Scuba – Claustrophobia

El londinense Scuba es un quizá uno de los pocos que no se ha lucrado (o no tanto) del movimiento dubstep que acabó por estallar hace unos años. También es cierto que es porque él

SCUBA_claustrophobia

El londinense Scuba es un quizá uno de los pocos que no se ha lucrado (o no tanto) del movimiento dubstep que acabó por estallar hace unos años. También es cierto que es porque él no es de los que se ha dedicado a emitir sonidos vulgares de bajo perfil para llevárselo gordo (el cash). Y tampoco es menos cierto que durante estos años, mientras que la evolución del dubstep, sus transformaciones y evolución hacia el future garage y otras ramas tenían lugar, él decidió intentar abrirse al público, pero de una forma mucho más sutil, con Personality (Hotflush, 2012). Allí hacía suyo un sonido más accesible, con reminiscencias noventeras, que ahora ha acabado por perfilar con Claustrophobia (Hotflush, 2015).

Este es ya el cuarto álbum de Scuba, y frente a un género que a priori puede parecer tan plano como el dubstep —dependiendo de quién lo ejecute, claro—, esto podría significar otro disco seguidista. Pero esa ecuación es radicalmente errónea en el caso del inglés, que si por algo se distingue es por su ambición de indagar en nuevos sonidos y moldes que le puedan dar nuevas perspectivas a la hora de encontrar nuevas metas para sus composiciones. De hecho, si bien en su anterior LP había un híbrido entre el dubstep y una vertiente techno, en Claustrophobia es la segunda orientación la que manda; la primera ya ni se huele.

Y eso es genial, es una muestra de la ambición del londinense por no estancarse y avanzar hacia nuevos territorios, además de un gesto inteligente, al alejarse de un género que ya hace hoy todo hijo de vecino, y que a pesar de que aún tiene buenos lanzamientos, estos son cada vez más difíciles de encontrar —quitando figuras que no suelen fallar—. Como los laterales derechos, si le pegas una patada a una piedra sale un productor de dubstep. En ese sentido, la vertiente elegida para este nuevo LP, lo más techno y ravero que ha hecho hasta ahora, es sorprendente si la comparamos con lo que hacía hace unos años. Aparte, precisamente podríamos pensar que se va de unas coordenadas —las del dubstep— medio estancadas, a otras que también pueden quedar fácilmente atrapadas en un corsé del que es difícil salirse —el techno—. Sin embargo, eso lo corrige fácilmente con esa curiosidad por experimentar con otros patrones sonoros, como ya hizo con Personality.

Claustrophobia es una muestra de la capacidad del londinense por no estancarse y de su ambición por avanzar hacia nuevos territorios

El resultado es un LP completo y muy serio, donde ese amago technero que tenía su último trabajo, culmina a lo grande aquí con un motor tenso. La maquinaria empieza a rodar en la templada evolución de ‘Levitation‘ para dar paso al primer pepino: ‘Why You Feel so Low‘. Donde antes había breaks y ritmos rotos, ahora hay un bombo regio que cae sobre tu cabeza mientras fluyen en el ambiente esos recursos sonoros que tan bien utiliza para complementar la línea melódica. Un tema que lo mismo rinde pleitesía a fiestas al amanecer que a clubes nocturnos, bailes en la oscuridad y momentos de desinhibición. Un eje que no es el único en el disco, ya que ha empleado varias formas de aplicar el músculo techno, no siempre a lo bestia.

Mientras que hay motores más abstractos y sutiles como el de ‘Television‘, hay lindezas más tech house como ‘PCP‘, donde Scuba desparrama sobre la pista de baile el ritmo más movido del disco, mostrando esa versatilidad que le caracteriza. Y no todas las canciones son de raigambre detroitiana, hay cortes más propios de evoluciones de electrónica progresiva como ‘Drift‘ y ‘All I Think About Is Death‘, donde se encuentra uno de los pocos temas vocales de Claustrophobia. Precisamente porque para crear esa sensación claustrofónica o bien fiestera, como en la portada, no son necesarias las voces, ya se encargan de ello pistas como ‘Black on Black‘, heredera de esa sensación de frenetismo y velocidad de gente como Fluke.

7.4/10

Comparado con Personality, es un disco menos disperso, y aunque es bastante completo, en su último trabajo construyó un par de jitazos de techno añejo que le hubieran dado mucha más categoría a este Claustrophobia, que ya de por sí va bien servido. Al haber tirado por un lado más conservador en el género, se han perdido de camino algunas texturas sonoras muy interesantes. Pero el viraje estilístico le ha salido bien, mostrando una vez más esa capacidad para la creatividad que tiene. Un disco inteligente y con buenos devaneos experimentales, muestra del bagaje y capacidad para la inventiva de Scuba.

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