Un puñado de discos nacionales de 2014 a los que no les habíamos hecho puñetero caso

Una de las normas más antiguas de Hipersónica es llegar, casi por definición, tarde a las cosas. Somos los que somos, hacemos lo que podemos, y a menudo lo que podemos no es suficiente. Así

chicharron-1_600

Una de las normas más antiguas de Hipersónica es llegar, casi por definición, tarde a las cosas. Somos los que somos, hacemos lo que podemos, y a menudo lo que podemos no es suficiente. Así es que queremos dedicar unas breves palabras a varias bandas nacionales que han lanzado discos estupendos en 2014, y que no gozaron en Hipersónica del espacio merecido. Porque dice el refranero popular que más vale tarde que nunca, y aunque el refranero sea una chorrada que miente más que habla, al final lo utilizaremos en defensa propia. A continuación, unos cuantos nombres a tener en cuenta.

Chicharrón – Chicharrón

chicharrón

Surgiendo de las cenizas de Franc3s, Telephones Rouges. Y no tiene que ver ni mínimamente con ninguno de los dos grupos citados previamente. Alberto, Rubén y Diego han lanzado un disco de debut notabilísimo, que no contó con la merecida crítica y atención en su día en esta casa. Diez piezas fantásticas, sutiles, alejadas del histrionismo del pasado en sus respectivas bandas. Un proyecto que tiene un empuje impetuoso, que navega entre la tranquilidad absoluta de ‘Resbalando por gargantas que me llevarán a ti’ y el ritmo convulso de ‘Peluquero de maíz’.

Un trabajo estupendo, este debut, que se define a sí mismo como “álbum conceptual sobre el amor como salvación”, en una descripción que, sinceramente, asusta más que atrae. Detrás, diez temas notabilísimos, en los que el predominio de la guitarra acústica contrasta con la contundencia de las percusiones, en una lucha interna que se mantiene durante todo momento. Chicharrón (Prenom, 2014) es un disco que juega a ser sutil desde una posición terriblemente engañosa, que guarda en sus letras y melodías mucha más contundencia y convicción de lo que pueda parecer en una escucha somera.

El Meister – Bestiario

el_meister_bestiario-portada

El Meister de desconocido tiene poco. Se trata del proyecto en solitario de Javier Vielba, líder de Arizona Baby, que ha dado vida a este alter ego con mucho en común con el proyecto grande del que forma parte. La diferencia más obvia es que El Meister utiliza el castellano en sus letras, pero las melodías mantienen esa querencia por el country y la americana, con alguna referencia más cercana, como esos El último de la fila que asoman por ‘Los perros ladran’, o ‘Sueño con serpientes‘.

Como licencia, como escapada de lo que Javier hace con Arizona Baby o, de la mano, con Corizonas, está el abrazo al folklore mexicano, muy presente en Bestiario (Subterfuge, 2014). De todas formas, aunque esa disparidad estilística pueda desorientar en ocasiones (al fin y al cabo, lo de los proyectos paralelos sirven para eso, para dar rienda suelta a las pajas mentales que te asaltan), los ocho temas que componen el disco acaban dejando un poso macizo y firme, con la sensación de que poco ha tenido todo esto de improvisado, y que El Meister se convertiría en un propósito de futuro a tomarse muy en serio.

Linda Guilala – Xeristar

linda-guilala

Los gallegos han elegido el nombre de un antidepresivo para su nuevo (lo de nuevo es un decir, que el trabajo es de marzo) Ep. Xeristar (Elefant Records, 2014) contiene seis canciones que, según el texto de promo que acompaña a su página en Bandcamp, recuerdan a grupos como Spriritualized o Los Planetas. Una vez escuchado y estudiado, no hace falta prestar una atención muy intensa para ver que la comparación con los granadinos clama al cielo. Las melodías de Iván, Eva y Bruno traen a la mente los primeros trabajos de la banda de J y Florent, y canciones como ‘Chicas guapas (que van a trabajar en moto)’ son un claro ejemplo.

Linda Guilala han conseguido una madurez que buscaban desde hace tiempo, y que les costaba conseguir del todo. Pop de muchísimos quilates en el que ‘Lo siento mucho’ brilla, a mi juicio, con luz propia, antes de afrontar ese ‘Verano’ en el que las percusiones evocan a aquel hit enorme del Medusa Ep, ‘Mi hermana pequeña’. Seguramente no sea muy justo tener tan en mente esta comparación, pero resulta difícil hacerla desaparecer de tu mente. En todo caso, evadiéndonos de similitudes, lo importante es que Linda Guilala, de la mano de Xeristar, se han ganado a pulso ser uno de los nombres a seguir en el pop nacional del futuro.

