Ludovico Einaudi – Elements

Otra vez ese lenguaje propio, intransferible, mágico.

Ludovico

He tardado en enterarme porque apenas veo las noticias, un paso más en mi paulatino aislamiento del mundo, quizás preocupante ya, pero ha llegado el frío. Sobre si el planeta camina hacia un futuro en el que la primavera y el otoño ya no existirán, y nuestra existencia solo se componga de transiciones entre olas de calor venidas del Sahara o rachas de frío llegadas de un polo (imagino que el Norte) nada cercano, no pienso hablar. Eso se lo dejo a los tertulianos, que se habrán documentado sobre el tema. Yo he pasado de comer en mi terraza a mediados de noviembre a tener que poner la calefacción con cierta generosidad. Y mentiría si dijese que no me gusta. El frío me encanta, me fascina. Esa sensación de extensión pulmonar cuando inspiras con fuerza un aire gélido, la de abrazar la ropa que te protege, la de buscar un refugio en el que estar a salvo, lejos de la amenaza exterior. Todo eso me gusta, casi me enamora. Encontrar el lugar en el que pase lo que pase fuera, tú no lo sufrirás, y hacerlo tuyo.

La Tierra según Ludovico

En ese lugar evidentemente tendría que existir la música. Una banda sonora exclusivamente tuya, que convierta esa madriguera en algo realmente especial. Tras correr en manga corta por un parque y darte una ducha tan caliente que parezca que tu piel se vaya a separar de tu cuerpo, cuando por fin te sientas a contemplar, a vivir, sonará Ludovico Einaudi. Sonará Elements (Decca, 2015), su décimotercer disco, si no me fallan ni las cuentas ni Wikipedia. Un trabajo que nos recuerda que antes de toda esta edad de oro de la neoclásica que estamos viviendo, y que aún este año ha seguido dando discos tan fabulosos como los de Max Richter y William Ryan Fritch, ya venía él con tres décadas de trabajos estupendos a cuestas. Elements es otro ejemplo, el enésimo, de que el italiano maneja los tempos de la emoción y la intriga, de la pasión y el terror, como nadie. O como muy pocos.

Elements trabaja con las herramientas habituales de Ludovico Einaudi: piano ante todo, y una cuidada orquesta de cuerdas que brilla de forma magistral en cortes como ‘Whirling Winds’ o ‘Logos’. Inspirado en los cuatro elementos y en el recuerdo a su mentor, y en a saber cuántas historias más para intentar dar significado a lo que probablemente no lo tenga. Simplemente trabajo e inspiración mezcladas en porcentajes perfectos, para empezar a guiarnos por el suspense y el crescendo de ‘Preticor’ y navegar por terrenos que, dentro del sello habitual (a estas alturas Ludovico Einaudi no sorprenderá a nadie, lo que es es lo que hay), dan quizás un poco más de peso a los sonidos ambient y bases electrónicas, como observamos en ‘Night’.

8.1/10

Escuchando la versión deluxe, disponible en todas las plataformas, puede parecer que Elements se hace un poco largo, y atraviesa cierto bache con ‘Numbers’ o ‘Mountain’, pero lo cierto es que tanto antes como después existe contenido mayúsculo. El acercamiento a al sonido de banda sonora de ‘Twice’ o la absoluta maravilla que es ‘Song for Gabin’ confirman a Ludovico Einaudi como compositor para el recuerdo, como autor excelso. Volviendo al frío, Elements es esa historia que el abuelo cuenta a las siguientes generaciones al calor de una chimenea, seguramente esperando a que todos se sienten a la mesa en una cena de Nochebuena. De esas historias que escuchas a medio camino entre la fascinación y la incredulidad. Y aunque lo haga todos los años, consigue atraparte una y otra vez, manejando un lenguaje propio, intransferible y mágico.

  • Alarch

    He escuchado varios álbumes del pianista, y como ya comenté por aquí una vez, me empezaban gustando mucho pero se me acababan haciendo repetitivos. Con este no me ha pasado… y me ha mantenido dentro de su atmósfera todo el minutaje. Discazo.

  • El espíritu de la “New Age” de los 80 está en Ludovico. Este disco perfectamente podría haber sido editado en 1985 por el sello Windham Hill. No es una critica a Ludovico a mi modo de ver es un mérito estar cerca de gente como George Winston, Liz Story y otrs del momento.
    Muy buen disco en los tres temas que he oido.