Los artistas que no te puedes perder en el Sónar 2015

Quedan escasas tres semanas para uno de los eventos electrónicos más importantes del mundo, el Sónar de Barcelona, un encuentro que combina nuevas propuestas en el género, a auténticos titantes que han configurado los beats

sonar-2015

Quedan escasas tres semanas para uno de los eventos electrónicos más importantes del mundo, el Sónar de Barcelona, un encuentro que combina nuevas propuestas en el género, a auténticos titantes que han configurado los beats de las últimas décadas y también un espacio para acercarse a tecnología de vanguardia aplicada no sólo a lo musical. Siguiendo el espíritu para la edición de 2014, con el repaso a los productores que no son tan conocidos, para esta edición haremos lo mismo. Un festival que un acérrimo electrónico debería intentar no perderse. Ahorrad, la ocasión lo merece.

The Chemical Brothers, Autechre, Squarepusher, Skrillex, Duran Duran, Flying Lotus, Arca, Róisín Murphy, FKA twigs, Hot Chip, A$AP Rocky, Laurent Garnier, Tiga… Son algunos de los grandes reclamos del cartel, aquellos que gozarán de salas y espacios hasta la bandera, algunos puede que incluso con una cola tan larga que no te permitan entrar (como pasó el año pasado con Jon Hopkins). Una mezcla de nuevos valores con algunos de los referentes en sus géneros que se han encargado de cimentarlos durante las últimas décadas. Así que dejamos de hablar de ellos aquí y nos vamos a esa letra pequeña a priori, aunque algunos sean conocidos para el público especializado. Vamos allá.

El techno que todo lo inunda

El ritmo del tech house, el clásico motor 4/4, el sonido clásico de Detroit… en ningún festival de electrónica que se precie puede faltar alguna de estas vertientes. Y en el Sónar este año hay bastante por dónde elegir. Como representante de esa sintonía tech house tan de club tenemos a gente como Seth Troxler, Dubfire, o elecciones más potentes que suelen dar bastante caña en la pista de baile como Daniel Avery o Francesco Tristano. Para los que preferís cosas más tradicionales y con mayor empaque, no hay problema, está el músculo de Russel Haswell o la orientación más clásica y ácida de gente como Felix Dickinson; para ácido más actual —y con mayor brutalidad— está Helena Hauff; y para postulados más violentos, el joven Powell. También hay ritmos más reposados y que viran hacia territorios no tan bombásticos, y aquí entra la clase de artistas como Maya Janes Cole o Ten Walls.

Y para cerrar este apartado no nos podemos olvidar de otros pesos pesados. Algunos más jóvenes como es el caso de Lee Gamble y Scuba, aunque con una buena trayectoria a sus espaldas. Excelente elección la del primero para quienes quieran sentir claustrofobia y notar en los tímpanos ese techno opresor y muy buena la segunda para ver la gran evolución que ha tenido Scuba, del dubstep a un deshinibido y correctísimo techno. Como pesos pesados pero más veteranos tenemos el machaque de Adam Beyer y a Roman Flügel (la mitad de Alter Ego) y su tech house que llenó 2014 de jitazos y alegría.

La cantera de la Red Bull Music Academy

Como viene siendo habitual, en la Red Bull Academy hay toda una cantera de grandes productores en potencia. Algunos deslumbran de una forma exagerada por sus talentosas obras, y consecuentemente, no pueden faltar a la cita anual con el Sónar. Y podemos empezar nombrando a jóvenes como Christian Kroupa, que hace gala de un techno reposado pero repleto de recursos y buenos detalles; con mucho groove. Pero para hablar de groove mejor contamos con el chileno Alejandro Paz, con producciones eléctricas, tech house ante el que es difícil no sucumbir. Por otra parte, encontramos aquí propuestas de todo pelaje, desde los elegantes y largos desarrollos de Floating Points hasta el luminoso house de Teengirl Fantasy, pasando por el sonido espacial y la intensidad de la turca Ah! Kosmos o la interesantísima amalgama de elementos que cruza Larry Gus en sus sets: pop, psicodelia, hip hop…

