Radiohead – Pablo Honey (1993): sobrevivir al mito

El pastiche con el que empezó todo.

Pablo Honey

En Hipersónica siempre hay algún redactor riendo perversamente cuando se cita a tal o cual grupo. Si es una banda totémica ríen varios; otros bostezan. Y si se trata de Muse empezamos a rebozarnos tal que así. Radiohead, para bien o para mal, forma parte ineludible de lo que entendemos como “aquellos años”. Años de chapas o cromos para algunos, de recreativos para la mayoría; de Erasmus sexuales según los más espabilados. Pero, pongámonos en contexto, ¿qué había en 1993? Estaba el ‘Angel Dust’ de Faith No More y el ‘Dirt’ de Alice in Chains declarándonos la basura del mundo, ‘Siamese Dream’ de los Smashing Pumpkins dando forma a lo alternativo, uno de los mejores discos de Depeche Mode, el wedding album de Duran Duran y, claro, ‘In Utero’ de Nirvana.

Y como pastiche, en su imitación se reflejan sus verdaderas intenciones

Pablo Honey conocía todo eso. Permeables al mito, Pablo Honey es pastiche. Y como pastiche, en su imitación se reflejan sus verdaderas intenciones. Igual se arriman sin vergüenza al Grunge, al Britpop de radiofórmula, o al Post-punk. Aunque sus primeros testigos discográficos vinieron con ‘Manic Heddehog’ en el ‘91 y ‘Drill’ unos meses después, Pablo Honey supuso la revisión y puesta a punto de todas esas demos que bullían bajo las sábanas de la Universidad. Los de Oxford no tenía eso que llaman sign, sello propio, pero sí unas progresiones de acordes alucinantes, un gusto audaz combinando distort clásica con efectos más etéreos y espaciales —’Blow Out’ podría ser un twist de no ser lo que es— y, en esencia, lo que vinieron los críticos a definir como Noise Pop: pop de ruido blanco, sucio, de muros plastificados en propaganda con toneladas de grafitis superpuestos, frente a los coros luminosos de Happy Mondays o los ambientes bobalicones de Inspiral Carpets.

‘Creep’, ese single respetado a fuerza de play, imita recetas impuestas por los Pixies; ‘Stop Whispering’ se reformula sobre el U2 más cansino; ‘Ripcord’ flirtea con Sonic Youth y ‘Vegetable’ es una tontería, eso que queda al fondo de una bolsa de quicos carcomidos por Elvis Costello. Y, sin embargo, funcionan. Ya el arpegio de apertura en ‘You’ dispara contra la balada romántica y, hacia la tercera estrofa, nuestras intenciones caen pasto de las llamas en epílogo nihilista: “You, me and everything / Caught in the fire / I can see me drowning / Caught in the fire”. Un fuego primigenio que congenia bastante con la ignición purificadora de Kafka, una forma más de inmolación que de erradicación. En ‘Thinking About You’, en vez enviciarse con el slide tontorrón y el pedal steel, se mantienen flotando en una deriva rasgada, con arpegios esporádicos, bowianos, cercanos a los unplugged de bandas que no saben qué narices es un unplugged. Y aquí está el germen central de la banda: hacían cuánto querían, lo que les daba la gana. Tan iguales y tan distintos.

Pablo Honey aún conserva una energía adolescente, real y válida

Excesivamente heterogéneo para apenas 40 minutos, todos los dardos fueron a dar al mismo sitio. La prensa especializada no quería competencia contra Dinosaur Jr, The Smiths o U2 —de hecho, nunca lo fueron—, pero entre los planes de Thom Yorke no estaba imitar a Bono o Kurt Kobain, simplemente desconocía cómo tenía que hacer lo que tenía que hacer. Porque si algo estaba claro era que la música era su futuro; no metal final, pero al menos el camino hacia la realización. Y se percibe una intencionalidad en cada nota —esas sutiles líneas de bajo—, una energía adolescente domeñada bajo el criterio estético de los hermanos Greenwood que, le pese a quien le pese, tenían más arrojo que cualquier contrapartida actual. Los años han poblado películas de baja estofa con sus canciones y la madriguera de clones ha parido más de los que el respetable ha sido capaz de digerir. Mientras ellos ahí siguen, jugueteando entre la especulación, el silencio y el ruido.

