El tamaño sí importa (XLV): ‘The Egg’, de Autechre

Sembrando el futuro

Autechre-The-Egg-Hipersonica

En un habitual ejercicio de falsa nostalgia cuando escuchas discos o artistas de otras épocas te sueles decir a ti mismo, “cómo me hubiera gustado vivir esta época”. Estar en el momento indicado en ese punto de ebullición en el que nació parte de la historia de un género concreto. A muchos les ocurrirá con el nacimiento del punk, con la eclosión del underground americano, el hard rock setentero… podríamos poner mil ejemplos. En el terreno electrónico, sería emocionante estar en finales de los 80 y principios de los 90. Mucho movimiento en diferentes puntos geográficos que acabarían desencadenando en algunas de las ramas electrónicas más emocionantes e interesantes que siguen hasta nuestros días. Entre ellas, la IDM.

Y no se entiende de la IDM (una suerte de cajón de-sastre conocido como Intelligent Dance Music) sin uno de sus pilares básicos, Autechre, punta de lanza del género —constantemente cruzando la difuminada línea que le puede separar del ambient o variaciones techno—, siempre en constante exploración de nuevos territorios para hacer avanzar su sonido. Junto a otros ilustres ingleses de sobra conocidos, configuraron eso que hoy conocemos como IDM. Uno de sus primerizos temas fue ‘The Egg‘, que aparecía en el primer volumen de la serie Artificial Intelligence (Warp, 1992), un recopilatorio destinado a demostrar que la electrónica no sólo era para bailar, también para escuchar; una premisa implícita en esta etiqueta y en diversos trabajos de aquellos años. Y también una muestra de cómo Warp monopolizaba parte de la vanguardia electrónica de aquellos años.

The Egg tiene su versión —puede que más célebre— más cerebral y ambiental en el seminal debut del dúo de Rochdale, Incunabula (Warp, 1993). Allí era ‘Eggshell’. Uno no sabe francamente con qué versión quedarse por la calidad que rezuman ambas. Igualmente, tanto en la versión de 1992 como en la del LP, no sólo se exhibe la calidad de Autechre, sino un pedazo de historia; parte de la ruptura con la electrónica tradicional de baile hacia una música más experimental, también espiritual como estaba escrito en el ADN de las raves, pero con un continente generalmente más complejo. En este caso, ambiente espacial, vocales filtrados y recursos que siguen vigentes veintitrés años después.

Tiempos de cambio, excitantes, en los que la electrónica se movía en coordenadas innovadoras gracias a artistas como a los que hoy nos referimos, y a otros que aparecían también en ese mismo recopilatorio, en parte definitorio de la IDM. Pero sin duda, Autechre era uno de los principales arietes que abrieron el camino. Su inicial interés por el hip hop y sonidos vanguardísticos les llevó después a experimentar con los límites establecidos, en retorcidas espirales sonoras de breaks y cacofonías que les han llevado a publicar trabajos como Exai. Pero ese es otro tema. Hoy toca disfrutar, como en tantas ocasiones, de ‘The Egg‘, un pedazo de historia importante en la trayectoria de Autechre, capítulo decisivo en el devenir de la electrónica contemporánea.

Me gusta el chunda-chunda.