Entrevista a Niño de Elche: “Por desgracia es muy complicado que Raverdial esté en un festival flamenco”

Con motivo de la última edición del Sónar y del nuevo trabajo de Niño de Elche, Voces del Extremo, aprovechamos para hablar con él tras su actuación. Una conversación en la que habla bastante claro

Raverdial-Sonar

Con motivo de la última edición del Sónar y del nuevo trabajo de Niño de Elche, Voces del Extremo, aprovechamos para hablar con él tras su actuación. Una conversación en la que habla bastante claro en sus respuestas, cosa que siempre se agradece, acerca de Raverdial, del estado del flamenco y un poco de politiqueo. Su actuación fue acogida con una gran dosis de expectación, proporcional al júbilo que acabó desatando cuando la simbiosis entre techno, flamenco y agitación político-ravera empezó a carburar en su nivel más alto. Sin duda uno de los mejores directos de esta edición, que junto a la trayectoria ascendente que lleva, está logrando abrir una brecha que hace años estaba cerrada, llegando a un público nuevo. Durante el transcurso de la entrevista nos interrumpieron dos veces para darle la enhorabuena por la propuesta. Uno de ellos dejó una frase que define bien la sorpresa que supueso su actuación: “es el concierto más punk que he visto”. Hablemos (claramente) de punk. Y del nuevo flamenco.

Hipersónica: ¿Qué tal la actuación? Cuéntanos tus impresiones después del despliegue que habéis hecho sobre el escenario.

Niño de Elche: Muy bien, nos ha sorprendido mucho la reacción de la gente, de la acogida, la asistencia, la actitud, de su participación en la propuesta… Eso nos ha hecho crecer y creer más en la propuesta. Cada vez que propones algo nuevo en un espacio algo complejo como puede ser el Sónar, aunque sea un festival algo abierto y heterodoxo, siempre tienes esa duda, tanto por la gente como por la dirección. Pero muy contentos, estamos en estado de subidón, como dicen aquí (risas).

Nos interesaba muchísimo el contenido político y colectivo de las raves como de las verdiales, que nacen desde abajo

HS: ¿Cuál fue vuestra reacción cuando recibisteis la propuesta de actuar aquí? Puede ser un poco chocante que el festival apueste por el flamenco, aunque si alguien decide contar con una propuesta tan experimental, de flamenco y electrónica, ese lugar es el Sónar.

Niño de Elche: Primeramente decir que la propuesta se le propuso al Sónar por parte de los Voluble, habíamos trabajado en dos o tres ocasiones algo similar sobre la idea, pero sin pretensión de hacer nada concreto, y menos una una propuesta de concierto como esta. Lo mandó Pedro Jiménez (Voluble) y el festival tuvo sus dudas pero finalmente la dirección decidió que podía ser el momento, por la trayectoria de los Voluble, por contar con dos compañeros como Raúl Cantizano y Pablo Peña, que es gente muy reconocida en su ámbito… Nos sorprendió porque el Sónar es un festival de música electrónica, pero parece que arrastraba siempre este pseudosectarismo como otros festivales que se centran en un género.

HS: Vemos cómo cada cierto tiempo parece que hay artistas de flamenco que rompen la barrera del público especializado del género y que en muchas ocasiones son quienes experimentan o hacen algo más allá de fórmulas convencionales. ¿Por qué el flamenco tradicional no acaba de llegar a un público mucho más amplio a pesar de ser algo ‘tan nuestro’?

Niño de Elche: Habría mil hipótesis, yo siempre lo achaco a la actitud de los artistas de flamenco, más que al flamenco en sí. Como música y arte, estamos demostrando que tiene muchos códigos que pueden conversar con el arte —no sólo con la música— que es a lo que yo me dedico. El flamenco lo veo como una herramienta, no como una estética o como un género; me ayuda a conversar con otros artistas. El flamenco es reconocido; es muy reconocido por las instituciones, date cuenta que los artistas flamencos son los que más cobran a nivel caché, es una arte bastante subvencionado y tiene programaciones por todo el mundo, no diría que no es reconocido, pero tal vez no todo lo que quisiéramos. Mi crítica es que no es reconocido el flamenco que yo quiero que sea reconocido, que es el que hacemos nosotros, y que también es muchas otras cosas.

