Mondo Drag – The Occultation of Light

Un año después, su rock psicodélico sube al siguiente nivel.

The-Occultation-of-Light

Romper con energía la barrera que separa la aceptación de la obra por su calidad técnica, no por el impacto real causado, con el asombro auténtico y puro, sin reticencias de ningún tipo. Que el trabajo del artista pase de satisfacer con suficiente agrado a su público a hacerse con su verdadera admiración. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando hablamos de algo totalmente supeditado la propia percepción individual, un aspecto total y completamente subjetivo en algo ya bastante personal como es la percepción del arte.

No obstante, cuando hay grupos o músicos que merecen lo suficiente la pena, siempre se acaba rompiendo esa barrera que separa la interpretación notable de la excepcional. En mi caso sucede con los estadounidenses Mondo Drag, que ya captaron la atención del sector psicodélico de esta redacción gracias a su notable trabajo homónimo (RidingEasy, 2015). Un álbum que no me fascinó completamente o con tanta fuerza como mi compañero Mohorte pero al que me era imposible resistirme dada su intachable interpretación y la exquisitez que preñaba su estilo.

Mondo Drag, el hammond que dominaba todo

Hoy me toca rendirme por completo a ellos. Sólo han tardado un año en sacarme de mi error y demostrarme que ellos no son un grupo cualquiera, sino que valen su peso en oro. No es que hayan realizado un cambio excesivamente drástico en su sonido para este The Occultation of Light (RidingEasy, 2016) ni mucho menos. Quizá las diferencias más reseñables, que son bastante mínimas, sean una profundización en sus señas de identidad como ese rock psicodélico observado desde una perspectiva progresiva o una mayor presencia de los teclados, que llegan a dominar la escena en buena parte del desarrollo del disco.

Las canciones se aprecian mucho más trabajadas y concretas, con ganchos por todos lados para que estemos atrapados por ellas

¿Qué ha cambiado entonces para que este nuevo disco haya logrado que me hagan los ojos chiribitas cuando suena? Quizá no haya que buscar la respuesta en algún cambio, sino más bien en el resultado final. Las canciones se aprecian mucho más trabajadas y concretas, con ganchos por todos lados para que estemos atrapados por ellas. Dejando riffs de locura, desarrollos asombrosos, momentos explosivos para que te vuelen la cabeza y demás cosas que podemos ver resumidas en un tema: ‘Out of Sight’, la auténtica gema de este álbum y una de los temones de los que ya no me voy a despegar de aquí a que acabe el año.

7.9/10

Es por ello que he decidido dejar de intentar resistirme a lo que ofrecían -y ofrecen- Mondo Drag y dejarme llevar por sus hipnotizantes ritmos y sus alucinantes sonidos. No obstante, algo en el aroma que desprende este The Occultation of Light me transmite que aún no ha llegado su obra definitiva, que esta aún está por llegar. Esto que acabo de comentar no es ni mucho menos un intento de ponerle pegas a este disco, sino más bien compartir la sensación de que este grupo todavía tiene cosas fastuosas e impresionantes para mostrarnos y que lo único que tenemos que hacer para disfrutarlas es seguirles bien de cerca. Mi atención se la han ganado con creces, así que conmigo pueden contar sin duda.

  • Me ha gustado mucho el disco, pero creo que está un peldaño por debajo del anterior, que para mi es, sencillamente, lo mejor del 2015. Me tiene enamorado.