James Vincent McMorrow – Post Tropical

Una isla tropical y un glaciar. Un pelícano y un oso polar. ¿A cuántos kilómetros de distancia os los imagináis? ¿Podéis crear en vuestras retinas una única imagen con todos esos elementos? Lo cálido y

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Una isla tropical y un glaciar. Un pelícano y un oso polar. ¿A cuántos kilómetros de distancia os los imagináis? ¿Podéis crear en vuestras retinas una única imagen con todos esos elementos? Lo cálido y lo frío, la suavidad de la arena y la rigidez del hielo, el refugio que conoces y la tierra que nunca pisas, lo que te gustaría ser y lo que nunca querrías. Post Tropical es todo esto, la cara y la cruz. Tú eliges con qué te quedas en cada escucha. Puede nevar en la playa o pueden brotar semillas en un iceberg.

Nuevos caminos, mejores resultados

El último trabajo del irlandés James Vincent McMorrow, Post Tropical (Universal Music Ireland, 2014), es un conjunto de canciones pensativas y tensas, llenas de coros anhelantes, notas de pianos solitarios y arreglos de viento, como en la preciosa ‘Repeating’, y percusión que son ráfagas de luz. Como rayos de sol que comienzan a derretir un glaciar intacto, porque los glaciares son agua y el agua debe correr y no quedar petrificada.

El disco vio la luz ya a principios de año. Y no, no lo hemos descubierto gracias al nuevo anuncio de la Lotería de Navidad, en el que ‘Glacier’ ayudará a más de uno a soltar una lagrimilla, pero con 2014 ya casi llegando a su fin, no podíamos dejarnos este bello trabajo olvidado. Su anterior álbum, Early In The Morning (Vagrant/Believe Digital, 2010), se topó con el éxito y el reclamo comercial en muchos países, incluso fuera de Europa, con un folk reconfortante y minimalista que explotaba las guitarras acústicas y recordaba por momentos a los líderes de esos sonidos, a Mumford & Sons o a The Lumineers. Pero como él mismo dijo:

Estoy muy orgulloso de ese álbum, pero nunca anhelé ser un tipo con una guitarra. Interpretas esas canciones en vivo lo mejor que puedes, y de repente eres un músico folk. La textura de este nuevo disco es completamente diferente. Estas son las cosas que en realidad escucho.

Así es, McMorrow hizo las maletas pronto y se escapó de esos sonidos buscando nuevas y ricas texturas. Y entonces nació Post Tropical, el descubrimiento de nuevos territorios pero con la confianza del que sabe que no está intentando llegar a donde no puede. Una vía para canalizar pequeñas inclusiones de música electrónica, R&B y hip-hop, lo que McMorrow escucha, lo que le gusta, lo que quiso plasmar en su música. Influenciado por unas viejas grabaciones suyas inspiradas en N.E.R.D, quiso darle al disco la sensación y el movimiento que escuchó casi por accidente en esas cintas. Y es así cómo los horizontes ampliados de Post Tropical llegan como una sorpresa para todos. Pero como una de las buenas, porque el misterio y la emoción envuelven las diez canciones de un álbum hecho para crecer con él.

Cuando la voz es suficiente

Si hay una herramienta que funciona en todos y cada uno de los temas, ésa para la que casi no podremos encontrar pegas, es su voz. Con ella consigue el clímax en todas las canciones, a veces más sutil, otras veces más intenso, pero siempre de una forma tan bella y efímera que casi duele. Y es que sus canciones se basan en anhelos únicos y en frases repetitivas que gritan suavemente emociones que quiebran o te reconfortan.

‘Cavalier’ marca el inicio de este camino de melancolía, silencios y crescendos que se mantienen tras los tambores, los coros o los bucles de melodías surrealistas que tienen a cada elemento en su lugar. En ‘The Lakes’ están probablemente los minutos más escalofriantes del disco, pero ‘Red Dust’ es íntima y refrescante a la vez, con una mezcla de cajas de ritmos y acordes de piano que crean un manto que recoge y abriga a los versos más crudos de sus falsetes:

Sometimes my hands
They don’t feel like my own
I need someone to love
I need someone to hold

8/10

Y así vamos recogiéndonos en nosotros mismos, mientras un puñado de canciones nos alejan de nuestros sueños, nos producen escalofríos, nos aprietan mucho el corazón pero nos dejan respirar un poquito. A Post Tropical hay que llegar con ganas de emocionarse, pero sabiendo que a veces las emociones distraen, cansan, incluso nos hacen sentir incómodos. Post Tropical, como las nuevas ideas, es difícil de describir, requiere atención y compromiso. Pero seduce hacia las profundidades.

  • Alberto Vázquez

    Le daré una escucha. Sólo una cosa y perdón que no venga al tema. Aún no puedo creer el 5.X que le dieron a Elpintor de Interpol.