La vida alrededor de cinco canciones de Fugazi

Siempre hay que volver a ellas.

Fugazi

Seguro que alguna vez habéis jugado a eso de qué os llevaríais a una isla desierta, ya sean cosas personales, películas, libros o música, desde discos a canciones concretas. Yo personalmente detesto esta clase de juegos porque mi respuesta cambia dependiendo del día que me preguntes dada mi impulsiva atracción a la música. Sin embargo, aunque haya días que ande en bucle con algún grupo o que recuerde mi desenfrenado amor por otro, también tengo algunas constantes a las que vuelvo periódicamente. Cada uno tiene sus biblias, aquellos axiomas innegociables e inquebrantables que son de lo único en lo que tienen confianza ciega, como lo de los seis primeros discos de Black Sabbath que muchos han hecho suyo (yo pongo el corte en los 5 primeros, como pone en mi descripción de la página).

Una de mis habituales pilares a los que termino regresando de vez en cuando son Fugazi, muchas veces a sus discos pero sobre todo a canciones concretas. Estas cinco canciones terminan volviendo de manera muy recurrente a mi vida y nunca de manera individual porque siempre las termino poniendo seguidas. Cuatro temas con mucha presencia a lo largo de mi vida, podría decirse que mis favoritas. De todos modos, esto no es una lista de las mejores canciones del grupo (si lo hiciéramos, necesitaríamos mucho más que un top 10), pero yo os animo a compartir ese tema (o temas) que más os atrapa y a la que termináis regresando siempre.

Waiting Room

Posiblemente uno de los temas más reconocibles y queridos del grupo, y no sin motivo. Ian Mackaye habla de que es un chaval paciente, pero que ya está cansado de quedarse de brazos cruzados. Va dejando frases con las que gritar a pleno pulmón al mismo tiempo que realiza esos juegos instrumentales que hacían de Fugazi una banda especial, para algunos demasiado sesuda. Claramente choca ver al que fuera frontman de Minor Threat optar por tempos tan locos y riffs tan particulares, pero uno no logra marcar la historia musical de Washington y del Punk si no está dispuesto a arriesgar y luchar por ser como uno quiere.

Bad Mouth

Sin salirnos de aquel maravilloso primer EP homónimo (Dischord, 1988), ‘Bad Mouth’ nos trae a Mackaye de nuevo hablando de que ya no podemos volver a ser como éramos antes y toca asumir lo que somos o se nos agota el tiempo. Quizá un poco asumiendo de que el Hardcore Punk de su anterior banda o de Teen Idles ya había quedado atrás y era hora de aceptarlo y avanzar. Como en la anterior muestra, este estribillo invita a gritar como si no hubiera mañana y botar al ritmo que marcan.

Merchandise

Hablar de Repeater (Dischord, 1991) es hablar de uno de los mejores discos de debut de la historia, además de un antes y después para el desarrollo del punk en una de sus vertientes, el post-hardcore. Entre los motivos que hicieron grande dicho disco está ‘Merchandise’, una de sus primeras canciones que ya tocaban desde la primera demo y que se ha convertido en uno de sus temas emblema. Mackaye realiza una crítica al consumismo mientras se saca de la manga riffs excelsos e imprescindibles. Y si no sientes el impulso de gritar a viva voz ese “we owe you nothing, you have no control” del estribillo, mírate el pulso no vaya a ser que estés muerto (al menos por dentro).

Greed

Tener cuatro temas con Mackaye de vocalista principal es más fruto de la casualidad que de otra cosa, o quizá no, que realmente la fuerza de la voz de Ian me convence lo suyo. La última de la selección también la canta, pero comparte protagonismo con Guy Picciotto para hacer una crítica a nuestra inmensa avaricia, y que el hecho de querer cosas ya se ha convertido en una necesidad para muchos. Un chute de adrenalina donde todos lucen a muy buen nivel, desde la batería hasta las guitarras.

Epic Problem

Como veis, hemos dado un salto importante en el tiempo y en la discografía del grupo para cerrar esta selección, pero es imposible no sacar joyas de un disco tan enorme como The Argument (Dischord, 2001). Aquel cierre perfecto para una excelsa discografía resultaba el disco más diferente de los de Washington, pero dentro de aquel álbum distinto se encontraba un rara avis como ‘Epic Problem’ con mucho de lo que Fugazi habían mostrado anteriormente y detalles particulares del disco. Podría hablar de la inspiradisima composición, del poderío de las guitarras y de más cosas, pero lo mejor está en esa segunda donde Mackaye abandona los gritos pero el grupo consigue transmitir la misma intensidad, solo que por otras vías. Y pocas cosas más grandes hay que ese tramo de canción.

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  • Duchamp

    Ningun orden en particular… como dices no es una lista de sus mejores canciones

    Wating Room
    Five Corporations
    I’m so Tired
    Epic Problem
    Do you Like Me

  • Todos los temas por aquí mencionados tienen su chicha. A mí personalmente me gustan varios del quizás no tan a priori relevante “End hits”, pero a que a mí me pone. Temazos son Foreman´s Dog, Caustic Acrostic o Guillford Fall.

    P.d= Hace poco descubrí éste material en el que estoy enfrascado y recomiendo, ya que va que ni pintado:
    La distorsión inteligente (Post-hardcore: La reinvención del punk.) Quarentena Ediciones.

  • Alarch

    Una de las cosas que molan de Fugazi es que prácticamente todos los temas tienen su gracia, y a menudo por razones distintas. Por poner 5:

    Repeater
    Long Division
    Returning the Screw
    Cashout
    Strangelight