Sau Poler – Paradoxes of Progress

No paran de gotear nuevos artistas electrónicos nacionales, nuevos valores con íntima relación con el house. Uno de los últimos baluartes fue el de Sau Poler, que debutó el año pasado con su EP Soundless

Sau-Poler-Paradoxes-of-Progress

No paran de gotear nuevos artistas electrónicos nacionales, nuevos valores con íntima relación con el house. Uno de los últimos baluartes fue el de Sau Poler, que debutó el año pasado con su EP Soundless Echo (Atomnation, 2013) y que ha vuelto este año con un nuevo EP, Paradoxes Of Progress (Atomnation, 2014). El joven badalonés vuelve a dejar con este reciente lanzamiento su buen gusto en el acabado, con claras miras hacia la pista de baile, y deja de relieve que tiene talento para generar unas composiciones muy pegadizas. En este sentido, sus temas están muy en sintonía con ese house de bella factura que nos ha ido llegando este mismo año, o antes, pero sobre todo en estos últimos cursos musicales.

De hecho, eso le ha llevado a actuar en escaparates tan importantes como el Sónar o en capitales como París, Nueva York o Amsterdam, ciudad donde reside el sello que apuesta por él. Con respecto a su anterior publicación, esta es algo más moderada, no más minimalista, puesto que los recursos siguen siendo los mismos, pero sí con tempos menos intensos. En cualquier caso, el resultado sigue siendo muy aceptable: desde el garage de ‘Non Plus Ultra‘ y unas secciones vocales muy elegantes, hasta los amagos funky de ‘Mental Invasion‘ o esos tempos más lentos en ‘Juun‘. Con todo, al igual que con su debut, está orientado perfectamente tanto para escuchar como para bailar. Y con algún efecto más añejo que mira a los noventa, pero de una forma muy disimulada, sin que este vertebre algún tema. Lo cual está genial para no saturar de un sonido retro que es bastante habitual en no pocos álbumes.

7/10

Necesario también hacer énfasis en la exquisitez de sus secciones vocales -a veces huele a burialismo-, en un plano secundario, a modo de otro recurso para jalonar su melodía, pero igualmente señoriales, le aportan un distinguido toque elegante. Así pues, estamos ante un epé completo, luminoso, vibrante y que sigue el mismo hilo vertebrador que muchos artistas patrios están utilizando en los últimos tiempos: un house que tendrá diferentes vertientes dependiendo de quién lo ponga en práctica, pero generalmente muy bien acabado, suave, bailongo y con un gusto estupendo en la composición. Podríamos decir aquello de que Sau Poler tiene un futuro prometedor y que es un diamante en bruto, pero sería falso. Ya ha demostrado mimbres para ser tratado como lo que es, otro selecto productor que tenemos ahora en liza: una realidad.

Me gusta el chunda-chunda.