El flamenco lo veo como una herramienta, no como una estética o como un género; me ayuda a conversar con otros artistas

HS: A pesar de que hay décadas de tradición de gente que ha experimentado fuera de lo tradicional: Sabicas, Triana, Camarón, Morente… ¿Hay aún un poco de reticencias dentro del mundo del flamenco cuando hay propuestas como la tuya que se salen de los márgenes?

Niño de Elche: Un poco no, muchísimo. Por desgracia es muy complicado que Raverdial esté en un festival flamenco, teniendo bastante porcentaje de flamenco. Y si lo es, por una cuestión mediática, es una vergüenza para los programadores o las instituciones que dicen apoyar el flamenco, que siempre, vengan de otros géneros o mundos a demostrarles y apoyar propuestas que ellos tienen en casa y no apoyan, no ha cambiado mucho la historia; es lo de siempre. Respecto a esos nombres, a ellos les costó muchísimo y nosotros bebemos de ahí aunque no vamos por esas líneas. Además, políticamente somos más concretos, o sea que es un handicap.

HS: Y hablando de ese tipo de propuestas, eres un culo inquieto, se ve en tu evolución discográfica y en tus trabajos con gente como Seidagasa o José Cicuta y otros tantos. ¿Cómo llega el proyecto con Los Voluble?

Niño de Elche: Nos conocemos de hace ya un tiempo, de cuando llego a Sevilla, ellos pertenecen al colectivo ZEMOS98 y a partir de participar con ese festival, amigos en común, propuestas en común, acciones en común… a partir de ahí se van fraguando conversaciones, laboratorios, encuentros, y se crea una amistad y una afinidad que puede acabar en propuestas artísticas o no, o simplemente en retroalimentación.

Niño2

HS: Respecto a ese discurso, ¿qué ideas habéis elegido de cada uno de los ejes a los que hacéis homenaje en este proyecto? ¿Qué escogéis de la Underground Resistance y el movimiento rave o de la cultura popular de Andalucía? 

Niño de Elche: Había puntos comunes muy claros, como el beat del verdial con el beat de la música electrónica, sobre todo el gabber o el footwork, que son muy duros. A mí me recordaba a cuando íbamos a discotecas de Elche y Alicante, algunas como Central que tienen el hardcore, y hemos empezado por ahí, por esa electrónica que es más sucia. Después se conectó con lo colectivo y comunal que tienen las raves además de su caracter periférico, como pasa también en las verdiales. Y eso nos interesaba muchísimo y encontramos otros aspectos, como el contenido político y colectivo de los dos movimientos, que nacen desde abajo y luego hemos ido uniendo factores o herramientas como el texto que yo hago, que es tradicional pero la mayoría es de un colectivo francés, Tiqqun y su ‘Sermón al Raver’. Nos da toda la narrativa que queríamos.

HS: Por propuesta y su forma de agitación audiovisual e imaginario underground, casa mucho vuestro discurso, y queda claro por vuestra cercanía en la forma de pensar, ¿cómo nace esta propuesta con Los Voluble?

Niño de Elche: En varios encuentros siempre salió el tema, y en alguna improvisación dentro del laboratorio sale, después de lanzar esa chinita al Sónar y al reaccionar este favorablemente dijimos: hostia, este es el momento.

HS: ¿Esto puede dar lugar a algún tipo de colaboración mas estable en el futuro con los Voluble, como un LP?

Niño de Elche: Tienen la peculiaridad de que también trabajan también con imagen, por lo que los formatos no serían justos para trabajar con ellos.