Más propuestas interesantes que encontramos en la joven cantera de Red Bull son la deconstrucción de synth de Wife, o el buen ritmo house, ideal para disfrutar al aire libre, de Palm Trax. Asimismo, también hay platos mucho más arriesgadas y experimentales, como el de Nazoranai y sus estridencias con guitarra y densos ambientes drone, que vienen además con el beneplácito de Editions Mego. Pero si lo que preferís es alegría, mucha vitalidad y tonteos con el pop y los sintetizadores, apostad por las rusas NV y sus filtros vocálicos. Por último, y para poner algo de oscuridad, destacar la atmósfera agobiante a veces y más hipnótica otras, de Xosar. Además de llevar en su espectáculo unos visuales de los que se ha encargado Torn Hawk, ha pasado por sellos como L.I.E.S. o Crème Organization. Respecto a los españoles que están en la academia, les daremos un apartado aparte.

Los sintes, el house y los bailes de bien

Cambiamos de carril ahora y nos pasamos al house con las clásicas actuaciones que transmitirán buenas vibraciones y brillantina en aquellas que rezuman más alegría. Así que como tenemos que empezar por alguna parte, hablemos de The 2 Bears, que encarnan a la perfección esa sensación de buen rollo. Mucha melodía ahora que llega el verano. Y para celebrar la llegada de este también podemos aprovechar el deep house del veterano Black Coffee. Eso por la tarde, para cuando vaya anocheciendo, mejor escoger el electropop de Kasper Bjørke con sintes de todo tipo. Para los más tradicionales, tranquilos, hay sintes más tradicionales como el de Kindness.

Eso sí, si queremos hablar de propuestas más transversales en las que el house no es el único eje vertebrador de la melodía, tenemos que hablar del minimalismo de Kiasmos o de las ambientaciones de LAO, donde hay ambientaciones más ricas y que coquetean con ramalazos más techneros. Y no hablamos propiamente de house ahora, pero para mover el bullate también es recomendable acudir a Redinho tras su buen debut de synth funk del año pasado. Y en esa misma línea tampoco hay que perderse a Swindle, que promete diversión a base de funk, dubstep y algún elemento de jazz. Y sin duda, una de las actuaciones que a priori más interesantes se antojan este año es la de SOPHIE, sintes, house y descaro con helio y frenetismo. Se le relaciona con el movimiento del que tanto se habla últimamente, la PC Music, pero su propuesta está más elaborada.

El gran estado de la electrónica española

Como cada año, desde el festival se cuenta con artistas representativos de cada escena o puntos efervescentes donde hay buenos artistas con los que contar. Por ejemplo, este año estará el canario Carreno is LB, con un techno magnético al que gusta entrar en bucles que te conquistarán en la pista de baile. También habrá artistas que presentaron sus últimos discos en 2014 y que tuvieron relevancia en todo el espectro estatal, como es el ejemplo del synth ensoñador de Desert. Y también catalán es Exoteric Continent, no muy conocido a nivel estatal pero que representa ese sonido underground de su comunidad, donde se encuentran muchas joyas opresivas en bruto. Él es una de ellas. Otro catalán del que podemos disfrutar llega desde Banyoles, que no es otro que Headbirds, con su refinado gusto por el house y la IDM. Buena combinación.

Pero no todo son productores o DJs, también hay grupos, como es el caso de los valencianos Jupiter Lion, que dejarán buena huella con su motor kraut al que han sumado ahora sintes. Funciona muy bien. Junto a ellos tendremos a algunas de las principales promesas de la electrónica patria, aunque algunas ya han dejado ese calificativo para pasar a ser una realidad, como el caso de LCC y su debut en Editions Mego. Ambient de mucha calidad. Y en el lado de los que aún están por explotar, pero ya están avisando, encontramos al sevillano Lost Twin y su buen glitch hop, al jovencísimo Mans O, también frecuente del hip hop aderezado de sonidos electronicos, al vallisoletano Niño y su prometedor synth funk o a Skygaze, de quien hemos hablado bastante bien recientemente.

