Holly Herndon – Platform

Adentrarse en terrenos experimentales no es fácil. La línea que separa la genialidad de discursos ininteligibles es muy delgada. Ir definiéndola con precisión puede suponer llegar a esa obra mayúscula que marque un antes y

Holly-Herndon-PLATFORM

Adentrarse en terrenos experimentales no es fácil. La línea que separa la genialidad de discursos ininteligibles es muy delgada. Ir definiéndola con precisión puede suponer llegar a esa obra mayúscula que marque un antes y un después en tu discografía, o en un género, si verdaderamente hablamos de un trabajo superior. Una barrera en la que ha venido trabajando una de las jóvenes productoras americanas de mayor relevancia actual: Holly Herndon. La artista multidisciplinar ha debuatdo en largo en 4AD con Platform (4AD, 2015), uno de los discos más esperados de este año por su capacidad creativa.

Su evolución musical es el perfecto ejemplo de esa camino angosto que la experimentación puede suponer en la electrónica. Del collage de Car (Third Sex, 2011) a Platform hay un largo trecho, orden donde antes había irregularidad y demasiado desenfoque. Después del disco de transición, Movement (RVNG, 2011) en el que empezó a centrar mejor su obra, este esperado segundo álbum trae el discurso más compacto, cohesionado y fascinante hasta la fecha de la estadounidense. Sin renunciar a esa amalgama glitch, de requiebros y sonidos retorcidos, abre su abanico estilístico para sumar nuevos matices a su paleta sonora.

Su gran evolución al pop

Dentro de esa electrónica innovadora y experimental en este caso, con momentos incómodos, filtros de voces y demás recursos, Herndon ha girado el timón unos cuantos grados, pero sin renunciar a esos ejes maestros que conforman sus sonidos imposibles. De hecho, ha orientado esos rasgos a una parte más art pop, experimentando con melodías de mayor empaque, ocupando un espacio que cubriría Julia Holter en otra dimensión. Con la diferencia de que el trabajo de la americana ha logrado construir algunas piezas de igual o mayor belleza desde un punto compositivo mucho más complejo. Y ese es el gran aliciente que se encuentra en Platform. Nuevos discursos, nuevas formas y canciones con resultados francamente impresionantes.

Un segundo largo que, de acuerdo con la propia carrera de Holly, que se hace extensible al trabajo, aborda la relación humana con la tecnología que nos rodea, entrando en reflexiones sobre las herramientas que utilizamos, cómo las utilizamos y cómo nos afecta. Un discurso que ha reforzado su compañero Matt, que le ha echado una mano con nuevos procesos y efectos. Y a pesar de que a priori podría parecer un disco frío por la temática que trata, tiene esa parte conceptual, sí, pero también canciones íntimas en las que la americana canta acerca de cosas tan banales como las relaciones personales en una sociedad en la que nos pasamos 15 horas pegados a la pantalla y 27 al WhatsApp. Esa parte más humana, cómo no, también rodeada de ese aura de sofisticación, tecnología y cualquier (ciber)herramienta que utilizamos hoy.

Un segundo largo que aborda la relación humana con la tecnología que nos rodea, entrando en reflexiones sobre las herramientas que utilizamos, cómo las utilizamos y cómo nos afecta

Del espionaje de la NSA y la vigilancia de Internet en pleno 2015 que se trata en ‘Chorus‘, a grabaciones involuntarias de intimidad como las de ‘Home‘ y su densa y rica atmósfera, la estadounidense explota todos los recursos utilizados hasta ahora. Retazos de sus estudios de bellas artes y su pasado clubbing en Berlín —no se puede escapar a ese sonido avanzado— que lo impregnan todo. Unas veces con la vertiente más pop, que incluso dibuja una melodía normal en ‘Morning Sun‘, y otras con sus típicos filtros vocales, que esta vez casi hielan la sangre en pasajes fantasmagóricos que se dan cita en la impresionante exhibición de ‘Unequal‘. Samples mundanos, sonidos digitales que lo inundan todo y spoken word sentenciador.

La emoción también sale de tu portátil

A pesar de toda la evolución de la tecnología —y su democratización— en la música, y particularmente dentro de la electrónica, siempre hay algún comentario talibán sobre la pureza en la forma de producir que confunde fin con el medio. En este 2015 podría ocurrir con Platform, nacido del software de un portátil, pero como siempre, importa más el producto final más que el proceso —que también es importante—, porque es lo que al fin y al cabo se cuela en nuestro pabellón auditivo para agitarnos. Y del potencial que ofrecen los nuevos chismes, más la creatividad de la propia Holly Herndon, se pueden parir auténticas joyas como ‘An Exit‘. Envolvente, con vocales estremecedores —ay, ese final—, detallismo en cada bit y realmente emocionante, a pesar de estar hecho con los fríos chips que hay en el interior de un portátil.

Esa es la clave del discurso del que ella se ha hecho valedora. Importa tanto el contenido como la forma en que ha generado este. Un discurso que atraviesa otros más tradicionales para construir, de momento, uno de los álbumes más fascinantes y sorprendentes de lo que llevamos de año. Uno de esos con los que disfrutar con unos buenos auriculares para percibir todas las texturas que Platform alberga. Y sí, no es perfecto, esa conversación por skype de ‘Lonely At The Top‘ es una fumada fuera de lugar, pero el juego de bajos profundos, el sonido opresivo y los filtros, todo representado también en el final con ‘New Ways To Love‘, es un pack demasiado suculento para los oídos como para renunciar a él por alguna minucia.

Ella no es la única que aborda aborda la relevancia de Internet en nuestras vidas, también está el movimiento PC Music con disquisiciones similares, pero los resultados musicales de Herndon son mucho más interesantes y avanzados. En bastantes pasajes de Platform hay momentos que invitan a la reflexión —decir subversión es demasiado— sobre la sociedad de hoy, sin apestar a manifiesto ventajista con inyecciones de moralina barata. El sonido digital metiéndose en tu cabeza, los vocales inquietantes echándose encima y esa apertura de sonido hacia un pop grandilocuente y futurista hacen a Platform uno de los LPs con más interés de este año.

8.5/10

Su mente inquieta y su original forma de poner sobre el tapete temas tan del s. XXI como el espionaje, el alienamiento o la dependencia y consumismo tecnológica bien merecen un reset. Aunque ese último problema pueda ser contradictorio por las formas en que ha nacido este disco. Pero da igual porque todos somos contradicción pura. Y está bien que así sea.

Me gusta el chunda-chunda.

  • XR2

    Buena nota, también le pondría 8,5. Mis Favoritas de momento Chorus, Morning Sun y la inquietante Lonely At The Top con su toque ASMR. El ‘debut’ del año; seguro con este album muchos descubrirán una gran artista.

  • XtatcVoid

    La verdad es que Holly para mi es una de las artistas imprescindibles para entender la música electrónica actual. Gran disco, en mi top 5 del año.