Una de rumores

En consonancia con Nevermind o el ‘Galore’ de The Cure y alimentado a base de pan con miel, el bebé floripondio de la carátula a cargo de Lisa Bunny Jones no responde a una lógica interna más allá de hacer el cabra. Mofletudo e inocente, la hermana de Yorke según algunos —aunque el cantante siempre lo negó—, en byn, rodeado de un confeti granulado, todo en la presentación gráfica es horrorosa por voluntad, fea e idiota, el mejor ejemplo de cómo convertir la metáfora del capullo en capullez definitiva. La historia circundante a ‘Creep’ es algo más interesante: emitida por vez primera en septiembre de 1992 para BBC Radio 1, la canción aglutina las frustraciones de un niño con parálisis facial, la que le llevó a usar un parche y tener esos sempiternos párpados caídos, el poema visual de Lisa Simpson haciendo añicos la tarjeta del tren chu-chu-li de Ralph.

El tema enseguida llamó la atención de los productores y decidieron darle prioridad como single. Posteriormente, fue denunciada por Albert Hammond y Mike Hazlewood por plagio en su similitud con ‘The Air That I Breathe’, escrita por The Hollies en 1973 —ganando el juicio—. Desde su lanzamiento, despegó gradualmente hasta arrasar en USA y, aunque a Jonny Greenwood no le convencía por lánguida y la saboteaba metiendo ruidos con el pedal y coros fuera de tono, el acorde errático del minuto 3:36, grabado en una sola toma, está considerado el momento más mágico de todo el disco. Un error transformado en pilar angular, bastante humano.

Con la reputación de ser la banda de rock más extraordinaria desde los Beatles (sic.), el quinteto más sugestivo para toda una generación wiki, musical e intelectual, y analizada en ensayos y tratados de corte clásico, Radiohead no habían hecho más que comenzar. Sus titubeos y cagadas varias eran la primera piedra del zigurat. Pablo Honey se ha venido a considerar Rock Progresivo en algunos círculos, sobretodo entre los más cansinos. No en vano, hacia su tercer ciclo, la coda final de ‘Lurgee’ y el desfase mental de tres pares en ‘Blow Out’ desafían muchos convencionalismos para ser considerado un álbum acomodado y decididamente convencional. Pero su progresismo radica en un sentido más conceptual que musical. Porque no es fácil hablar de autodestrucción sin caer en el esperpento, de autoconsciencia sin embozarse en la pedantería.

Temas en apariencia tontorrones responden con eficacia templada a estados liminales en cualquier ser humano

6.9/10

Chavales normales de clase media criados en Abingdon School, jóvenes cultivados herederos de un vibrato militar, unidos por aquel Terence Gilmore-James, el clásico profesor de música sometido a incipientes recortes presupuestarios, Radiohead usurpó el trono de los himnos a corazones partidos, conjugados desde un escritorio con un Macintosh y varios tomos de literatura de biblioteca escolar. En su candidez intencionada, enrocados en la condición del fanfiction, hay más pureza y más realidad que en muchos experimentos posteriores enarbolados como churriguerescos intentos por superarse a ellos mismos, cuando en realidad la situación terminó por superarles a ellos. Es interesante comprobar como Radiohead fagocitó a R.E.M. y otras bandas amigas —Pixies, eternos segundones—, cuando, en esencia, no estaban inventando nada ni perfeccionando lo existente. Pero no fue con este disco ni bajo estos mimbres, esa ya es hora historia y como dijo Michael Ende habrá que contarla en otro sitio. Y que pringuen mis compañeros.

1985. Escribe cosas a todo volumen desde su cuartel general.

  • Anyone Can Play Guitar y Pop is Dead molan mucho. A Radiojete les da alergia este disco, ¿no? Apenas tocan Creep, el resto es que ni las huelen.

    • Señorita 2 la leyenda renace

      Creo que la cosa es que Creep tuvo tanto éxito, que les costó bastante dejar de estar a su sombra; Yorke empezó a detestarla cuando la gente no quería escuchar otra cosa.

      • Hombre, es que de este disco es la canción insignia y de una calidad muy superior al resto. Lo que no quita que haya buenos temas que si de vez en cuando los recuperaran en directo yo creo que a la gente le haría bastante ilusión. Pero disco regularcillo, al fin y al cabo.

      • Un poco como le pasó a KurtCo con Teen Spirit.

  • Serge

    Ganas de ver lo Haters que sois que con los álbumes grandes de la banda.

    Empiezo: A mi, pese a gustarme, me parece un disco un tanto fallido pese a poseer unas virtudes destacables. Yorke ya apuntaba maneras con la voz (que a mi me encanta, pese a las críticas) en You. Creep es un temazo, os guste o no, de esos que cuando lo escuchas por primera vez te pones el bucle. How do you do? me gusta pese a no decir demasiado. Stop Whispering me parece pastiche total…En cambio Thinking about you me parece una preciosidad muy delicada. Anyone es un “jitazo” oscuro, un toque que no les sienta nada mal. Pero a partir de aquí el álbum, no me dice nada. Todo me suena idéntico (pese a haber algún momento curioso en Prove Yourself).

