Andy Stott – Faith In Strangers

Todos necesitamos en algún momento un lugar en el que aislarnos, en el que acudir a la oscuridad de una habitación a quedarse postrado en la cama meditando o quedarse ensimismado mirando por la ventana,

andy-stott-faith-in-strangers

Todos necesitamos en algún momento un lugar en el que aislarnos, en el que acudir a la oscuridad de una habitación a quedarse postrado en la cama meditando o quedarse ensimismado mirando por la ventana, a modo de válvula de escape. Andy Stott sabe muy bien de qué hablo, su música parece compuesta en contextos similares, sonidos oscuros y fríos emitidos desde una mente que no cesa en su continuo desarrollo creativo. Faith In Strangers (Modern Love, 2014) es una banda sonora para esos momentos, uno de esos álbumes en los que quedarse dormido y esperar a que el mundo pase por delante nuestro.

En su tercer álbum, el inglés vuelve a conjugar elementos como el dub techno y su particular visión del ambient, lo que da como resultado un disco cavernoso en el que dejarse caer para disfrutar de su tensión, de sus atmósferas inquietantes, repletas de recursos y capas muy enriquecidas. Mucho detalle que no se deja subyugar por lo envolvente de sus potentes graves. Con respecto a Luxury Problems, tenemos también una producción muy cuidada, más elementos en juego y un gran peso vocal (brillante Alison Skidmore).

Si algo trae -y sobre todo, aporta- también Andy Stott es su capacidad de jugar con los géneros, de orientarlos todos hacia un mismo punto en el que es difícil intentar etiquetarlo

Sin embargo, esto no significa que sea superior a su predecesor, de hecho no lo es. Estamos sin duda ante un notable álbum, pero a pesar de situarse en la misma órbita, las coordenadas son diferentes y se ha perdido más profundidad en las canciones. También es cierto que lo que se pierde por una parte se compensa por otra. Sigue vigente la tensión en temas soberbios como ‘Violence‘ y la cantidad de efectos trabajando en las raíces de canciones como ‘On Oath‘. Mientras tanto, en la superficie, esa sección vocal femenina tan perfecta; delicada, quebradiza y con un eco que se pierde en el espacio. Así pues, a pesar de que no está a la altura del excelente Luxury Problemas, tiene cortes espléndidos como estos.

Si algo trae -y sobre todo, aporta- también Andy Stott es su capacidad de jugar con los géneros, de orientarlos todos hacia un mismo punto en el que es difícil intentar etiquetarlo, y que es el que vertebra sus discos. De canciones cercanas al trip hop de Portishead en ‘Science and Industry‘ a los moderados tintes trap de ‘Damage‘, hay diferencias fehacientes, y sin embargo ninguno de los temas se podría catalogar con un sólo género. Es esa capacidad de atravesar los patrones establecidos para meterse en tu cabeza y jugar al despiste la que hace del arquitecto inglés un gran compositor. Luego podrá tener mejores o peores resultados, pero su grado de esmero para los detalles y una producción tan perfeccionista es notoria. En la despedida tan emocionante de ‘Missing‘, por momentos intensa, por momentos desoladora, está la prueba.

Las voces superpuestas con los graves, los ecos que se disipan en atmósferas muy gruesas, la diversidad dentro de las nueve canciones (a pesar de que signifique un discurso más disperso)… Faith In Strangers es en líneas generales un disco muy completo que deja un cúmulo de diferentes sensaciones (mayoritariamente siguen predominando las mismas que en su anterior trabajo), gracias también a que esta vez no todo son recovecos pantanosos, hay alguna opción más de salir a la superficie a ver el sol. Pero francamente, donde mejor funciona Stott es cuando te encierra en la habitación, cuando se mete en tu cabeza y empieza a sacar esos graves que ahogan y quitan el aliento que tienen dentro detalles creados con precisión quirúrgica.

8.2/10

Avances poco novedosos en su música salvo algunos temas que hacen guiños a otros estilos, pero poco importa eso cuando el nivel al que está componiendo es bastante alto. Lo más destacable, que sigue vigente ese escapismo a la hora de dejar que le etiquetemos; su estilo tan personal y reconocible. En definitiva, una válvula de escape en la que podría estar viviendo un tiempo indeterminado.

Me gusta el chunda-chunda.

  • XtatcVoid

    Ben Frost, Clark y Andy Stott forman mi podio de discos del año.

    Aunque viendo los posts de otros lectores con sus favoritos y la posición de Clark en vuestro top creo que cada vez me estoy quedando más sordo… 😛

    • Qué va, los sordos son ellos, que mira dónde colocan discos tan potentes como estos 🙁

      • black_gallego

        A LLORAR A CUBA.

        • PÁGAME TÚ EL VIAJE CON ESCALA EN VENEZUELA.