Wilco – Star Wars

Jeff Tweedy sigue estirando el chiste privado.

Star-Wars

Para muchos Wilco ya se ha convertido en esta década en ese hermético grupo de amigos que sobrevive y disfruta a base de chistes privados que los que son recién introducidos en el grupo no pillan. Sus seguidores parecen haberse dividido en dos clases, los que siguen riéndose a gusto con esos chistes y los que creen que los chistes no son suficiente… Pero se siguen riendo con ellos. Sería absurdo negar el conformismo estilístico que viven desde hace unos discos, que sus canciones son por y para fans, incapaces de enganchar a oyentes que no estén ya familiarizados con ellos e incluso todo un aburrimiento para algunos (sobre todo los fans de Lori Meyers). Siguen viviendo de sus trucos que la mayoría ya conocemos, pero dentro de su familiaridad siguen funcionando como si no se oxidasen.

En cierto modo, también me recuerdan a ese deportista con muchos años a sus espaldas y en la élite con una manera de jugar muy definida. Nueve de cada diez veces va a realizar ese movimiento característico que tanto resultado le ha dado. Antes de que suceda, tanto el comentarista que narra el partido como el que está defendiendo a ese jugador saben más que de sobra que va a hacer ese movimiento. Y lo peor no es que lo haga, es que lo sigue haciendo tan bien que vuelve a darle resultado. Ya será muy raro que tanto esa clase de deportista como Wilco nos rompan la cintura con un recurso improvisado, pero siguen aguantando porque lo que saben hacer lo siguen haciendo muy bien.

Wilco, hacer bien lo que sabes

Y justo cuando muchos menos lo esperábamos, tras cuatro años desde la publicación de The Whole Love (dBpm, 2011), despertamos recientemente con un nuevo disco de Wilco lanzado de sopetón, saltándose la tónica habitual en las estrategias de marketing para sacar los discos con su fecha de lanzamiento y sus tropecientos adelantos hasta que te destripan medio disco antes de salir o se filtre. No son los primeros en probar una jugada así ni tampoco serán los últimos. Además para descargar gratuitamente, dándole más gracia a la sorpresa, pero también es verdad que Jeff Tweedy y compañía nunca fueron muy reacios a la hora de que la gente escuchara sus discos sin que fuera necesario comprarlos (también tienen el lujo de poder permitírselo gracias a su estatus).

Estaba cantado lo que nos íbamos a encontrar en cuanto a sonido antes siquiera de que los propios Wilco nos mandaran el enlace de descarga

Más allá de lo anecdótico en la forma de publicar Star Wars (dBpm, 2015), estaba bastante cantado lo que nos íbamos a encontrar en cuanto a sonido antes siquiera de que los propios Wilco nos mandaran el enlace de descarga. En ese sentido no podían decepcionar, a menos que opines que ya es suficiente con la broma privada. Llevando tanto tiempo en este negocio, teniendo tan claras sus señas de identidad y sabiendo de sobra la tónica que llevaban recientemente, sería de locos esperar un nuevo disco de Wilco que no sonara a Wilco.

No obstante, no todo es más de lo mismo en Star Wars. Cuando un grupo tiene un sonido tan rico y completo como el de Wilco se puede permitir jugar con las mezclas para darle un color particular a sus canciones. Son un grupo que al mismo tiempo que miran los estilos que más les han influenciado les gusta hacer más caso a esos otros que consideran que están ignorando. En esta ocasión, han decidido tirar con una fórmula mucho más directa y rockera que en sus últimos trabajos, pero sin dejar que el resultado se vaya de las manos y dejen de sonar a ellos mismos.

Les es imposible no sonar a ellos todo el rato, aunque las intenciones y la ejecución choquen por completo con los de su anterior disco

De hecho, les es imposible no sonar a ellos todo el rato, aunque las intenciones y la ejecución choquen por completo con los de su anterior disco. Star Wars dura poco más de media hora y sólo una de las once canciones sobrepasa la barrera de los tres minutos, lo que unido a su sonido nos hace pensar que no podían idear un disco de Wilco más opuesto a The Whole Love. Pero la familiaridad que ha adquirido su estilo, la placentera conformidad en ciertos aspectos adquirida por ellos en plena madurez y su perenne toque especial para hacer y pulir sus canciones hace que en realidad no parezca que cambia gran cosa, que nos dé la sensación de estar escuchando todo el rato a Wilco centrados en las cosas que mejor saben hacer.