Algunos que llevan algo más de tiempo dando el do de pecho son el gamberro de Meneo con sus entretenidas actuaciones o el ilicitano Niño de Elche, que esta vez se ha juntado con Los Voluble para seguir experimentando en el flamenco. Es el caso de Pedro Vian, veterano productor barcelonés, amigo de los sintetizadores y las ricas texturas que con estos es capaz de generar. También recomendable Fernando Lagreca —que es uruguayo, pero lo tenemos como nuestro— y su puesta en escena, con buenos visuales que complementan su visión cósmica y onírica de la electrónica.

Ambient, IDM y experimentación

Entramos en uno de los terrenos más apasionantes siempre, el de sonidos complejos —a veces—, escurridizos o añejos. Pero que no suelen dejar indiferente a nadie por la personalidad que traen consigo. Desde propuestas tan extremas —que serán inasumibles para muchos— como la de EVOL y otras más interesantes como la de Holly Herndon, una de las jóvenes más talentosas del panorama internacional. En su música juega con el arte digital, la IDM, música más experimental… IDM más accesible es en cambio el del francés Rone, que vendrá a presenta su buen nuevo disco: Creatures (Infiné, 2015). Y uno de los imperdibles Vessel, que sigue en un gran momento productivo, tirando para varios lados compositivos, IDM, industrial y otros derivados, sin casarse con nadie.

En cambio, para ambientaciones tenemos a nuevos valores como el dark ambient de Klara Lewis, que ofrece diferentes aristas sonoras dentro de su propia atmósfera, o uno de esos tipos que no se casa con las etiquetas, como el caso del italiano Lorenzo Senni, amigo de la electrónica progresiva, secuencial, de amagos trance o incluso partes más glitch. Quien se dedica al ambient puramente es el veteranísimo Mika Vainio, frecuente de ambientes opresivos, noise y píldoras drone. Para no dejar indiferente. En líneas similares se expresan KTL y su ambientación pesada y estridente. Y para un ambient más accesible, y con más empaque, tenemos a Voices From The Lake con sus evocaciones cósmicas.

Hip hop, trap, jazz y derivados

Por último, destacar que también hay propuestas de hip hop con electrónica y fusión como la que representa Dj Raff, que juega en una liga similar a la de Gramatik con esos ritmos que fluyen entre el hip hop y el funk, con ganas de hacerte bailar. Si derivamos un poco el asunto buscando algo más bestia con mayor peso del bass, tenemos el trap de Evian Christ. Cosas también contundentes aunque no tan fieras, las hay, como es el caso de RL Grime.

Luego tenemos a Nick Hook y a Salva para acercarnos al terreno del rap, pero el primero más footwork y el segundo más macarra. Y siguiendo la línea del (UK) bass, que no falten las propuestas inglesas como la de Kate Tempest y su spoken word y otras más inmersivas como la de Throwing Snow o The Bug, que es más transversal y también toca al dubstep. Y en el UK garage tenemos a Tourist y su señorial r ‘n’ b. Como propuestas más cuidadas y delicadas, está el acercamiento jazz de los barceloneses STA y sobre todo el de Badbadnotgood, sublime. Fue uno de los descubrimientos para nosotros del año pasado.

En fin, que nos vemos en el Sónar un año más.

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Me gusta el chunda-chunda.

  • Si yo estuviera por ahí no me perdería a BadBadNotGood.

    • Es uno de los que tengo fijos.

  • javild

    Skrillex es el mejor

  • Rafi Gómez Pineda

    Eeeeeel jauuuuus! Vaya temazo