Refused – Freedom

A muchos no os va a gustar.

Refused

Podéis mirarlo como queráis, pero yo no paro de rumiar la idea de que Refused llevan años orquestando y ejecutando un trolleo máximo con el mero objetivo de echarse unas risas a nuestra costa. La cosa comenzó con un más o menos inesperado regreso en 2012 tras jurar con manifiestos de por medio que tal cosa no sucedería nunca. Más tarde, cosas como esta portada en Decibel refuerzan mi teoría del cachondeo que deben estar teniendo a nuestra costa. La llegada finalmente de un nuevo disco de estudio podría considerarse como la puntilla definitiva, pero el contenido del mismo parece ser la guinda del plan maestro donde los suecos, básicamente, han arrugado como un papel la imagen que teníamos de ellos en los noventa y la han tirado contra nuestra confundida y traicionada mente.

La alternativa a mi hipótesis del trolleo supremo responde más a la lógica: que diecisiete años son muchos y al final las personas que hoy están detrás de Refused han cambiado desde que eran una pandilla de violentos jovenzuelos que dejaron huella en la historia del punk y la música en general con The Shape of Punk to Come (Burning Heart, 1998). Porque detrás de ese incendiario trabajo de fuerte tinte contestatario había unos músicos que, tras el fin de su banda que más aplausos atrajo, siguieron con sus carreras con otros grupos con gran diversidad de sonidos. Ahí tenemos al cantante Dennis Lyxzén, por ejemplo, que le hemos visto ir del rock & roll garagero de The (International) Noise Conspiracy hasta el post-punk de INVSN pasando también por el hardcore de AC4. Trayectorias diferentes que, finalmente, han terminado siendo determinantes para su manera de afrontar su disco de regreso.

Refused, hay vida más allá de los muros del punk

Con un par de semanas en el mercado, he podido ver muchas reacciones sobre Freedom (Epitaph, 2015), muchas de ellas oscilando entre la decepción absoluta o la indiferencia. Dejando a un lado aquellos que ya venían dispuestos a crucificar el disco por el mero hecho de existir (problemas de tomarse demasiado en serio a una banda que dice que nunca volverá), se puede entender que haya causado cierta decepción el cambio producido por Refused en este disco, dejando el hardcore en un papel casi puntual y dando más rienda suelta a un rock eléctrico, más funky y bailongo y, por qué no decirlo, más orientado al riff con gancho y al estribillo perdurable en la memoria, o como algunos lo (mal)llaman, comercial.

Refused en este disco dejan el hardcore en un papel casi puntual y dando más rienda suelta a un rock eléctrico, más funky y bailongo

Podría entender ciertos recelos y muecas de desaprobación en cuanto al sonido de Freedom, pero me cuesta entenderlo ya cuando hablamos de las canciones que hay en su interior. Podríamos discutir la idoneidad o no de sacar un disco así bajo el nombre de Refused, teniendo en cuenta los pocos nexos existentes con respecto a su obra de los noventa, pero cuestionar la calidad musical del contenido sí que se me hace harto difícil y me sorprende la facilidad de muchos para calificar como regulero o pasable este cancionero. En cierto modo, me hace dudar de si debería calificar el placer que me causa este álbum como culpable, pero luego le doy al play, suena un cañonazo como ‘Elektra’, me levanta de la silla y se me olvidan todas menudencias para preocuparme sólo de gozar.

Ya se ha debatido muchas veces cuando una banda opta por cambiar de sonido si el problema es la dirección escogida o que la banda no ha estado inspirada para justificar ese cambio. En el caso de Refused corrían un riesgo especialmente alto por, primero, los diecisiete años de separación con su anterior trabajo y, segundo, lo sobresaliente que es dicho trabajo, ampliamente reconocido. Pero no sólo han tenido los suficientes redaños para dar este salto, sino que además salen más que victoriosos gracias a su poderosa actitud y un magnetismo tal que logra que muchos vibremos con este repertorio, que no extrañemos del todo los punteos math por lo bien que son reemplazados por los toques de viento metal.

No sólo han tenido los suficientes redaños para dar este salto, sino que además salen más que victoriosos gracias a su poderosa actitud

Pero lo que termina de confirmar el triunfo de Refused en pleno 2015, cuando ya casi nadie los esperaba, son las partes que componen el trabajo. Y es que la clave de Freedom con respecto a toda la obra anterior de los suecos es que es un disco puramente de canciones, cada una con personalidad muy propia y con características que terminan marcando las diferencias con el resto, siendo ‘Elektra’ y la abrasiva ‘366’ las que mejor enlazan con los antiguos Refused. Junto con el resto forman un completo conglomerado de temas efectivos, adictivos e irresistibles si disfrutas del rock puro y duro, sin grandes pretensiones.

