Beck – Morning Phase

Otro maravilloso "disco triste" del genio.,

Morning Phase

Los músicos suelen tener una molesta costumbre: hacer los discos que a ellos les da la gana en vez de los que nos da la gana a nosotros. Beck lo sabe perfectamente: en 2002 lanzó Sea Change y se topó con una incomprensión casi generalizada que poco a poco ha acabado reivindicándolo como el disco mayúsculo que siempre fue. Doce años después repite la jugada, llega Morning Phase y ahora la pelota está en nuestro tejado: si le ignoramos una vez, la culpa es suya, pero si lo hacemos dos veces, sólo nuestra. Esta vez, que sepamos, no ha habido rupturas traumáticas que justifiquen el cambio respecto a su tono habitual (apenas ciertos problemas de salud), así que el comentario fácil sería que el tipo que se ha pasado años volviendo a tocar discos de otros ha vuelto a tocar uno suyo sin darse cuenta. Error.

Paisaje después de la batalla

Si Sea Change fue el álbum de la desolación, del tocar fondo, Morning Phase es el del día después, el del amanecer después de la batalla, el que tiene lugar a la mañana siguiente de esa tormenta, de esa pelea, de esa ruptura. El que demuestra que siempre existe un mañana porque de hecho es ese mañana. Un mañana que parecía que no iba a llegar nunca pero que sin embargo aquí está: te despiertas confundido, cansado y resacoso, pero lo haces porque la maldita luz ha encontrado la forma de filtrarse en tu habitación.

Os doy una moneda por cada intro instrumental de disco que recordéis y sea realmente relevante. Pero ahí está ‘Cycle‘, que despierta, se despereza y de alguna manera se va colando en la habitación sin que sepas muy bien en qué momento ha empezado exactamente. En un par de segundos, gracias a ella, ya sabemos que es un disco de amanecer, de aturdimiento a primera hora. Arranca la preciosa ‘Morning‘ y Hansen aún está intentando recomponer la noche anterior. Can we start it all over again this morning? Vamos a darle un momento para que bostece, se quite las legañas y retoce un poco en la cama: pronto descubrirá que no.

Cálida tristeza

Pero lo descubrirá, y ése es el gran acierto del disco, de una manera tranquila, plácida, pausada. Morning Phase es el disco de reconstruir la historia y poner las cosas en orden. Sin dramas, sin gritos ni tragedias, tratando de asimilar (todavía no racionalizar, es demasiado pronto) lo ocurrido y asumir que ya ha pasado. Es un trabajo de una melancolía entre relajada y resignada, triste pero no deprimente, que encuentra la belleza en ese delicadísimo equilibrio.

Y ‘Blue Moon‘ es el perfecto resumen de todo ello, es el corte que mejor capta el ambiente que trata de transmitir un disco enormemente descriptivo y nada narrativo. I’m so tired of being alone / These penitent walls are all I’ve known, se lamenta al principio, haciéndonos temer que se avecinen cuatro minutos de lloriqueo autocompasivo. Nada más lejos: es una canción triste, claro que sí, incluso con algo desesperación (esa repetida súplica de Oh, don’t leave me on my own), pero también delicada (ese banjo travieso que nos lleva por donde le da la gana sin que ni siquiera nos demos cuenta), sorprendente y escurridiza, una canción que se nos escapa de entre las manos cada vez que creíamos que ya sabíamos por dónde iba a ir. ‘Blue Moon‘ es el gran regalo que te hace Beck esta vez, de esos regalos que te mueres de ganas de enseñar a todo el mundo, pero lo haces con cuidado, escogiendo muy bien cuándo y a quién, no vaya a ser que no lo entiendan o que (mucho peor) te lo rompan.

8.1/10

La guitarra acústica de ‘Don’t Let It Go‘, el final beatliano de ‘Blackbird Chain‘, la armónica de ‘Country Down‘… Parece mentira lo lleno de momentos que está un disco que no se mueve un solo milímetro de su posición inicial durante 45 minutos. Llega esa ‘Waking Light‘ que tanto tiene de agridulce epílogo (When the morning comes to meet you / Rest your eyes in waking light) y entiendes con su aire de derrotada resignación que es momento de seguir adelante, que el día después no sólo tiene una mañana, sino también una tarde y luego una noche. Y a saber qué pasará entonces.

La primera opción es ignorarlo. La segunda es jugar a buscar el remake: ‘Morning‘ es ‘The Golden Age‘, ‘Blue Moon‘ es ‘Lost Cause‘, ‘Turn Away’ es ‘Paper Tiger‘… La tercera es despertar con él, disfrutarlo perreando entre las sábanas, intentar descubrir si la luz que entra te molesta o te hace sentir mejor. Sólo hay una correcta, claro.

01. Cycle
02. Morning
03. Heart Is a Drum
04. Say Goodbye
05. Blue Moon
06. Unforgiven
07. Wave
08. Don’t Let It Go
09. Blackbird Chain
10. Phase
11. Turn Away
12. Country Down
13. Waking Light

Lo mejor

  • Blue Moon‘ primero, las demás después.
  • Morning‘ entre ellas, claro.
  • Sale vencedor de una batalla que tenía muy perdida.
  • No se olvida de las canciones.

Lo peor

  • Wave‘ y sus cuerdas es lo más cerca que está de perderse en el ensimismamiento.
  • Vosotros, los que no le vais a dar una oportunidad.



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