The rise of Satan will not be televised: tres EPs por los que adorar a Deathspell Omega

Objeto de culto en el black metal de este siglo.

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Del Black Metal se han dicho mil cosas, no todas necesariamente buenas. Una de los tópicos más empleados para referirse al género ha sido el protagonismo que adquiere la obra del demonio y lo vinculado a él en sus letras. No es cierto al cien por cien, pero sí que hay cierta rama satánica del género. El satanismo nunca necesitó ser salvado, pero sí que hacía falta de cierto tipo de bandas que se dedicaran a algo más que el “Viva Satán”. Bandas con una concepción más filosófica y ortodoxa sobre el tema, además de acompañarlo con una música sobrecogedora, abrasiva e incuestionable. Bandas como Deathspell Omega.

El conjunto francés se ha convertido en objeto de culto del género durante la última década. No solo ya por la brillantez de su trabajo, sino por el ocultismo total que se realiza sobre su identidad. No es que no sepamos sus auténticos nombres, es que ni ofrecen actuaciones en directo ni cuentan con una página o redes oficiales que distribuya información sobre ellos. Un hecho que exalta su misticismo en la escena metalera underground.

Tanta parafernalia no alcanzaría tanta repercusión sin que detrás hubiera una música a la altura. Afortunadamente la hay. Tras sus dos primeros trabajos, más simples y rabiosos, el grupo se ha caracterizado por un Black Metal muy técnico y experimental que deja impactados hasta a los que creían que ya lo habían visto todo. Grandes alabanzas han recibido gracias a su última e imprescindible trilogía de discos, formada por Si Monumentum Requires, Circumspice, Fas – Ite, Maledicti, in Ignem Aeternum y Paracletus, donde abordaban la relación entre Dios, Belcebú y el hombre. Sin embargo, meterse en ese oscuro mundo puede ser una tarea bastante ardua, por eso desde aquí recomiendo tres de sus EPs más destacados (según él que firma) para explorar el tenebroso universo diseñado por los franceses.

Kénôse (2005)

En 2005, tras haber firmado el primer episodio (Monumentum) de su famosa trilogía de discos, los franceses sacaron a la luz Kénôse, un EP de más de 35 minutos (casi puede considerarse disco completo) que pretendía ser un apéndice de lo tratado en ese primer álbum, abordando el plegamiento total hacia la voluntad de Dios prescindiendo de la propia voluntad, criticando además el concepto de redención y como el hombre es irredentable. Este EP supone una progresión en el estilo desplegado en Monumentum, donde Deathspell Omega comenzaron a otorgarles cálices más experimentales y vanguardistas a su estilo blackmetalero. Tres cortes que sirven de maravilla para comprobar las alabanzas recibidas por estos franceses. Una orgía abrasiva de Black Metal con un altísimo nivel técnico.

Veritas Diaboli Manet in Aeternum: Chaining the Katechon (2008)

Incluir este EP tiene una doble trampa. Por algunos sitios lo podéis encontrar también como Split con sus compatriotas S.V.E.S.T. Por otro lado, el material de Deathspell Omega está condensado en un único tema de 22 minutos de duración, ‘Chaining the Katechon‘. Sin embargo, merece totalmente la categoría y su presencia en esta selección por encima de otros EPs de un único tema como Diabolus Absconditus o Mass Grave Aesthetics. Las señas del sonido de los franceses están mejor establecidas y son más clarividentes. Las experimentaciones técnicas y diferentes probaturas son mucho más protagonistas en este mastodóntico tema. Por la magnitud y por su alto carácter experimental, este tema podría considerarse su ‘Echoes‘ particular (salvando las distancias).

Drought (2012)

Tras finalizar la exitosa trilogía de discos, Deathspell Omega llegaron dos años después con un nuevo EP que es su última referencia discográfica hasta el momento. Considerado un epílogo de dicha trilogía, el sonido mostrado en Drought significa una progresión con respecto a lo mostrado en Paracletus, con canciones más concisas y cortas. En un total de seis temas, vemos a los franceses desplegando más vanguardismo y extremismo que nunca. Las diferentes facetas de la banda se puede apreciar a lo largo del trabajo, desde canciones donde rozan lo atmosférico hasta temas de inmensa furia y tralla sin fin, pasando por algún que otro arranque de Black Progresivo como si de unos Enslaved se trataran. Veinte minutos que se pasan volando y saben a gloria. Nunca viene mal rescatarlo de vez en cuando, por lo menos hasta que nos llegue el próximo trabajo de los Omega.

Deathspell Omega en Hipersónica

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  • Starlyng Carpio

    Excelente articulo, de mis bandas favoritas!