrando la balanza hacia ese lado frente a los cortes más enérgicos o la faceta más pop, no son pocos quienes opinan, en foros y en prensa musical, que Riot Act se muestra descompensado.

Si ocurre así, no es por las veleidades artísticas de un grupo que a estas alturas de su carrera ya necesitaba justo esto, sino por la debilidad de varias de las canciones, justo las que más encajan en la línea habitual del grupo.

Hablaremos de eso más tarde, porque tengo que dejar claro que el inicio de Riot Act me parece capaz de mirar, cara a cara y sin bajar la vista,a cualquiera de los que sean vuestros discos favoritos del grupo. ‘Can’t Keep‘ quiere y es una canción de orfebre psicodélico construida sobre rotundas percusiones. El espectacular trabajo en las guitarras, muy similar al de los mejores cortes de Binaural, se esconde en segundo plano y dejan en apariencia todo el protagonismo a Vedder y a Matt Cameron. Curioso oírla en alguna de las primerizas versiones que Eddie Vedder tocaba en directo en solitario con su ukelele (más veloz, más directa) y verla evolucionar hasta su fascinante forma final.

Es una estupenda rampa de lanzamiento, que sin dejar de ser un medio tiempo, se presenta rotundo y potente, listo para enlazar, sin silencio de por medio, con ‘Save You‘, ejemplo perfecto de a qué suenan Pearl Jam en sus momentos más acelerados. La sinuosa y urgente a la vez base que crea el bajo de Jeff Ament domina toda la canción y es lógico que la dejaran sonar en solitario justo antes de comenzar el último verso. Mucha rotundidad para desgranar un texto sobre cómo ayudar a alguien que no quiere ni deja que lo hagas, que Vedder hace mejor de lo que es en realidad. Con sus paradas, sus sílabas estiradas y su manera de atacar el estribillo cuando en el resto de la canción no escupe sino que acaricia, el cantante de Pearl Jam aporta profundidad al tema, dándole más matices de los que aparentaba (y de los que quizás tenga en realidad).

De cómo nació ‘Love Boat Captain‘ ya hemos hablado, pero hacemos nueva parada en ella, porque es ejemplo de cómo a veces Riot Act se queda a medias en sus planteamientos. Ni himno pop sentimental ni medio tiempo arrebatador, funciona en tramos muy concretos, los más, y se queda cerca del naufragio en otros, los menos pero llamativos. ‘Love Boat Captain’ parece estar siempre cerca de explotar, y sólo lo hace, brevemente, justo en la estrofa de los nueve amigos desaparecidos. Ahí, después de ese “and it’s Love, Love, Love, Love”, deciden matar antes de tiempo el desarrollo final, cortar la épica y poner pie a tierra.

Sin ser una de mis canciones favoritas de Pearl Jam, me fascina porque, en cierto modo, es casi como ver a un grupo joven empezando a hacer canciones complicadas. Obviamente, ni Pearl Jam es una banda joven ni es su primera canción intrincada, pero la llegada de Boom ha cambiado los cimientos y cada nueva pieza que se añade al puzzle de un grupo hay que encajarla debidamente. Dicen ellos que de lo que se trata cuando llega alguien nuevo es de sumar, no de restar, pero no siempre es sencillo.

Eso queda claro en cómo siguen chirriando las aportaciones compositivas de Matt Cameron, muy llamativas además por lo que ya decía el mismo cuando repasábamos Binaural: porque no puedes dejar a un batería que haga la melodía de una canción sin esperar que te salga algo quebrado, imposible de seguir, y muy diferenciado de. ‘Cropduster‘ es claro ejemplo, aunque funcione algo mejor que las contribuciones de Matt en el disco anterior, de nuevo gracias a un estupendo Eddie en su parte, echando pegamento a un estribillo imposible con su manera de entonar el “practicing” o el “I was a fool before I thought”.

La otra composición de Cameron es, sin embargo, una de las canciones más representativas del lado artie de Pearl Jam. ‘You Are’ es pura psicodelia hard, con un riff guitarrero ahogado en reverb. Surgida de los experimentos de Cameron con una nueva caja de ritmos a la que se le podía enchufar cualquier otro instrumento, ‘You Are’ es adictiva y sorprendente justo cuando Riot Act necesita algo así: en un tramo medio que se hace demasiado estándar.

En esa zona mantiene el nivel encima de la media ‘Ghost‘, con un gran estribillo típicamente Pearl Jam. Más apagada suena ‘Thumbing My Way’, composición acústica de un Vedder que seguirá en esa misma faceta en los siguientes años, y que le sacará verdadero partido en ese disco recuperable cien por cien que es Into The Wild. Y curiosa es la predilección del grupo por ‘I Am Mine’ como single del disco, nada nuevo bajo el sol para ellos salvo su cercanía al sonido de los R.E.M. más adultos de la era Warner.

Get Right‘ es fácilmente olvidable, ‘Green Disease‘, de toques nuevaoleros, empieza mucho mejor de lo que acaba siendo (aunque, de nuevo, lo mejor de la canción pasa en segundo plano), y sólo la sorprendente ‘Bu$hleaguer‘ consigue de nuevo sacar la cabeza en una recta final donde ‘Arc‘ vuelve a recordar Roskilde y ‘1/2 Full‘ es muy de ver la botella de la inspiración medio vacía.

7/10

All or None‘, balada final muy centrada en el lucimiento en las guitarras, pasa también sin hacer mucho ruido: como Riot Act en sí, fuera de la polémica política, que entró al Top 5 de Billboard en su primera semana, pero acaba vendiendo menos que Binaural en EEUU, aunque tenga mejor recorrido en el resto del mundo. En cualquier caso, será su último disco de canciones totalmente nuevas con Epic. Acaba una era y lo hace con esa sensación lúgubre que deja una de las mejores portadas de la carrera de Pearl Jam, nacida de la foto de Ament a dos pequeñas esculturas creadas por Kenny Gilliam.

Discografía de Pearl Jam