Otro lenguaje, pero el talento no cambia

Sólo dejando a un lado la imagen mental que teníamos de ellos podemos mover el esqueleto con los machacones ritmos de ‘Old Friends / New War’ o desgañitarnos con el aroma a Slayer que desprende un puñetazo titulado ‘Dawkins Christ’. Porque aunque hayan cambiado el sonido, su espíritu sigue siendo puro rock and roll y permanece su talento para hacer temas que golpeen duro nuestra médula espinal para que nuestro cerebro lo traduzca en puro disfrute sin cortar. Lo lamento si no estáis lo suficientemente vivos por dentro para moveros al ritmo de ‘Françafrique’ o ‘Servants of Death’.

Los suecos forman un completo conglomerado de temas efectivos, adictivos e irresistibles

Incluso cuando parece que van a flaquear con ‘Thought Is Blood’ o ‘Destroy the Man’ rápidamente espabilan con la artillería pesada en forma de guitarrazos musculados, de Lyxzén desgañitándose y de David Sandström golpeando brutalmente su kit de batería. Y es que es muy difícil resistirse a ellos cuando salen con temas como ‘War on the Palaces’, tan adrenalítico, tan fresco y tan jitazo, ese que muchas bandas de rock matarían por tener en su repertorio o que algunas como Turbonegro hace tiempo que no consiguen parir. Y como broche final, el toque de desesperación que desprende ‘Useless Europeans’.

9/10

Refused han puesto las cartas sobre la mesa, no han querido buscar repetirse con el riesgo de terminar pareciendo una parodia de sí mismos y han asumido el riesgo con un estilo que no han terminado de apreciar muchos de los que alucinaron con lo transgresor de The Shape of Punk to Come. Pero han sabido tirar para adelante con un disco capaz de trascender la etiqueta del post-hardcore y del nombre de Refused para hacernos gozar sin mayores pretensiones. Freedom tiene muchas papeletas para ser un disco maldito para muchos, pero está hecho a medida para los que saben disfrutar del rock independientemente de quién haya detrás de esa música que nos está haciendo mover el esqueleto. Y aunque aquí ya no suenen hardcore, su actitud sigue siendo punk, y este disco va a ser uno de mis preferidos del año sí o sí.

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  • A mi me ha dejado un poco rarete… tiene temazos, sí, pero no me entusiasma todo lo que quería que me entusiasmase.

    PD: Lo he escuchado después de una semana sin tocarlo y me ha parecido bastante mejor de lo que me había parecido en su momento. Bastante disfrutable.

  • Radar

    Siento discrepar, y seguramente le dé una segunda escucha porque me resisto a creerlo, pero me parece el mayor bluf del siglo. No me ha gustado nada. Lo mejor, Elektra.

    Y ojo, que a mí me importa un comino si se “han vendido” y todo el rollo este.

  • César Aguilar Gómez

    Mediocrísimo. Un batiburrillo entre el refrito y la pura vergüenza ajena.

  • Pues a mí me ha gustado un rato largo. Y eso que tuve que ponerme en modo “cocción” lenta, pero al final he ido apreciando los matices de su producción. Y curioso éste caso, ya que es el trabajo más producido de la banda, si mal no recuerdo contaron con un productor sueco un tanto “mainstream”, y a pesar de eso, hay un equlibrio extraño entre la pulcritud del sonido, con la energía característica de la banda que me engancha. Me remito a todos ésos detalles electrónicos, los coros femeninos o las jodidas trompretas!!….Y a pesar de eso, sigo escuchando los personales ecos de la banda, deudores del “Shape of punk to come” en algunos riffs (interesantísimos) y arranques de batería.

    No sé, supongo que Refused se embarcaron en una travesía que quedó congelada abruptamente cuando se separaron. Pero el punto de partida estuvo ahí. Y después de tanto tiempo, simplemente han retomado el viaje por los ANCHOS mares. Y para mí la senda es interesante.

    Elektra, Françafrique (me puede ese groove guitarrero), Dawkings Christ, Destroy the Man….Un menú lo suficientemente sugerente como para entrar al top del año.

    • black_gallego

      Menos mal que aun quedan buenos valores.

      • Me alegro de estar mínimamente secundado, pero noto que la resistencia es más pequeña de lo que imaginaba…y cada vez me asusto más por ello. No digo que crease su controversia y que estaría la cosa más equilibrada, tal y cuál, pero por lo que veo en otros medios, palazos a cal y canto, a lo destroyer. ¡Si esto es lo más REFUSED que podían sacar hoy día!.

  • Madre mía, un 9…

    Tres o cuatro temas, buena producción y fuera. Y me la suda bastante el tema del comunicado, que hayan dejado un poco de lado el hardcore y demás factores irrelevantes: es un disco mediocre.

  • Mirallismo

    La critica buena es esta, no os engañéis, su cultura punk le enriquece:
    http://www.zona-zero.net/music/Refused/Freedom