Luke Haines – New York In The 70s

Luke Haines debería gustarte como músico aunque no te guste su música.

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Que aún haya que explicar quién es Luke Haines deja claro lo absolutamente mal que estamos haciendo esta Dominación Cultural ™ en la que vivimos. Si los Auteurs ya fueron el grupo británico de los enfoques audaces y el glam revisionista más apasionante, y Black Box Recorder los putos amos, su carrera en solitario es una mezcla entre fidelidad a uno mismo y WTF continuo que no hay quién se la salte.

Luke Haines debería gustarte como músico aunque no te guste su música. Por cosas como haberse tirado desde lo alto del paseo de La Concha de Donosti para poder cobrar una pensión (en pleno momento de darse cuenta de que salir en la portada del NME no le iba a hacer rico), dedicar un disco al terrorismo alemán, hacer otro conceptual sobre wrestling británico, convertir en fábula de Esopo la historia de tres crooners o el brutal comienzo de ‘Leeds United’, en el que un psychokiller reconoce que, cuando su mujer le vea llegar a casa tan tarde y tan borracho después del fútbol, se va a llevar una buena bronca. Si luego las canciones te parecen ya tal, ok, ese problema lo hablamos otro día, pero Haines es más necesario que Jesucristo.

Y en 2014 se ha lanzado a hacer el ‘Por favor, mátame’ de su carrera. Y le ha salido tan redondo como casi siempre y tan apegado a sus creencias como todos sus discos en solitario: Susurros maliciosos, glam pop oscuro, tachuelas en vez de eyeline. Se muere Lou Reed y Haines le hace el jitazo mantra de 2014, porque hay gente de la que pocas cosas más se pueden decir que su nombre. Suicide ya no están de moda como a principios de la década pasada y Haines se imagina el discurso de Alan Vega (en realidad dirigido a sí mismo):

If variety is all that you’re after / Then get out of the church of repetition, man, because you’re interrupting a master

8.2/10

Haines solo sube un puntito la Oscuridad musical para adaptarla a los ambientes sórdidos que, en el libro antes citados, hicieron que todos los chicos de provincias quisiésemos ser punks neoyorquinos. Luke Haines los amó y aún los ama y vestido con su traje de “no es nostalgia, es Lo Necesario” los recrea con ese toque maravilloso y adictivo que siempre ha sabido explotar. Nos pastorea hasta allí, hasta ese Nueva York en los 70, porque al fin y al cabo las cabras somos díscolas pero también sabemos apreciar lo bueno.