J Mascis – Tied To A Star

El disco de un hombre sabio.

J Mascis

Morgan Freeman lleva años haciendo de señor mayor y sensato que sabe más que todos los demás personajes y de paso te va explicando la película y yo creo que a J Mascis deberíamos encontrarle algo parecido. No sé si ese puesto existe en el mundo de la música, pero si no, me declaro partidario de crearlo. Escuchando este Tied To A Star, yo al menos me lo imagino solo, con su guitarra, en medio de algún paisaje idílico, sentado sobre una roca o algo así y retirado del mundanal ruido. Allí acudirían en peregrinación todos los músicos del mundo a pedirle consejo y él los iría recibiendo, escuchando sus problemas y resolviéndolos con alguna frase lapidaria casi sin levantar la mirada. Y así, entre audiencia y audiencia, casi sin aparente esfuerzo, le irían saliendo canciones como la de este disco.

Cinco segundos es lo que tarda en encandilarte este álbum, lo que tardan en sonar los primeros acordes de la encantadora ‘Me Again‘. Aparte de rendirte a ese hechizo acústico y delicado, poco más puedes hacer porque lo que él ordena tú lo cumples y punto. Ahí está Mascis, con su halo de sabiduría, viendo la vida pasar, sin complicarse demasiado la existencia, engañándote y haciéndote creer que siempre ha estado en el mismo sitio, como si nunca hubiera sido aquel guitar hero del indie rock de los noventa, como si discos como éste los sacara cada día y casi sin esfuerzo.

Continuando donde lo dejó su anterior Several Shades of Why, la jugada recuerda a la de su compañero de generación Eddie Vedder (que no os engañen los pelos, que estos dos tienen casi la misma edad): puntal del rock alternativo de hace dos décadas que aparca su banda para embarcarse en un viaje intimista, con el equipaje justo y la voz, sobre todo la voz (siempre menos valorada la de Mascis) como elemento principal en la mochila. El paralelismo, quizá especialmente notorio en ese desarrollo final a base de percusiones de ‘Heal the Star‘ (un momento, sí, muy Into the Wild), no es en todo caso especialmente relevante: lo que importa aquí es que llega en un momento en un momento de forma admirable de este tipo, que no hace tanto ya firmó el excelente I Bet on Sky con su banda madre, dejando sin argumentos a quienes tenían prisa por meterlo en el cajón de las viejas glorias.

8/10

Dejando al margen un par de pequeños exabruptos en forma de solos eléctricos (perfectamente integrados en el paisaje, en todo caso), las canciones discurren de forma tranquila, con todo el tiempo del mundo: del falsete desnudo de ‘Come Down‘ a esa joya susurrada que es ‘Wide Awake‘ (con cameo de Cat Power incluido), la idea es siempre la misma: canciones contemplativas, sin prisa, que se van dando paso unas a otras y se marchan discretamente, dejando un par de notas colgadas al final de ‘Better Plane‘. De puro humilde, Tied To A Star es un disco que decide irse antes de empezar a molestar, con la duración justa y después de habernos regalado una maravilla tras otra. Junto al Morning Phase de Beck, otro de los pequeños grandes discos de este 2014.

  • fredderes

    Juraría que el comienzo de Me Again es clavaito a Peter Pan de El Canto del Loco pero revolucionada. Voy a ser incapaz de quitarmelo de la cabeza. Que traición del subconsciente.

    Por lo demás un disco muy disfrutable, encandilante, totalmente recomendable y para reconciliarte con el mundo. Cuando vi la nota que le escupía Pitchfork ardí en deseos de que se les colgará el servidor más que a vosotros.

    • Dios, menuda conexión mental te has clavado xD