    Algo inexplicable con la cantidad de B-Sides cojonudos que tenían: Pop is dead, Inside my head, Stupid Cars, Banana co… y la sublime Killer Cars (Que luego crece en la versión eléctrica).

    En fin, pese a ser de mis grupos preferidos y siempre intentar entenderlos, aquí no destacaron por encima de la media, algo que sí harían después.

    Perdón por la parrafada.

    • Dunearrakis

      Tienes razón en lo de las b-sides, que eran bastante buenas, incluso mejores o más interesantes que algunos temas del disco. Y además, curiosamente, la banda en años posteriores siguió más la línea de muchas de esas b-sides que por los hits del álbum. La única explicación que se me ocurre es que en aquellos años la banda no sabía lo que querían, y lo pagaron, en plena adolescencia, con un disco irregular pero con cosas muy interesantes.

  • manuwar

    Un gran disco, con algunos temazos incontestables. Banda y algunos diejard fans tienden a despreciarlo, pero yo cuando me pongo la dicografía de la banda, jamás me lo salto.

    Desconocía lo de la denuncia por plagio, me parece una exageración. Es delirante que consiguieran ganar el juicio.

    • yo tampoco sabía lo del plagio, pero creo que la primera parte es más que evidente la similiud

      • manuwar

        No se, tienen una cadencia similar. Y ya.
        Me da que lo que los demandantes tuvieron fue una potra del carajo, más que otra cosa. Estoy seguro de que se han desestimado demandas de temas todavía más parecidos.

    • Saludos…

      Coño, no me tengo por un ‘diejard fan’ de esos, que supongo que será algo malo, pero a mi el disco siempre me ha parecido muy menor en su discografía, sino el peor. Hoy en día me lo disputa el ‘The King of…’ de los cojones… No es despreciarlo, es que alguno tenía que ser…

      Nos vemos.

      • manuwar

        Jajaj, ser un diejard fan es tan malo como jard sea el fan xD

        Claro que Pablo Honey es un disco menor en la discografía de Radiohead. A lo que vino después no se puede comparar ni por aproximación, eso lo sabemos todos.
        Yo solo digo que a parte de eso, se lo suele tildar de regulero. Hasta la banda parecer dar la razón a los seguidores en ese punto, y eso es algo que se suele dar poco. A mi me parece un buen disco, en lineas generales. Buen sonido, buenos temas; como Anyone can play guitar o Ripcord. De Creep ni hablamos.

        Pero que vamos, que hablo desde la perspectiva de alguien que no es nada fan. Radiohead es un grupo que me gusta y ya.

        • Saludos…

          Je,je,je, bueno, tampoco te voy a pedir que me definas lo de ‘fan’. En mi caso, Radiojete me gustan mucho, de cabecera digamos, pero ‘Pablo Honey’ poco. Es más, hacía mucho tiempo que no lo escuchaba y hace unos años lo encontré en una de esas ofertas de 4 o 5 pavos y como era el único que no tenía original en ese momento pues fue para la buchaca. Evidentemente, le di otra escucha y me pareció peor de lo que recordaba. Ahí lo he dejado. Incluso diría que hay bastantes temas que me gustan mucho más que ‘Creep’ en su discografía. Pero muchos. Me parece cojonudo y muy respetable tu aprecio pero no lo comparto. Cuestión de gustos y orejas. El ‘The King of Limbs’ tampoco lo tengo original, ni ganas pero también hay quienes le tienen en alta estima…

          Nos vemos.

  • Saludos…

    Aún les faltaba un gran paso para ser conocidos por la humanidad. En algún lugar tenía que estar el principio y el de Radiojete es ‘Peibol Jonei’… Para mi gusto, ese es el más destacado valor del disco aparte de ‘Creep’. Por lo demás, un disco bastante regulero si, además, como es mi caso, escuchaste antes ‘Ok Computer’ y ‘The Bends’. Ya no te es posible obviar lo obvio. Que en comparación es una caquita…

    Nos vemos.

  • Marcog

    Para mí, este disco es Creep y dado que no es una de mis canciones favoritas de la banda, no le tengo mucha estima al álbum. Lo demás me parece aburrido e insustancial. La culpa la deben tener sus obras maestras. Aunque yo creo que, en realidad, a este disco no se le pondría el más mínimo cuidado si no fuera por ellas.

    Sin embargo, puede que este no sea el peor disco de la banda. Radiohead siempre se supera, mirad TKOL.