Joe La Reina – Bailamos por miedo

joe-la-reina

Aquí el quid de la cuestión está en la voz de Lucas Malcorra, personalísima, con aire afectado, lejano y nostálgico. Tardarás muy poco en saber si ese instrumento ha conseguido atraparte o, por el contrario, te espanta y quieres salir corriendo. Bailamos por miedo (Subterfuge, 2014) ha sido producido por Abel Hernández (Migala, El hijo), lo que, cuando menos, garantiza un nivel medio de calidad notable. Se trata de un disco que mezcla folk, pop y rock sin que sea fácil encontrar una comparación a nivel estatal.

Ese aire desértico que transpira ‘Caravana de fuero’ o ‘Tiemblan’ con una nada disimulada querencia western, después del jitazo marca de la casa, ‘En una casa junto al mar’ marcan un inicio de Bailamos por miedo muy notable. Es cierto que hay altibajos, y cuando se acercan a lugares comunes como ‘Pedestal’, Joe La Reina salen peor parados, pero aún con esas se vislumbra una cohesión, una sensación de consistencia poco habitual en un debut. Como muestra, el fantástico tema que da nombre al álbum.

Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró – Granada

silvia

Sobre este disco sí habéis oído hablar. De hecho, se le ha reservado un lugar de honor en muchas de las listas que hemos ido viendo el pasado mes. Y lo cierto es que, aunque creamos que hubo unos cuantos discos mejores por aquí, Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández, a.k.a. Refree han conseguido entregar un disco con mezcla de distintos folklores la mar de majo. Y aunque sea Refree el que ha llevado el mando en la situación compositiva, en los arreglos, en las melodías y en casi todo, aquí lo que aleja a Granada (Universal, 2014) del olvido es la poderosísima voz de Silvia Pérez Cruz.

Aunque hay muchas cosas buenas dentro de Granada, lo de la versión de Cohen, ‘Pequeño vals vienés’ es una maravilla. De esas que vale un disco entero. Hay más. ‘Carabelas nada’ explora el alma rock que tiene el disco, y el inicio combinando catalán, portugués y francés como sin esfuerzo alguno, sin perder la coherencia y el discurso propio, hacen de Granada un disco que debe ser escuchado. Un viaje por el mundo con dos catalanes al timón, y Andalucía como punto de esa fuerza centrípeta al que siempre vuelves, casi por inercia. Un disco al que, quizás, le sobra algún tema algo menor, y cuya escucha se puede hacer algo pesada por momentos, pero con un resultado final muy correcto.

Farniente – Farniente

farniente

Seguro que no hemos prestado la atención precisa a muchas bandas, pero con Farniente lo dejamos por hoy. Lo dejamos con su electrónica precisa, vista de forma particular por Alfonso Alfonso y Raúl Gómez (Schwarz y Lüger), con su extraña capacidad de adicción. Hay algo que me dice que huya en un primer momento, pero, de la mano de esa sensación, está la de atraparme a la silla. Aumentar el volumen y apretar los cascos contra los oídos. Y, sin apenas percibirlo, empezar a dar esos pequeños toquecitos con el zapato sobre el suelo. Bailar sin apenas moverte, sin ser consciente de ello, con ‘Mitra’ y ‘Ropa cara’.

Al final la cosa va de eso, de que los que no somos muy afines, en teoría, a la propuesta de Farniente, tenderíamos a tomarnos su apuesta poco en serio. Pero algo hay detrás de ella que nos abduce, nos vacía el cerebro y nos priva de voluntad, manejándola a su antojo con cosas tan fascinantes como ’99 mariachis’. Farniente (Discos Humeantes, 2014) contiene una luz oscura, un poder de convicción enorme, que hace suyo cualquier cosa que toca. Estará por ver si al proyecto le damos continuidad, pero la gira en directo presentando este debut permite ser optimista, además de adivinarse unos conciertos terriblemente apetecibles.

*Foto: Mar Catarina

  • Serge

    Ya era hora de que os dignarais a hablar de “granada”,un disco de versiones que está en mi Top 5 nacional. De todas formas no entiendo vuestra tirria a Refree.

    Me he faltado el de María Rodés: “María canta copla”.

    • dr.chou

      Me gusta mucho María Rodés, pero la verdad es que este disco no es para mí. Granada es un disco muy bueno, quizás algo largo para mi gusto, pero muy bueno.