El tamaño sí importa (LXXI): ‘El Sacaúntos de Allariz’, de Lucas 15

Una canción que goza de toda la brutalidad de los cuentos góticos clásicos

Xel_Pereda_y_Nacho_Vegas

No fue Xel Pereda el primero en intentar acercar la música popular, los poemas tradicionales, las historias seculares a un sonido más contemporáneo. Ahí anduvieron otros, como Nick Cave en los ’90, o unos Planetas que caminaban cada vez más directos hacia el flamenco. Pero pocas veces he degustado un ejemplo de tal tentativa que resultase tan fascinante como el debut de Lucas 15, que llevaba nombre homónimo y fue editado en 2008 por Lloria Discos. Recuerdo, por entonces, que incluso había sido mi disco favorito aquel año. No hablamos de poca cosa. Entonces andaba ávido de nuevo material de Vegas (sí, yo era de los que de no ser por el tirón mediático de Nacho, posiblemente nunca hubiese llegado a Lucas 15), tras un Desaparezca aquí (Limbo Starr, 2005) que me había fascinado.

Lucas 15 es un trabajo, obviamente, donde el folk marca el camino conductor. Habitualmente toma forma delicada, de guitarras acústicas, de teclados secundarios pero enormemente vivos. Con protagonismo para los coros de Cimadevilla o el Orfeón Gijonés. Un trabajo que no sabemos si buscaba dignificar un pasado, unas raíces, una cultura, pero desde luego lo consigue. Lleno de orgullo y luminosidad en una de sus caras, pero sin dar la espalda a esa otra parte del folklore popular: el cuento gótico. El de terror, el que no sabemos si algún día fue cierto, pero consigue hacernos sentir el más puro miedo, hasta el tuétano, generaciones tras generaciones. Entre esos personajes de terror popular está el Sacaúntos gallego. Algo así como un hombre del saco que, por las noches, vaciaba los cuerpos de los niños de grasa, hasta dejarlos delgados y enfermos, para poder ganar él las suficientes energías y seguir con su maligna actividad.

No es exactamente ese el personaje que aparece en ‘El Sacaúntos de Allariz’ (en Spotify están mal puestos los títulos del disco), pero el terror que genera no es mucho menor. Seguramente el corte más arduo, intenso e impactante de Lucas 15. Una historia de un asesino sin entrañas, contada con la más oscura voz que se le haya escuchado a Vegas. El relato que cuenta (al final en Lucas 15 el relato es lo primordial) resulta extraordinariamente dura. Tanto como atractiva. Entre el poder de la electricidad en las cuerdas y la spoken word de NV.

Grandes investigaciones
empezaron en España,
las muertes del Sacaúntos
por docenas se contaban

Brutalidad escrita. Brutalidad oral. Brutalidad tradicional.