Pero lo que prima y destaca en Star Wars es lo mismo a lo que nos hemos ido agarrando en los últimos trabajos de Wilco: las canciones. Tras abrir con ese jugueteo que es ‘EKG’, nos atrapan con una buena perla llamada ’More…’, tema Wilco de toda la vida pero que no deja de sonar igual de bien. Muchos otros matarían por sacar una ‘Random Name Generator’, uno de los jitazos indiscutibles del disco, adictiva e inagotable. Y es difícil resistirse contra piezas tan deliciosas y plácidas como ‘Taste the Ceiling’, el animado rock and roll de ‘Pickled Ginger’ o la soberbia tríada que conforman ‘Cold Slope’, ‘King of You’ y ‘Magnetized’, un segmento que es una de las cimas de este álbum.

7.5/10

Wilco no superan del todo muchas de las grietas mostradas recientemente, pero sus virtudes siguen siendo muy palpables y suficiéntemente sublimes para que sigan manteniendo alto el listón. Queramos que no, la banda de Chicago sigue manteniendo un nivel más que digno en Star Wars a base de buenas canciones y de seguir recorriendo sus cuatro esquinas para seguir probando cuánto da de sí su característico sonido. No alcanzarán más la excelencia pretérita, pero están lejos de arrastrarse y de convertirse en una parodia de ellos mismos. Ya no hay grandes sorpresas, pero ellos saben aguantar sobradamente en lo cotidiano, insuficiente para algunos pero nada desdeñable para los que tienen en cuenta su trayectoria y la de otros grupos de su generación.

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  • Pues eso, que bastante bien. Ni hace daño ni provoca espanto, y se deja escuchar la mar de bien en el poco tiempo que dura. De todas maneras no deja de revolotearme la sensación de que una vez entró Neils Cline a la banda el punto brillante y diferenciador de Wilco se fue al garete, por muy virtuoso que sea este a la guitarra.

    • Manu Boado Martín

      Siempre se le ha criticado por querer ser siempre el centro de atención con sus solos, aunque no sabría si echarle la culpa solo a él.

      • Éstos son los datos, suyas son las conclusiones.

        • Alvarogj9

          AM me parece su peor disco de lejos (un disco de 2 o 3), de hecho empecé con Wilco por él, tal fue la decepción que tarde tiempo en volver a acercarme a su discografía. Star Wars me parece su disco más inspirado en tiempo.

        • black_gallego

          Le has puesto un diez a A Ghost Is Born cuando se lo tendrías que haber puesto a Summerteeh. Aunque bueno, no es lo único que está MAL en ese gráfico.

          • Manu Boado Martín

            Darle solo un 6 al homónimo me parece de muy mala uva.

        • Manu Boado Martín

          No sé cómo rebatir este gráfico tan rotundo.

        • Me encanta el gráfico…pero el 10 a AGIB es sobrarse. Pero sí, puto Neils Cline.

  • Manu Boado Martín

    Siempre hay muchos temazos, The Whole Love al final tenía un puñado de temas fantásticos aunque el disco mhe. Como bien dice la crítica llevan varios discos en esa dinámica, pero a mí que soy muy fan la broma interna me sigue valiendo, aunque ya nunca vayan a llegar al nivel de Yankee Hotel Foxtrot.

    Por cierto, para el artículo que siempre acabáis sacando a finales de año de mejores y peores portadas, este debería estar en ambas categorías.

  • Thebandtinez

    Más de la mitad de la “crítica” hace hipótesis acerca de cómo sonaría un disco de Wilco publicado en 2015. Sonaría a algo poco interesante, claro. De hecho reclamabais que no publicasen nada más, por Dios, qué tortura. Y resulta que, haciendo caso omiso a vuestras advertencias, van y sacan un disco nuevo. Y encima es bueno. Y le dais un 7 y pico. OLRAIT.