Florence + the Machine – How Big, How Blue, How Beautiful

No es exactamente como se cuenta. No es esa primera bocanada de aire tras jugar con tu primo a ver quién aguanta más tiempo sin respirar, sumergiendo la cabeza en la piscina. Esa primera bocanada

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No es exactamente como se cuenta. No es esa primera bocanada de aire tras jugar con tu primo a ver quién aguanta más tiempo sin respirar, sumergiendo la cabeza en la piscina. Esa primera bocanada no es la realmente liberadora. En realidad, tras sentir como los vasos de tu cuello están cerca de explotar, y la oscuridad en la que vives con los ojos cerrados empieza a tornarse tiniebla, y, sin saber si has ganado o no, simplemente concentrado en aguantar, decides que necesitas respirar ya. Y esa primera inspiración no sana, no alivia. Lo cierto es que te lleva a estar cerca de desmayarte, a no sentir el apoyo de tus piernas. Pero después pasa. En las siguientes inspiraciones algo te hace sentir que has recuperado la vida. Te arrancan una sonrisa absolutamente honesta, te recuerdan que eso de sentir el pecho henchido de vida es lo mejor que te ha pasado nunca.

How Big, How Blue, How Beautiful: Florence + the Machine como más nos gusta

How Big, How Blue, How Beautiful (Island, 2015), el tercer disco de Florence + the Machine es eso. Una inspiración liberadora y llena de felicidad tras otra. De las ruidosas, de las que te separan los labios, te contraen las mejillas y te arranca una sonrisa enorme. Con todos los puntos fuertes de la banda llevados a cotas que sitúan a este trabajo como el mejor de los británicos hasta la fecha. Sus hits rompepistas, sus momentos de sensibilidad callada, su enorme grandilocuencia y enajenación. How Big, How Blue, How Beautiful son once canciones que pasan por tu vida dejando un calado del de verdad, del que acongoja por momentos, del que convierte ese histrionismo en virtud, en lugar de las taras habituales.

En realidad, a How Big, How Blue, How Beautiful ya lo conocíamos bastante. Han sido numerosos los adelantos, así que prácticamente la mitad de nuestras impresiones estaban negro sobre blanco. Pero tocaba analizar el conjunto. Y aquí la victoria es aplastante. Tan solo unos momentos de dudas, como el corte que abre el disco, ‘Ship to Wreck’ que, sin ser un tema menor, no suena nada original. Más bien un refrito falto de frescura, como comer pescado congelado cuando vives al lado de la ría. Pero en la primera mitad de How Big, How Blue, How Beautiful no vamos a poder poner muchos más peros. La ya archiconocida ‘What Kind of Man?’ se ha convertido en el mayor hit de Florence + the Machine desde ‘Dog Days Are Over’, desbordante de energía, de contundencia acústica, de carisma y presencia escénica, incluso cuando no estás viendo a Florence Welch delante de ti. Una avalancha que se inicia aquí, pero que se va haciendo mayor con la traidora calma de ‘How Big, How Blue, How Beautiful’ y la vuelta a esa grandiosidad barroca y eficaz de ‘Queen of Peace’, otro jitazo incontestable.

Se necesita cierta calma después de tanta tormenta. Hace falta para que How Big, How Blue, How Beautiful no acabe pasándose de rosca y echando por la borda las buenas prestaciones de su inicio. El equilibrio necesario para no convertirte en una caricatura de ti mismo lo aporta ‘Various Storms & Saints’, un corte enormemente intimista, muy en la línea de Ceremonials. Seguimos sin encontrar demasiado espacio para el menosprecio en el disco, aunque llega ‘Long & Lost’, que me deja bastante indiferente, sin encontrar nada realmente reseñable. Algún pero había que poner, aunque fuese uno sin demasiado convencimiento. El listón en la primera mitad de disco está altísimo, y la travesía por el valle entre las altas cumbres se hace imposible de evitar, aunque How Big, How Blue, How Beautiful remonta el vuelo de forma eficaz.

8.1/10

El aroma algo horterilla de ‘Caught’ a medio camino entre las influencias ochenteras que tan habituales son en Florence + the Machine y un guateque unas cuantas décadas anterior, aunque convirtiéndose después en una canción marca de la casa, muy reconocible, consigue conquistarme. También funciona bien ‘Third Eye’, pero el momento álgido de este tramo final viene de la mano de la delicadísima ‘St Jude’, uno de los temas más bellos de todo How Big, How Blue, How Beautiful, justo antes de darle muerte, de nuevo tirando de histrionismo y vigor con ‘Mother’, de estribillo arrollador. Podemos decir que no hay dos sin tres, y que Florence continúa con una trayectoria intachable, que le ha permitido conquistar sin aparente esfuerzo el mainstream anglosajón, y que no va a bajar un ápice su pujanza con How Big, How Blue, How Beautiful.

  • Fran Nerín

    ❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤ al disco, a la crítica y a ti

  • El disco lleva en Spotify desde el día 29 y yo aquí tan `que asco es la vida que pasa mientras espero a escuchar el álbum de la Florencia´. No puede ser esto, encima tengo el de Sun Kil Moon ahí aparcado esperando por un huequillo libre. Puta vida tete.
    A veces desearía ser sordo, pero no sordo de aquellas personas con discapacidad (todo mis respeto y apoyo para ellos) si no sordo de esos que escuchan el Sirope de Alejandrito Sanz y la boca (o en este caso las orejas) se les hace agua.
    En realidad no querría, pero entre los exámenes, el curro y la cada vez más asombrosa coincidencia con los gustos musicales de Dr. Chou uno se tiene se empieza a preocupar sí o sí.

    • dr.chou

      No hombre. Aunque haya tardado en llegar el criterio a tu vida, siempre es bueno que haya aparecido al fin. 😉

  • Edgar Björk – Amos

    Florence y compañía deben tener algún tipo de pacto con el Diablo, son magistrales, nunca decepcionan !!!

  • Esteban Martínez

    Discazo. No tiene tema malo, ni siquiera uno del montón.
    Puntos altos: What kind of man, Queen of place, Delilah, Third eye y St Jude. Por buscar algo, diría que el disco debió cerrar con How big, how blue… toda ese minuto final de orquesta era para finalizar.

    Y van 3 de 3 con esta mujer…
    Saludos.

  • elmer

    Ship to Wreck por ahora solo me gusta.No he escuchado el resto

  • Alarch

    No he escuchado entero ninguno de los trabajos de esta mujer, pero todo lo que he ido oyendo por ahí me ha gustado. Igual es momento de tomármela más en serio y catar sus discos en condiciones.

  • Me ha gustado, aunque algo menos que el anterior y un poco más que el primero.

    De las pocas bandas actuales que se merecen el estatus que tienen (y aún más).

    OFFTOPIC: ¿Habrá barra de bar del Drones de Muse, no?

    • dr.chou

      La duda ofende.

    • Le he estado pegando más escuchas y cada vez me gusta más y más. De las mejores bandas de pop rock que tenemos en la actualidad.