HS: Sí pero también está la opción musical como se ha visto en Raverdial, con esas bases a modo de rave techno…

Niño de Elche: Sí, este proyecto se grabará en vídeo y se pondrá en la red gratuitamente, trabajamos con licencias gratuitas. Igualmente pertenecemos al movimiento común en Sevilla, en Andalucía, por lo tanto habrá seguro próximos encuentros directos o indirectos. Son cosas que quedan abiertas cuando colaboras con alguien.

HS: Respecto a la propuesta, este no es el único salto a la electrónica, porque ya lo has hecho ahora con Voces del Extremo, en el que hay incluso kraut con temas como ‘Que os follen’. ¿Qué horizontes musicales veremos del Niño de Elche? Cada día tocas nuevos palos.

Niño de Elche: (risas) Sí, yo no trabajo desde los géneros, lo hago desde el discurso concreto o no concreto, pero tener que contar algo desde una forma más o menos abstracta. Y para contarla me apoyo en herramientas, para mí los géneros son herramientas, en el kraut cojo una base, o el bajo de otro mundo, o sobre eso creamos otras cosas… El próximo disco ya sé cómo va a ser, buscando la inquietud, lo experimental o la improvisación. Va a ser algo totalmente diferente.

Para Voces del Extremo me interesaba contar con los nuestros, con los que viven y comparten nuestras penurias y nuestras alegrías

HS: ¿O sea que para el próximo disco vas a seguir la misma línea de trabajo pero con un álbum totalmente diferente a lo anterior, se puede saber por dónde va a ir?

Niño de Elche: Para mí el nexo común es ese: Voces del Extremo, el de Seidagasa, el de la casa Miguel Hernández, unas nanas electrónicas que van a salir… El nexo en común es la actitud ante las artes, y los espectáculos que hago de danza contemporánea, de performance, etc. Las estéticas son consecuencias del proceso.

HS: ¿Ese que os follen está dedicado ?

Niño de Elche: (risas) Bueno… la letra es muy concreta. Le dice que os follen al Partido Comunista, al Partido Popular y al Partido Socialista Obrero Español… e indirectamente a todos los que les votan.

HS: Viendo tu trayectoria se ve que no casas con ningún discurso en concreto, pero a raíz de Voces del Extremo y ahora la Raverdial, ¿qué influencias de electrónica manejas? ¿O por qué has sentido la necesidad de utilizar ese discurso?

Niño de Elche: Simplemente porque esas herramientas las he ido conociendo: el año que viene utilizaré el jazz, el kraut, el rock, la electrónica, el flamenco… más otras cosas que habré conocido. Yo siempre estoy escuchando y leyendo, forma parte de ese proceso continuo. Vas escuchando a gente de la electrónica, hablando con ellos, me van pasando música, compartes gustos con ellos, no sólo me interesa la música electrónica. Me interesa su forma de trabajar, cómo afrontan sus producciones, etc.

HS: Sí a Miguel Hernández era un disco que tenía tintes políticos por la propia vida y obra del poeta, pero Voces del Extremo es un disco es más explícitamente político, con más contenido, ¿por qué ese paso? ¿Por toda la mierda que nos rodea ahora, porque sentías la necesidad de contarlo, algo que siempre has querido decir…? 

Niño de Elche: Bueno, llevo diciendo esos textos hace dos años, de la corriente Poesía de la Conciencia Crítica, para mí la corriente más crítica a nivel literario que tenemos, me interesaba muchísimo porque habla de nuestro presente. Esto de apoyarse en el pasado como muleta para contar nuestro presente ya lo hice con Miguel Hernández, y ahora me interesaba contar con los nuestros, con los que viven y comparten nuestras penurias y nuestras alegrías. En eso consiste Voces del Extremo. No lo veo como un paso, siempre hablo como desplazamiento. No veo los lanzamientos discográficos o las puestas en escena como un paso adelante, no, mi visualización no es lineal, que sea un camino como veía Machado. Todo se mueve por desplazamientos, da igual ir adelante, atrás o al derecho; es otra forma de afrontar las cosas. No es una cuestión de superación o de ampliación; es otra forma de trabajar.