    • Dunearrakis

      TKOL es un disco simplemente malo, un proyecto megalómano de un grupo que ha tocado el cielo y que se lo puede permitir. Ese es el gran mérito de TKOL, que se haya publicado por una banda como Radiohead, porque cualquier otra banda, si lo publica habría sido un absoluto desastre.

  • Fernando Perez Galvez

    Pues a mí este disco siempre me ha gustado bastante, será que en el fondo me puede la vena guitarrera (esa que muchos les aclaman ahora), pero a mí canciones como Anyone Can Play Guitar, Ripcord o You me parecen temazos, obviando Creep. Claro que luego el pobre quedaría sepultado por lo que vendría después, pero a pesar de todo creo que no es el disco que menos me gusta de Radiohead.

    PD: Casi os fastidio la sorpresa de este especial 😛

  • dr.chou

    Llegué un poco tarde a Pablo Honey, como Pachi, tras Ok Computer y The Bends. Obviamente pierde en la comparación, pero a mí me cambiaron la vida (y no es excesivamente exagerado). ‘Creep’ la he cantado en bares a las seis de la mañana cientos de veces, y ‘Lurgee’ para mí tiene algo especial. Un disco absolutamente imperfecto, con alma amateur, y que a envejecido regular. Pero yo no sería capaz de ponerlo demasiado a parir.

  • Marc Cenit

    Este album y the Bends fueron de mucha inspiración para los grupos ingleses de los 90. Stereophonics, el Showbiz de Muse y otros grupos beben mucho de esta influencia. Adaptaron el grunge americano al estilo ingles, más refinado y menos crudo, pero con la misma energía y actitud.

  • Radar

    Es un disco que tiene el problema de preceder una gran retahíla de discazos (innovadores, además), pero que precisamente si alguien lo sigue escuchando es por eso mismo. Su hándicap es su ventaja. Porque el disco no da la talla, pero tiene cosas decentes. Creep es muy buena, y You. Qué bien que todo lo que tenía de positivo este disco lo llevasen a su culminación en The Bends.

  • Dunearrakis

    He de confesar que a mí Pablo Honey cuando estaba en marcha apenas me entró, y hasta lo llegué a comprar original (¡qué añoro de aquella época de comprar discos cada semana!), pero lo consideré uno de esos discos de apenas un par de temas buenos, incluso básicamente el archiconocido “Creep” que fue con mucho el single bandera de la banda en la época y que repetían en bucle en la MTV o en VIVA. Yo en aquella época abusaba diariamente del Siamese Dream de Smashing Pumpkins, cómo no de unos Nirvana en su apogeo; el mítico “Automatic for the people” de REM; ya empezaban a sonar Rage Against the Machine,…. eran unos bonitos años. Pero aquel disco de Radiohead pasó no más allá que como un disco con un par de temas audibles.

    Para mí “Pablo Honey” es a Radiohead el “Gish” a los Smashing Pumpkins, ambos discos son buenos, suenan bien, pero en su día no atrajeron público suficiente, pero gracias a los posteriores discos de sus respectivas bandas, terminaron recibiendo mucha más atención de la que merecen por sí mismos. Por cierto, “Gish” de los Pumpkins me parece mucho mejor disco que “Pablo Honey”, aunque en cambio le falta un hit taquillero como “Creep”.

  • Santiago

    Voy a comentar simplemente porque nadie salió a defender Blow Out, la mejor canción del puto disco.
    Pablo Honey es un disco que hay que saber disfrutar. Simplemente es para otro momento. En mi opinión dentro de una banda “bastante beatle” es el momento más rollingstone. No creo que no les haya dado la nafta para sonar mejor, o acercarse más a The Bends (You y Anyone can play guitar lo prueban de sobra).

    Pienso que cumple el mismo rol que un disco de los woods, deerhunter, la velvet, los stones, etc, solo que después nos sorprendieron tomándose en serio cada puta canción de su discografía (salvo treefingers, por supuesto)

    • Sí señor, la tormenta de guitarras de Blow Out, es sin duda el mejor momento del álbum. Pero además con diferencia.

      Saludos.

  • Carliwi Kingkiwi

    Creo que este disco merece un buen notable, al menos si tenemos en cuenta la gilipollez indie que pretende ser. Teniendo en cuenta esto, el “Pablo” es un álbum casi perfecto, muy redondo, divertido, siendo un álbum maltratado generalmente por la comparación con lo que vendría después.

    Su poca pretenciosidad es una gran maza a su favor, como lo es que todas sus canciones sean buenas (unas más que otras lógicamente, sobre todo en sus dos primeros cortes, donde deslumbran genialidad), y eso se demuestra en que, leyendo los comentarios por aquí veo, canciones poco destacables del disco como “Lurgee” o “Blow out” son consideradas por muchos de vosotros como las mejores.