HS: En las resdes sociales eres activo hablando de política y demás, aparte de tu compromiso con propuestas críticas culturales y políticas ¿cómo estás viviendo estos tiempos que parece que se abren? 

No hay que otorgarle al artista más responsabilidad por ser artista que al carnicero o al profesor

Niño de Elche: Hace poco me puse para un concierto aquí la camiseta de Barcelona en Comú, que me regaló su colectivo de cultura. Para mí es positivo lo que está pasando, pero hay que llevar cuidado, ya estamos viendo en Madrid cómo por la presión se dan ciertos pasos dentro de esta pseudoburocracia formalista, que no está tanto en mis formas de entender la política y la radicalidad política de las personas, pero sin duda es positivo. En algunos movimientos me siento más identificado que en otros. En Barcelona en Comú me veo muy identificado como puedo verme en la CUP, el SAT, IU en algunos municipios, Compromís en Valencia, me gusta el municipalismo, no me gusta hablar a nivel general de los partidos políticos.

HS: Siguiendo este hilo, ¿echas en falta algo más de compromiso en las letras en nuestro país? Parece que hay mucho discurso crítico en la música pero luego en la forma de trabajar no tiene nada que ver con lo que se dice.

Niño de Elche: Podríamos atacar muchas cosas, pero hoy en día ya se ha instalado la moda de ser crítico, pero desde un prisma de no profundizar ni nombrar nombres. Cuando se es crítico es necesario ser autocrítico. La poesía de la conciencia es lo bueno que tiene, trabaja contra el capitalismo y contra el capitalista que llevamos dentro. Como decía Leonard Cohen, que es judío, todos llevamos un Hitler dentro. Y eso hay que controlarlo, limpiarlo y trabajarlo. Esa es la línea que me interesa. No me interesa la gente reivindicativa que lo enfoca todo al exterior, por eso no me han interesado nunca los movimientos sociales de izquierda tradicionales y me gustan estas nuevas iniciativas, pero también se ha instalado esa moda superficial y hay poca calidad. Simplemente hay que exigir a los artistas que tengan más coherencia; pero también al carnicero, al que te vende el periódico o a tu profesor. No hay que otorgarle al artista más responsabilidad por ser artista que al carnicero o al profesor.

HS: Ya has visto la reacción del público en esta misma entrevista (“es el concierto más punk que he visto”), ¿qué le recomiendas a toda esa gente que se ha podido interesar por propuestas similares a raíz de tu actuación o tus proyectos? Ya que precisamente dices que la rama del flamenco que te interesa no es muy conocida.

Niño de Elche: Me interesan las cosas que hace Juan Carlos Lérida, Israel Galván, Raúl Cantizano, Pedro G. Romero, Isaías Griñolo, toda la gente de Orihuela que bebe del flamenco y esa gente es con la que trabajo y me uno… David Pielfort, que tiene una visión del flamenco que a mí me interesa mucho. No te podría decir más, no es una idea sectaria (risas), sino porque lo otro que se supone que es transgresor, yo no lo considero como tal. Es una palabra muy prostituida. La gente que te he dicho sí que trabajan desde los límites, con los límites y con un discurso que a mí me interesa a nivel político, estético y de desarrollo. Los otros, como con la política que me decías antes, utilizan cuatro gotitas de superficie, eso no nos sirve.

HS: Pues ya hemos acabado, enhorabuena de nuevo por el concierto, que por cierto me ha recordado a Matthew herbert con todos sus artefactos.

Niño de Elche: Gracias a ti, es una gozada poder hacerlo en estos espacios.

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